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lunes, mayo 9

Seminario Internacional del Area Economía Política UNGS “Crisis Mundial, cambio político y cambio económico en nuestra amércia"

El 16 y 17 se desarrollará el seminario internacional organizado por el área de economía política de la UNGS junto a FISYP, IEF y CTA y el 18 y 19 de la REDEM. Estarán presentes muchos economistas latinoamericanos.  
 
 
 

P R O G R A M A

SEMINARIO INTERNACIONAL 2016 DE LA RED DE

ESTUDIOS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL (REDEM) 

CRISIS MUNDIAL, CAMBIO POLÍTICO Y CAMBIO

ECONÓMICO EN NUESTR AMÉRICA 

LUGAR: INSTITUTO DE INDUSTRIA, UNIVERSIDAD NACIONAL DE

GENERAL SARMIENTO,

BUENOS AIRES, ARGENTINA.

Mesa 1: Miércoles 18 de mayo de 2016 (9:00 a 13:00 hrs)

I. LA CRISIS MUNDIAL Y SUS ACTUALES IMPACTOS EN AMÉRICA LATINA.

1. Ofensiva liberalizadora ante la crisis mundial capitalista

Julio C. Gambina (FISyP, Argentina)

2. La crisis de la economía mundial y el aumento de las ganancias. La reestructuración

de la economía de Estados Unidos

Orlando Caputo y Graciela Galarce (CETES, Chile)

3. La crisis actual vista desde concepción materialista de la historia y la crítica de la

economía política.

Héctor David Sotomayor Castilla y Stefania Tapia Marchina (CEDES-BUAP,

México)

4. El papel del Banco Mundial en el siglo XXI.

René Arenas Rosales (UAEM, México)

5. América Latina: atrapada finalmente por la ‘trampa inversionista’ de la crisis global

Claudio Lara Cortes (Arcis, Chile)

6. Tema por confirmar

Andrés Barreda (UNAM, México)

Mesa 2: Miércoles 18 de mayo de 2016 (15:00 a 19:00 hrs)

II. LAS ECONOMÍAS LATINOAMERICANAS EN EL PERIODO RECIENTE,

CAMBIOS, PROBLEMAS Y DESAFÍOS.

7. La ofensiva del capital y el ocaso del progresismo en el Mercosur

Antonio Elías (Inesur, Uruguay)

8. La crisis de la financiarización en América Latina: Fin del modelo de acumulación

liderado por las exportaciones

Noemi Levy Orlik (FE-UNAM, México)

9. Límites y problemas actuales en la integración latinoamericana

Jaime Estay Reyno (FE-BUAP, México)

10. La crisis civilizatoria y las migraciones

Genoveva Roldán y Juan Arancibia (IIEc-UNAM, México)

11. Tema por confirmar

John Saxe Fernández (CEIICH-UNAM)

Mesa 3: Jueves 18 de mayo de 2016 (9:00 a 13:00 hrs) 

III. BALANCE Y PERSPECTIVAS DE LA CONSTRUCCIÓN DE ALTERNATIVAS

EN NUESTRAMÉRICA.

12. El tratado transpacífico: nueva ofensiva imperialista en Nuestra América

Josefina Morales (IIEc-UNAM, México)

13. La “incompletitud” de la utopía neoliberal y la crisis de la contrarrevolución neoliberal chilena.

Rafael Agacino (Plataforma Nexos, Chile)

14. Para se entender o que está em jogo com a abertura da crise política ou a escalada

do imperialismo e do capital sobre o Brasil

Rosa Maria Marques y Patrick Rodrigues Andrade (DE-PUCSP, Brasil)

15. Pensar la economía de los trabajadores como alternativa a la globalización

capitalista

Marco Gómez (UAM-X , México)

16. Tema por confirmar

Wim Dieckersens (DEI, Costa Rica)

Jueves 18 de mayo de 2016 (17:00 a 19:00 hrs)

Mesa Redonda (abierta al público en general)

Crisis mundial, cambio político y cambio económico en Nuestramérica.

Expositores por definir.

jueves, abril 7

Inflación de marzo y del 2016


Desde www.eppa.com.ar. Inflación Marzo, según 10 org. que miden inflación general el promedio simple da 3,9% con una dispersión importante entre ellas, desde el 6% de máxima hasta el 2,5%. de mínima. Para abril el promedio de las proyecciones es del 6%. Siempre los aumentos en Alimentos y bebidas por arriba. Los oficiales IPC CABA y San Luis aun no están disponibles, aunque marzo en CABA se espera que este cerca del 6%. la cuestión es que aun se están cerrando las magras paritarias y en algunos espacios se acentúa el conflicto sindical. Docentes universitarios recibieron una propuesta cercana al 20% anual (15%+10% repartido en meses) o lo que es lo mismo, una perdida de su poder de compra del 20% aprox hasta marzo 2017.
Creo que los únicos tres argumentos que tienen quienes confían en que la inflación bajará sostenidamente en lo que quede del mandato de Cambiemos son: 1) La reducción de la cantidad de dinero baje la nominalidad de las mercancías. Este argumento vincula causalmente cantidad de dinero a precios aunque con la misma lógica se podría pensar al contrario. Todavía no se conoce prueba que muestre esa causalidad. Aunque de creencias esta hecha la economía, claro. 2) Inflación núcleo con tendencia a bajar. Esto elimina tarifas y precios estacionales del cálculo. El problema es que el argumento deja de lado la OBVIEDAD que la inflación es un fenómeno de poder relativo e interdependiente. Está en los manuales iniciales de economía mas berretas...impulsos inflacionarios son los que generan, por ejemplo los precios administrados (como energía y transporte por caso)...eso dispara otros espirales. Porque, la inflación es un fenómeno de pujas principalmente entre salarios, ganancias y precios relativos, ergo, si los precios relativos cambian bruscamente y no hay represiones sectoriales entonces la inflación se acelera (la única represión sectorial es la salarial pero no la intersectorial, por eso se esta acelerando. El tema es que la generación actual de economistas no estudio lo que sus antecesores de derecha tenían bien claro con las formaciones de precios retenidas-reprimidas en las formaciones socialistas). 3) Que la recesión haga mierda todo y no le queden ganas a nadie de andar acelerando precios. la corrida hacia la baja por liquidar. Infelizmente es un argumento válido para la década del 30, en economías que se manejan con ordenes de pedido y niveles fenomenales de tercerización no es tan fácil andar vendiendo a perdida, el ajuste es por cantidades (creo yo...veremos), entonces puede menguar pero con caída de producto y así sucesivamente.

martes, marzo 1

Crear valor para el rentista, o la política económica del nuevo conservadurismo en Argentina

Casi tres meses de gestión del gobierno del Pro dan mucha tela para cortar en materia de economía política. Dado que una parte de lo que efectivamente hicieron fue anunciada en la campaña electoral, es menester tomar en cuenta no sólo las políticas efectivamente realizadas sino aquellas que han sido anunciadas con suficiente énfasis como para esperar que se vuelvan realidad en el corto plazo. Lo que sigue trata muy brevemente temas económicos ocurridos en los ámbitos fiscales, financieros, de ingresos, de los sectores productivos y de las relaciones con el resto del mundo. El esquema general arroja un evidente aumento de la inflación que contribuye a acelerar el conflicto social, caída del nivel de actividad, concentración del ingreso y excedente, mayor exposición y vulnerabilidad externa, caída del consumo público y privado por lo tanto del mercado interno, aumento del desempleo, pobreza e indigencia, perdida de posición e integración regional y un incremento del déficit público y de la deuda externa pública.

El anuncio de metas de inflación acompañó la previsión del ajuste del gasto público en relación al PBI en lo que refiere al gasto corriente. Aunque no hay aún una nueva ley de presupuesto que permita estimar concretamente el programa de gastos, al compás de la abrupta devaluación del 17 de diciembre pasado, siguió el desfinanciamiento fiscal mediante la reducción de los ingresos vía retenciones al agro y luego la minería (de yapa la quita de impuestos a los autos de lujo, al tabaco y al champán). La modificación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias fue otro efecto de incremento el déficit fiscal, aunque el resultado fiscal final está abierto por la inclusión de nuevos contribuyentes.
La política de metas de inflación está en sintonía con un recorte del gasto al quitar financiamiento al sector público mediante un ajuste del crecimiento de la base monetaria. La liberación de tasas de interés, el negocio de las LEBAC y los plazos fijos, la liberación de movimiento de capitales y el aumento de deudas para reservas vía BONARs + Megacanje II, son medidas que apuntan a aspirar pesos sin comprar dólares y hacerse de dólares mediante toma de deudas, de modo de no incrementar los billetes y monedas en manos del público. El diagnóstico oficial acerca de la inflación está circunscripto exclusivamente al financiamiento del déficit fiscal vía incremento de la masa monetaria.
Por otro lado, el arreglo de pago a los Fondos Buitres fue una de las prioridades de la actual administración. El cambio de estudio de abogados que sigue las causas, la cúpula de decisión en materia económica entera viajando a Davos y el reciente pre-acuerdo con litigantes italianos reunidos en Task Force Argentina, fueron señales premonitorias de la costosa media-salida del default. Es que el ámbito fiscal, luego de la desfinanciación y la caída del nivel de actividad, no cierra ni con las quitas de subsidios programadas, por ello es que ayer el Ministro de Hacienda anunció que, de no conseguirse un arreglo con los holdouts, las alternativas están entre una emisión mayor y un ajuste brutal -seguidamente descartó solo la primera alternativa-. De este modo, el Pro extorsiona al Congreso Nacional para que derogue las dos leyes que impiden mejorarle la oferta a los que no entraron a los canjes de deuda pública 2005 y 2010 (leyes cerrojo y de pago soberano).
Recapitulando, el BCRA se endeuda para no salir comprar dólares y el tesoro se endeuda para no financiar gasto corriente con emisión. He aquí los dos problemas fundamentales de la política económica del Pro: la inflación y el crecimiento.
Respecto del diagnóstico inflacionario, la probabilidad de error crece con cada aumento del índice de precios mes a mes. La inflación está mostrando tener un componente cambiario muy significativo coadyuvado por la concentración en la formación de precios, la quita de retenciones al trigo y maíz principalmente, la quita de subsidios a la electricidad y las expectativas futuras (incluyendo los acuerdos salariales en torno al 35/40%). Los anuncios de quitas de subsidios al transporte y al gas, el desmantelamiento de precios cuidados, claramente no contribuyen a morigerar las expectativas inflacionarias.
Si el diagnóstico inflacionario oficial es errado, en Argentina se recrudecerá el estancamiento y la inflación, pero con el agravante de un endeudamiento progresivo. Si la inflación menguara, se corre con el problema adicional de crecer poco y endeudarse mucho, en el mejor de los casos, dilatar una crisis de deuda. La única salida de mediano plazo políticamente viable es crecer rápidamente y mucho. En este ámbito las posibilidades no son alentadoras: la contracción del gasto público anunciada y del consumo (mediante la baja de ingresos populares, salario real y transferencias ANSES) pone la lupa del crecimiento sobre el sector externo y la inversión privada. En cuanto al primero, las posibilidades de crecimiento de las regiones compradoras son menores a las de años anteriores, en este sentido el apoyo público a los sectores agroindustriales, pesqueros, mineros y energéticos parece ser una política de retención de ingresos más que de fomento exportador.  Sobre el segundo, resulta un tanto ingenuo creer que la potencial caída de la tasa de interés local (acuerdo con Fondos Buitres mediante) y la flexibilización de importaciones contribuyan a la expansión de la inversión. Los pronósticos de caída del nivel de actividad que arrojan las agencias internacionales, las perspectivas de pérdida del poder adquisitivo, y el crecimiento de la vulnerabilidad externa (tanto por un mundo más hostil en términos comerciales, así como por la mayor exposición a los movimientos de capitales) difícilmente aceleren las proyecciones de inversión en lo que resta del año. La trampa del Pro es que pone en jaque las finanzas públicas y los ingresos populares, con una promesa de estabilidad futura que día a día muestra que lo que al gobierno le falta de realidad le sobra de deseo.    
Sin embargo, no hay que descartar la posibilidad que deseo y realidad estén en el mismo lugar. Si ese fuera el caso, se explicaría el énfasis sectorial reprimarizador orientado a las actividades rentísticas y extractivas (que permitiría explicar una gran parte de las concesiones al sector financiero) junto los intentos de cambio del eje en las relaciones internacionales desde Mercosur -China/Rusia, CELAC, etc. hacia Estados Unidos y el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), pasando por el desplante al apoyo de 136 países que realizaron hacia Argentina para conducir un marco regulatorio contra los fondos buitres votada en Naciones Unidas el año pasado.
La historia es conocida: desde fines de la década de 1970 los gobiernos neoliberales prometieron reducir la inflación, lograr más estabilidad e incrementar el bienestar aumentando el crecimiento económico. Hoy se sabe que las leves reducciones de la inflación fueron a costa de logros sociales o de burbujas financieras. También se sabe que los países que siguieron las políticas neoliberales aplastaron el crecimiento económico e intentaron compensar esas caídas con deuda pública y privada. En un contexto internacional negativo, la estrategia del Pro parece una estrategia defensiva de los sectores rentísticos asociados al dinero y los recursos naturales, pagadera con una ofensiva sobre el resto de la población. Lo cierto es que este año tendremos lo opuesto a las promesas neoliberales: menor crecimiento con más inflación.

lunes, febrero 1

El ciclo de la ilusión y el...la ilusión (punto).

El FMI empeoró sus proyecciones estimadas desde el último dato revelado en octubre de 2015. Espera contracción estimada del -1% del PBI para Argentina durante 2016 luego de que el mismo organismo publicara tres meses antes que la contracción sería del -0,7%.

Alejandro Werner, analista del FMI señaló en el reporte actualizado de Octubre de 2015 que “Si bien en Argentina la proyección de crecimiento para 2015 sigue siendo levemente positiva gracias, en parte, a un importante impulso fiscal, se espera que la economía se contraiga el próximo año. Además, la combinación de política monetaria y fiscal expansiva sigue ejerciendo presión sobre la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de mercado, el nivel de inflación y las reservas internacionales netas.” América Latina y el Caribe: Ajustando bajo presión. hoy señala que “En Argentina, el nuevo gobierno ha iniciado una importante transición para corregir desequilibrios macroeconómicos y distorsiones microeconómicas. Se han tomado medidas significativas para avanzar en esa transición mediante el levantamiento de restricciones al mercado cambiario, la eliminación de varias restricciones al comercio internacional, y el anuncio de las principales directrices del marco macroeconómico y la supresión parcial de los subsidios a la energía. Este nuevo enfoque ha mejorado las perspectivas de crecimiento para el mediano plazo, pero es probable que el ajuste genere una leve recesión en 2016”  América Latina y el Caribe en 2016: Ajustándose a una realidad más dura.
 
El FMI dijo que Argentina estaba bien porque iba mal, pero ahora le va a ir mal para ver si le va mejor...notable cuando creen que las políticas no son acertadas: en octubre de 2014 pronosticaron una contracción del PBI del -1,5% para 2015, en abril corrigieron a una contracción del -0,3%, en octubre 2015 actualizaron a un crecimiento del 0,4% para ese mismo año y terminó arriba cerrando en 1,5%. Es decir, en poco mas de un año tuvieron una reversión de signo de igual magnitud al crecimiento estimado, creyendo que la política era desacertada.

viernes, enero 22

Ocho siglos de necedad financiera, ¿no será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?


En 2009 (2011) Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff publicaron “Esta vez es distinto ocho siglos de necedad financiera”, un libro preocupado por el espacio de los acreedores de deudas públicas alrededor del globo y de gran parte de la historia del capitalismo. Lo notable y paradójico del libro es que se preocupa por la fragilidad financiera y económica observando solamente lo que normalmente no son causas, sino consecuencias de crisis: los impagos de deuda, las crisis bancarias, las crisis inflacionarias y los derrumbes monetarios, estallidos de burbujas.
Afirman que ninguna crisis es muy distinta, el sistema financiero es frágil y por ello los estados deben mostrar prudencia y cierta regulación de la cuenta capital junto a la conservación de límites de deuda pública. Entre los muchos libros comparativos de las crisis que surgieron post 2007, este tiene la particularidad de concentrarse en la compilación de datos y de discutir con parte del mainstream de las finanzas y realizar una obvia crítica “Gran Moderación” y a ciertos lugares comunes como los de la calificación de riesgo: “Muchas crisis profundas de deuda en las que se incurrió en impagos…tuvieron lugar justo después de que el país en cuestión recibiera calificaciones más altas…y se le viera como un modelo que debería imitarse entre la comunidad internacional (por ejemplo, Argentina a finales de la década de 1990, antes del derrumbe de 2001)” (p. 311)

Es notable el espacio destinado a Argentina y más notable aún que no siempre ese espacio es utilizando el sentido común conservador, por caso, al referirse a los marcos legales internacionales dice: “el primer caso de un mercado emergente cuya deuda interna estuvo vinculada a una divisa extranjera moderna y dirigida principalmente a residentes extranjeros es el de Argentina en 1872.” Y “…si el gobierno de Argentina (país que ostenta un impresionante historial de impago serial) obtiene dinero de un banco estadounidense y luego deja de pagar, son limitadas las opciones que el banco tiene para hacer cumplir sus demandas de manera directa” (p. 81)
…o sobre las deudas odiosas: “Quizá todo el mundo coincidirá en que si los gobernantes de un país involucrado en un genocidio obtuvieran un préstamo para financiar su poder militar; los prestamistas tendrían que reconocer esa deuda como odiosa y en riesgo de impago en caso de un cambio de régimen” (p.91).

Asimismo, respecto de la reestructuración 2005 “Argentina posee el record del impago más grande: en 2001 incumplió en el pago de más de 95.000 millones de dólares de deuda externa. En ese caso el impago fue gestionado por medio de una reducción y una extensión del pago de intereses” (p.38)
…pero comparativamente a la reestructuración Brady (1992): “De hecho, en Argentina y Perú, tres años después del acuerdo Brady, ¡la proporción de la deuda respecto del PBI fue más grande de lo que había sido en el año anterior a la reestructuración!”

Tal vez, la compilación de datos sea lo más interesante del libro, aporta a muchas otras tesis no vulgares sobre las transformaciones del capitalismo en todo el siglo XX y las perspectivas para el XXI, expresa muy claramente una posición al interior del mainstream no tan fácil de dilucidar para quienes estudian la historia del pensamiento económico. En resumen, Reinhart y Rogoff nos dicen que parte de nuestra deuda es odiosa, que no debemos prestar atención a las agencias de calificación de riesgos, que las reestructuraciones incentivadas desde afuera (Brady) no mejoraron la situación pero la empujada desde dentro (2005), aunque con fricciones, provocó quitas y que hasta 2009, un acreedor internacional no disponía de muchos medios (por caso, un Griesa) para presionar sobre los pagos de deuda...también afirmó que Grecia estaría muy próxima a "graduarse" como pagador de deuda soberana, junto con Portugal, Chile y otros tantos..."graduarse" significa pasar de año en la preparatoria para obtener el titulo de economía avanzada...en fin, luego de ocho siglos de necedad financiera, funcionarios públicos argentinos vuelven a permitir que el FMI supervise la economía del país, vuelven a acelerar la toma de deuda externa a través del BID, el BCRA y las nuevas gestiones con títulos públicos y a pegarle otra aceleradita a la IED...¿No será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?

miércoles, enero 13

La “normalidad" de la "convergencia” es la del discurso sobre el ajuste

Van algunas notas sobre la reciente conferencia del Ministro de Hacienda Argentino Prat Gay.

Estuvo llena de contenidos y definiciones políticas y académicas, pero no suman nada a lo que ya conocemos el perfil de los funcionarios del Pro.


En detalle abajo pero en resumidas...se viene ajuste fiscal y monetario, represión salarial combinada con desempleo, reconocimiento de la deuda a los buitres y desfinanciamiento del sector público.

1) Ajuste fiscal. Se dijo muy claramente. Si se va a mantener en % del PBI el gasto social, pero aumentará en términos reales entonces no queda otra…el gasto público será menor en términos del PBI.

2) El ajuste será en gastos corrientes “reconfigurado” con más proporción de gasto en capital, es decir, se pagarán menos salarios de empleados públicos (en precio y cantidad claro). Consecuencias que ya se están viendo. “uno no está ajustando cuando se gastó de más” dijo su colaborador, en línea con la “mano dura” en los temas fiscales e inflacionarios que señaló el ministro.

3) Habrá un ajuste monetario del orden del 15% de la base monetaria aproximadamente. Dejo por allí que la emisión de dinero no se frenará en términos nominales y la inflación hará su efecto reductor.  

4) Se adoptan metas de inflación. Básicamente esto trata de gobernar expectativas bajo un paraguas de tensión fiscal y monetario. Es decir, se pone la inflación como target porque se asocia a un problema monetario, ergo, tratase de hacer rígido el déficit fiscal financiado con recursos conseguidos por el BCRA. En este sentido hay varias experiencias mundiales de las últimas dos décadas que muestran coherencia y fracaso, que yo sepa ninguna adoptada con niveles del orden del 30% (el propio ministro desestimó el caso argentino postcrisis) y con economías tan tipo-de-cambio-dependientes como la Argentina. Dicho sea de paso, se nunca que el tipo de cambio nominal no es un variable target. Al ministro dejó ver que el problema de la inflación es del Banco Central.

5) Expectativas de precios y paritarias, al tiempo que la subejtividad del ministro señaló un tipo de cambio de $16 y una inflación de piso del 30% y se mostró preocupado por un “aumento desmedido de precios” del último mes. El objetivo inflacionario de gobierno para 2016 está en torno al 1% mensual, pero solamente enero cierra con mucha suerte al 3,7%...y se espera un febrero más acelerado…es decir, el ajuste va tener que acelerarse y el mazazo a las paritarias se tiene que transformar en un hecho si quieren lograr la inflación del 20-25% anual.

6) No realizó voluntariamente anuncios sobre reservas ni endeudamiento, tampoco se mostró preocupado por los problemas de empleo.

7) Misceláneas:

a. Deuda. El costo de la deuda acumulada que está calculando es el que piden los fondos buitres en términos nominales, estimo que sin quita de ningún tipo. ¿Un buen guiño para quien tiene que cobrar no? Que te reconozcan toda la deuda y te digan que la gestión que negoció anteriormente se equivocó.

b. Déficit fiscal primario del 2,3% del PBI, dijo ser el “más grande de los últimos 30 años”. Buen intento, pero en 1990 fue de 3,08%, en 1989 fue de 3,66%, en 1988 fue de 5,15%, en 1987 fue de 4,08%, es decir en los últimos 30 años hubo al menos 4 ocasiones donde el déficit primario fue mayor, pero en todas esas oportunidades el déficit total fue superior al actual.

c. Fondos del BCRA, una expresión contable que es magnificada. Brevemente si el BCRA tiene ganancias acumuladas aparecen en su patrimonio neto, si las distribuye salen de allí, obvio, claro, evidente. El tema es que el BCRA no tiene la persecución de la felicidad y la ganancia como cualquier agente privado, ergo lo que gana se lo debe sacar de encima, y si puede financiar gasto en todo caso es una decisión de política. Para el que no entiende: el patrimonio neto de un banco central es el tercero en relevancia entre su pasivo y su activo como primero y segundo…

d. Anuncia que los jubilados se “descapitalizan” por el uso de los recursos que arroja el Fondo de Garantía de sustentabilidad. Es muy corta esta elusión, el ingreso corriente del FGS no es capital porque se espera que su capital rinda parte de ese fondo, y por demás es un hecho evidente que el fisco consolida el pago de jubilaciones y otras transferencias con la contribución de otras bolsas (como las de IVA, ganancias, y comercio exterior).
 
El ministro se manifestó deseoso de lograr una convergencia a la "normalidad". Notorio porque el mundo no muestra ni normalidades sino variedades, ni convergencias, sino divergencias. Y sobre todo en los bloques de América Latina y África vis a vis los anglosajones y asiáticos.
 

domingo, enero 10

Breves notas sobre “El Dólar. Pasado, presente y futuro” de Aglietta y Coudert

Este corto ensayo de 168 páginas contiene reflexiones bien interesantes sobre el sistema monetario y económico mundial y posee una estructura que le permitiría ser una investigación de más de 1000 páginas manteniendo los mismos capítulos. Esto es porque cada apartado da una breve introducción a os problemas y adelanta conclusiones que no siempre resultan del desarrollo anterior, sino que son agregados de otros trabajos de ambos autores.

El libro relata brevemente la construcción de dominio del dólar como moneda internacional, si bien cuestiona su hegemonía como divisa clave en la actualidad y en un futuro próximo y afirma que el mundo dolarcéntrico se transformará en un sistema monetario centrado en el dólar, pero multidivisa, segmentado regionalmente, paradójicamente expone una serie de datos de actualidad que permiten sospechar de aquella predicción. Es necesario que para que el sistema monetario cambie el FMI retome a las ideas constitutivas de Keynes en Bretton Woods, que el congreso de EEUU acepte eso y que los bloques económicos de divisas alternativas de Europa (Euro) no se destruyan y de Asia (yuan, no yen) se sigan desarrollando. Es necesario también que el bloque de los BRICS plantee un verdadero peligro como alternativa al FMI/Banco Mundial. En el ensayo no se encuentra prueba que estas cosas puedan suceder, de hecho, la situación de Europa es compleja y no muestra una buena salida, el FMI sigue desarrollando sus planes de ajuste sobre los países deficitarios (en algunos casos con mayor énfasis), los BRICS no hay dado pruebas de ser una alternativa viable al menos en el corto plazo, el déficit comercial estadounidense no alienta a perder el control de la moneda internacional sino al contrario (porque se pegarían un tiro en el pie?) y China tiene un sistema financiero subdesarrollado aun, de base de reaseguro en el dólar que, aunque pueda desafiar a la política de la FED (como sucedió con la devaluación del yuan en 2015 y la postergación de la suba de las tasas por parte de la FED), no parece estar cerca de generar un bloque regional, aunque es la opción más cercana de toda las expuestas, claro. Más allá de estas notas queda claro que América latina y África no tienen ningún rol internacional en el manejo monetario sino por el contrario serán espacios de disputa en caso que el mundo se divida “monetariamente” en regiones, esto puede plantear una oportunidad de aprovecharse de la competencia de los distintos préstamos, pero ciertamente un foco de conflicto económico en cuanto a la relaciones con el capital extranjero, tal vez más conflictivo que el existente hasta ahora. La realidad es que China ya asomó sus narices y Europa se alejó. Parece que la región será alienada bajo el dólar y el yuan. Al contrario de lo que afirman los autores, para América Latina la dicotomía norte/sur está lejos de ser resuelta. Dudo si este libro sirve para reflexionar sobre las estrategias posibles en la región, aunque deja claro el lugar que puede esperarse de cualquier resolución sobre la futura forma monetaria internacional.

martes, enero 5

Breves notas sobre “Las crisis económicas argentinas. Una historia de ajustes de desajustes” de Miguel A. Kiguel (no es reseña)

Miguel Kiguel forma parte del panorama de expertos en macroeconomía que, como muchos de su generación, tuvo su paso por instituciones privadas en argentina (CEMA, FIEL, UTDT) y agencias internacionales. También ocupó espacios de gobierno durante el menemismo. Hasta hace poco estaba catalogado como un economista de consulta del actual presidente Mauricio Macri. Notablemente este libro es prologado por quien fuera un consultor de segunda línea de Daniel Scioli, Mario Blejer.
Kiguel como muchos de sus colegas hoy en el gobierno parecen tener una trayectoria similar, trabajos más trabajos menos, logran ser reputados por construirse en un lenguaje experto, ser reconocidos por los 10 o 15 macroeconomistas argentinos mayores a 50 años que construyeron sus carreras por pasos similares. Los macroeconomistas “exitosos” sino tienen su propia consultora están en alguna fundación esperando a ser convocados para algún cargo público. Por ahora no es el caso de Miguel quien ha tratado de retratar lo que sucede en Argentina observando solamente tres cosas: el balance de pagos, el tipo de cambio y la inflación. En algunos pasajes se identifican las variables de jerarquía menor como son la deuda pública, la política comercial y los salarios.

Describe tres tipos de crisis: las de balance de pagos, las macrofinancieras y las hiperinflacionarias. Revisa los distintos períodos de nuestra historia pos-peronista y tras darse cuenta que gran parte de los 60s y 70s argentina no sufrió grandes crisis llega a la conclusión que….nada, sorprendentemente no llega a ninguna conclusión. Aunque se le hace evidente que las crisis se vuelven más frecuentes, más violentas de forma creciente después de 1975…el autor no encuentra nada extraño allí. No le parece raro que las crisis se vuelvan así durante el periodo neoliberal, en absoluto…nada…a lo sumo hecha alguna culpa al Rodrigazo de haber sentado un precedente inflacionario.
El libro tiene pocas novedades, aunque algunas paradojas. Por un lado hace una crítica liviana al monetarismo ingenuo pero termina abrazando la idea que la inflación es un fenómeno monetario siempre y que es consecuencia siempre del accionar del gobierno en cuanto a gastos y manejo del tipo de cambio. De allí a la conclusión que es un fenómeno populista hay un pasito muy corto. Asimismo, tiene la contradictoria novedad de declarar que la crisis del kirchnerismo en realidad no es una crisis, aunque hay muchos indicios –para el autor- que se esté en una antesala de una crisis, pero esta no sería una gran crisis macrofinanciera o hiperinflacionaria sino y a lo sumo una crisis de balance de pagos como las que el mismo autor señaló que a la luz de la actualidad no se observaban como una crisis muchas veces. En resumen, el kirchnerismo dejaría (pero para el autor en rigor no deja) una crisis. Es más, se realiza una estimación muy positiva de los fundamentals macro por la baja dolarización de la economía, la baja deuda pública y un sistema bancario sólido y si, del resto de las condiciones económicas se olvida por completo…El autor declara que ortodoxos y heterodoxos fracasaron, desecha de entrada los aportes del estructuralismo, de hecho, no incluye ningún espacio al lugar de la argentina en el mundo ni al entramado productivo de ninguna índole. Al mismo tiempo identifica dos formas solamente de observar la realidad (casualmente a la que el autor adhiere y la populista-cepalina). El fracaso argentino se puede explicar por el uso de la política económica independientemente de los actores que interactúan, fiel al estilo Pro, la salida es buscar buenos quipos, usar bien la receta de la abuela y esperar que todos los actores se quieran comer lo que la abuela cocinaba.

Esperaba encontrarme con una derecha más instruida, mejor informada de las cosas que se discuten incluso en sus ámbitos de dominio, con ideas más claras y mejor reflexionadas y con propuestas bien pragmáticas. Incluso la exposición de datos es muy precaria. En lugar de ello me encuentro con un libro pobre en su reflexión histórica y teórica, falto de conceptos y con una propuesta que puede esperarse de algún dirigente Pro en un programa de tv estilo Intratables pero que es difícil de digerir cuando se lee un libro que pretende interpretar nada menos que las crisis argentinas de los últimos 70 años.
La idea que los problemas del país se reducen al populismo económico lleva tantos años como el peronismo, pero quienes sostenían esas ideas hace tiempo lo hacían con argumentos más atractivos. Aunque hay que reconocer que reducir a dos o tres variables las explicaciones económicas de la Argentina es una virtud en el mensaje más allá de lo que el mensaje sostenga. En este sentido es interesante la propuesta liberal-conservadora, ya que -paradójicamente?, cada vez lo dudo más- contra de sus propias reglas académicas, contribuye a pensar que casi cualquier cosa se puede decir y su contenido importa poco al lado de su forma, sus medios, sus dispositivos y los actores que sostienen esas ideas y contribuyen a que tengan un correlato social.

sábado, diciembre 19

De "Cambiemos" a "Confiemos", la próxima transformación del equipo de Macri

La CEPAL le bajó a la mitad las perspectivas de crecimiento de Argentina para 2016 luego de conocer las medidas recientes del equipo económico de "cambiemos". El razonamiento es elemental (es decir, básico): en un contexto internacional pésimo para la región, las políticas que concentran ingresos y se desnudan ante la volatilidad financiera no pueden ser buena noticia (minuto 51:30), asimismo aun no... se conoce el programa fiscal y el monetario de mediano plazo...cuando se hagan públicos creo que le bajan 2 puntos más...las reservas que mantiene la institución para la economía argentina son: reservas del BCRA, inflación, salarios, consumo, ritmo de reactivación de las expo. Para que se comprenda mejor el mensaje: la CEPAL es una institución que depende de Naciones Unidas, que trata de lavar un poco sus mensajes negativos porque eso le trae costos políticos (tanto que sus funcionarios parecen embajadores mas que economistas políticos). Agrego otro razonamiento básico: si el ingreso por habitante cae en el año que empieza en una semana, no hay chances que no se incremente el desempleo. Asimismo el impacto de aceleración de la inflación junto a la caída del crecimiento del empleo no pueden otra cosa que provocar más pobreza, más desigualdad y mas exclusión.

jueves, septiembre 24

¿Cómo se votaron en la ONU los temas relacionados a los fondos buitres?

El 10 de septiembre se votó en la Asamblea General de Naciones Unidas un "marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana”

Como muestran las siguientes imágenes hubieron pocas diferencias entre la propuesta de crear una comisión y avanzar en el tema y el voto definitivo.

Cambiaron su voto negativo original hacia una abstención: Australia, República Checa, Finlandia, Irlanda y Hungría. Quienes se abstuvieron al principio pero luego pusieron luz verde fueron: Islandia, Montenegro, Papua Guinea, Serbia, España (se abstuvo en realidad), Ucrania y, quienes votaron positivo originalmente y luego se abstuvieron fueron: Colombia, República Gabonesa. Los negativos de siempre: Canadá, Alemania, Israel, Japón, Estados Unidos y Reino Unido.


La replica empezó con una posición similar de Luxemburgo y EEUU indicando que Naciones Unidas no es el foro correspondiente y que estos temas se pueden refinar. Siguió Rusia apoyando por completo al proyecto. Islandia voto a favor pero pidiendo una iniciativa de buscar un foro adecuado.
Australia no respalda en primer principio, argumentó que el proyecto puede desembocar en el derecho unilateral de los deudores, eligió el FMI, club de parís como foros legítimos.

Tocó el turno al canciller Timerman, señaló que la deuda genera violencia, inequidad. Apuntó contra aquellos que señalan que Naciones Unidas no es el foro adecuado argumentando el aspecto democrático de la asamblea. Luego tocó el turno breve de Kicillof donde hizo referencia a la crisis económica actual, dijo "hay que modificar la estructura y arquitectura financiera internacional...un mundo mejor, un mundo libre de buitres".

La canciller venezolana señaló "restamos poder a los fondos buitre, a los fondos carroñieros" "llevan también violencia terrorista...los Estados Gobiernan (...) un voto por la felicidad de nuestros pueblos"

Jamaica en nombre de la CARICOM (La Comunidad del Caribe) señaló las cargas de las deudas para los Estados. Dijo que la región no se benefició de las iniciativas existentes y previas.

Paraguay en nombre del MERCOSUR reitera el rechazo a la actitud de los fondos buitres.

La representación de Uruguay en nombre de UNASUR mostró que la ONU es el ámbito para tratar temas de desarrollo y es el más democrático. Puntualizó "hay que avanzar hacia una reorganización de la arquitectura financiera internacional". Analizó el nexo entre financiamiento y desarrollo al indicar que las crisis de deuda presentan recortes de salud y educación, incremento de pobreza.

Maldivas en nombre de AOSIS habló sobre la vulnerabilidad.

Bolivia agradeció a funcionarios argentinos por la "valentía de enfrentar el flagelo que significan los fondos buitres", cuando el FMI se negaba a recibir a la comisión Ad Hoc y tuvo que intervenir la ONU para que le presenten atención. "No entendemos a los que votan en contra. El FMI es aprte de NU, estuvo ausente...tiene que reformarse y tiene que democratizarse sino no cumplirá con los principios establecidos en Naciones Unidas...marcará un antes y un después"

India votó positivo aunque señaló que los principios no son vinculantes y que cada país tiene libertar de armar sus instrumentos.

Singapur, a favor aunque dijo que "puede que el FMI sea un buen foro para reestructuraciones futuras"

Nicaragua hizo hincapié en la prevención de crisis económicas. Pidió que sea un tema de igual preocupación arpa los países desarrollados y en desarrollo.

Siguieron con sus apoyos Cuba, chile, Brasil (lamentó que no todos los estados hayan participado en el comité ad hoc) y por ultimo España señaló que su intervención debe ser entendida como una abstención.

miércoles, septiembre 9

Mañana se vota en la ONU la Resolución sobre Reestructuración de deudas soberanas

Seguramente se replique el triste escenario que se vio cuando el Estado Argentino presentó la iniciativa. Los países centrales y sus periferias inmediatas votando contra...corriendo por la carrera del ingreso de capitales y el resto del mundo al que no le importaba entrar en el club de los lindos votando en contra. Vale la pena refrescar qué países apoyaron y cuales jugaron en contra en ONU. Va a ser interesante ver el voto de los BRICS...
 
Mañana veremos. Es bueno saber que muchos de varios de los que vale la pena prestar atención, se expresaron: http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-281300-2015-09-09.html

lunes, agosto 3

Salió Márgenes, la Revista de Economía Política de la UNGS

Salió Márgenes- Revista de Economía Política del área de Economía Política
y la primera revista académica de la Universidad Nacional de General Sarmiento (con una reseña de mi autoría).
 
Márgenes es un espacio que invita a los diferentes actores sociales a discutir y reflexionar sobre la economía política argentina y latinoamericana. Además es un intento de salvar las distancias que se han trazado en las últimas décadas con los sectores populares; es una propuesta de debat...e riguroso, aunque no necesariamente identificado con los estándares convencionales de argumentación académica.
 
El tema del primer número es “El kirchnerismo, un balance de los últimos 10 años: ¿una alternativa para los sectores populares?” y escriben Ricardo Aronskind, Martín Schorr y Andrés Andres Wainer, Alejandro Romero, Sebastián Sztulwark, Mariano Féliz, Itai Hagman, Christian Castillo y Eduardo Castilla, Julio C. Gambina y Rodrigo Carmona.
En el siguiente link podrán descargar la revista en formato PDF

sábado, mayo 23

The rise and fall of neoliberal capitalism by David Kotz

A principios de este año David M. Kotz publicó a un libro titulado The rise and fall of neoliberal capitalism, cuyo objetivo fue dar una explicación alternativa sobre el significado del neoliberalismo, estudiar su crisis a partir del año 2008 y sugerir un análisis del cambio de etapa en los años posteriores, desde una perspectiva histórico-institucionalista que el autor identifica como una combinación de aportes desde dos teorías: Estructuras Sociales de Acumulación (Estados Unidos) y la Teoría de la Regulación (Francia).

Su contribución se inscribe en una serie de debates sobre el significado de la etapa posterior a 1979 (enunciados muchas veces con los nombres alternativos de globalización, mundialización financiera, etc.), reconocidos por el autor en las contribuciones de David Harvey, Paul Sweezy, Thomas Palley, Joseph Stiglitz, Daniel Rogers y en los pares Duménil-Levy, Howard-King y Foster-Magdoff. Aunque también hace otras referencias hacia Giovanni Arrighi, Samuel Bowles, James Crotty, Gerald Epstein y Paul Krugman.[1]

Luego de la introducción -donde expone sus antecedentes y los códigos del debate que enunciamos arriba- Kotz trata de hacer novedosa su postura sobre el significado del neoliberalismo. Allí identifica cuatro cambios centrales en las instituciones que gestionan la acumulación capitalista. Por un lado, los cambios en la economía global favorables a los movimientos de mercancías y capitales. En segundo lugar, muestra cambios profundos del rol del Estado en la economía que ha renunciado a la gestión de la demanda agregada, desregulado las industrias tradicionales y el sector financiero, disminuido su control en las condiciones de producción de bienes, empleos, medio ambiente y en la aplicación de leyes anti-monopolios, junto a la privatización de empresas y servicios. En términos fiscales se ha elegido la regresividad cortando impuestos a personas jurídicas y físicas de altos ingresos y ha reducido erogaciones relacionadas al Estado de Bienestar. En tercer lugar muestra los cambios en las relaciones capital-trabajo mediados por la precarización del empleo y la reducción de la negociación colectiva de los contratos de trabajo y por último, en cuarto lugar, aparece uno de los aportes diferenciales del libro: el espacio de las corporaciones. Allí identifica una aceleración de la competencia, organizada bajo una generalización de los principios mercantiles, pero al interior de las corporaciones, acompañado de una mayor autonomía de las prácticas financieras. Kotz muestra cómo, a diferencia del período anterior donde los CEOs de las empresas formaban parte de su evolución histórica, durante el neoliberalismo, éstos cargos fueron cubiertos mayormente por contrataciones externas a dichas corporaciones.

El autor muestra cómo las corporaciones que durante la etapa “progresiva” o de “capitalismo regulado” de posguerra habían apoyado generalmente las políticas de pleno empleo y seguridad social, a raíz de la caída en la productividad con salarios ascendentes y consecuentemente caída de la tasa de ganancia, sus reclamos se volvieron compatibles con las políticas neoliberales nombradas anteriormente. El listado de corporaciones enunciados no es para nada despreciable. Se concentra en dos instituciones que sostuvieron interés corporativos, el Committee for Economic Development (CED) formado en 1942 y orientado a formular políticas públicas y la Business Rountable constituida en 1972 con un perfil menos formal que la CED. Ambas lideradas por los CEOs de las grandes corporaciones en Estados Unidos.

Kotz critica la caracterización del neoliberalismo como financiarización, debido a que esta última llegó demasiado tarde, es en parte consecuencia del neoliberalismo. Asimismo, el observar lo sucedido solo en las finanzas no permite explicar los cambios institucionales más relevantes de la época enunciados anteriormente. Por otro lado, señala que el capitalismo globalizado o transnacionalizado tampoco es un aporte completo, sino un componente más del neoliberalismo. A diferencia del enfoque anterior, la globalización comienza tempranamente en los años 60s, continúa en los 70s y se acelera en los años 90s.

Según el autor, el enfoque de la globalización tampoco permite explicar los orígenes de la crisis del neoliberalismo que relaciona a tres procesos: 1) El incremento de la desigualdad entre salarios y ganancias por un lado, y entre los hogares por otro (lo que comúnmente llamamos distribución funcional y personal respectivamente); 2) la sucesión de burbujas especulativas y 3) la orientación del sector financiero hacia actividades especulativas de alto riesgo.

El argumento une a los tres procesos arroja un resultado coherente aunque nada novedoso. Se dice que las grandes burbujas fueron reflejo de la concentración de los ingresos que no pudieron encontrar actividades de inversión productiva, presuntamente debido a que éstas estuvieron orientadas al tipo de producción que predominó durante el capitalismo regulado. Esos excedentes se volcaron a activos reales como los inmuebles aunque también a activos financieros, alimentando el comportamiento especulativo de dicho sector.

Los enfoques teóricos desde donde parte el autor indican que si en un contexto institucional estable se rompen significativamente sus relaciones centrales, entonces la nueva configuración institucional que permita la acumulación de capital difícilmente sea aquella que provocó la ruptura. En este sentido es que el autor del libro confía principalmente en un cambio de época, aunque al momento de revisar los caminos futuros la imagen se vuelva un poco más borrosa de lo que parecía en las primeras páginas del libro.

Por un lado, se expone una acumulación de excedente producto de un cambio en el espacio capital-trabajo pero no se identifica cuáles son los procesos que habilitan esas presiones en los ingresos, al contrario, se estiman de forma leve: La transnacionalización del capital y los cambios en los procesos productivos no tienen un lugar destacado en el libro. En su lugar aparece sólo liberalización de los movimientos de valores. Cabe la pregunta ¿Qué forma de producir ha cambiado en el neoliberalismo que habilitaría un consecuente cambio de época?

En segundo lugar, da significativos argumentos a la dirección de las políticas públicas y enuncia un cambio en la percepción post-crisis de las ideas sobre la austeridad y el trade off Estado-Mercado. En este sentido dos preguntas ponen en riesgo este espacio de cambio: ¿Efectivamente un reconocimiento a la intervención pública juega en contra de las prácticas neoliberales? ¿En qué medida ello es parte del superficial discurso norteamericano que asocia intervención a prácticas no mercantiles? En este sentido creo que el autor identifica a la libertad de mercado como práctica mercantil por excelencia cuando lo que importa de ello es la realización de precios y ganancias, muchas veces construidas desde el Estado. A partir de la evidencia que arrojan los salvatajes de EE.UU, ¿existe forma más grosera de asegurar precios y ganancias que comprando deudas incobrables, acciones depreciadas de empresas en vías de extinción?

En tercer lugar, el autor estima una estabilidad relativa lograda durante el período neoliberal identificada como la “Gran Moderación”. Resulta difícil sostener con él dicha estabilidad macroeconómica. Hasta parece contradictoria con la propia explicación que Kotz tiene de la crisis. El neoliberalismo estuvo repleto de desbalances, no sólo de ingresos al interior de cada Estado, desbalances cambiarios fueron moneda corriente desde sus inicios, crisis recurrentes de deuda, bancaria y económica, fueron características diferenciales del período al compararlo con su precedente. Desbalances globales de mercancías y capitales son las explicaciones principales de aquellos que explican la crisis por globalización.  Sin embargo es notable como el autor pasa por alto la incapacidad del neoliberalismo de lograr crecimiento y tasas de ganancia de forma estable y continuada sin provocar espasmos en todo el planeta constantemente. Al contrario de sus intenciones y enfoques teóricos, la última gran crisis aparece por sorpresa en el libro. 

Kotz enuncia una serie de cuatro instituciones reguladoras del neoliberalismo pero para explicar su crisis no revisa exhaustivamente su cambios, sólo se concentra en partes incompletas de dos de ellas: las relacionadas con los ingresos en el espacio capital-trabajo y las relacionadas con las finanzas en el espacio de las corporaciones. Lo notable de esta práctica es que resulta compatible con la explicación que el autor pretende denunciar: aquella del ascenso y caída del neoliberalismo dirigido por las finanzas. Ninguno de los escasos aspectos que permiten explicar la última gran crisis está en contradicción con las explicaciones de la financiarización, al contrario son los elementos centrales de aquella. Es por ello que al llegar a la parte final del libro, se expongan cuatro posibles escenarios muy distintos y la imagen de cambio se vea disminuida. La caída del neoliberalismo anunciada en el título no parece tan contundente.  

En síntesis, el libro da explicaciones de los procesos capitalistas de las últimos 100 años aunque se detiene en la construcción y potencial ruptura del neoliberalismo. En este sentido aporta interesantes elementos al debate que muchas veces están pasados por alto o enunciados de forma agregada, por caso, el lugar concreto de las corporaciones en el cambio social. También se ensayan explicaciones de la crisis y se marca un punto del debate sobre el cambio de forma del capitalismo. Es un aporte interesante por su claridad expositiva, probablemente haya sido pensado para su uso dentro de las aulas ya que contiene cuadros que sintetizan cada época con claridad y lo hace incluso en los escenarios que el autor imagina para un potencial futuro. Como muchos otros aportes, Kotz no cree en un futuro promisorio, la crisis del neoliberalismo parece dejar procesos -por lo menos- más violentos de los conocidos hasta ahora.

Bibliografía

Kotz, D. M. (2015). The rise and fall of neoliberal capitalism. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press.

 


 



** Licenciado en Economía (UBA). Especialista en Economía Política con mención en Economía Argentina (FLACSO). Especialista en Docencia Universitaria para Ciencias Económicas (UBA). Docente de Historia del Pensamiento Económico (FCE-UBA).
[1] También identifica a teorías neoliberales. En este sentido aglutina el discurso dominante en una serie de ideas sencillas relacionadas con la dirección del mercado en el trade off entre éste y el Estado, que se encuentran en autores monetaristas como Robert Lucas y Milton Friedman.

domingo, diciembre 8

La irritante práctica de resaltar que no todo está mal en economía

El pasado 30 de noviembre, el "buen" liberal de Krugman afirmaba que no todo está mal en economía. En todo caso estaríamos buscando mal, ya que hay mucho de lo que necesitamos en algunos libros viejos.

La cosa sería así...cambiemos la macro (poco), bien por los que conocen la historia económica, una moneda para la historia del pensamiento económico y eso si, modifiquemos bien la forma en que enseñamos la economía. Como ha señalado hace mucho, solo deberíamos enseñarle a los estudiantes a "ser heterodoxos cuando sea necesario".

Conviene aclarar que en principio, no conozco ningún economista (productor, repetidor o difusor de ideas...) del no-mainstream  que se sienta aludido cuando alguien acusa a nuestra disciplina, profesión o ciencia de amplificar males sociales (y creo que muchos de ellos, que se sienten fuera del de la ciencia dominante, igual deberían hacerlo).

En segundo lugar, la idea de ir a buscar a los libros viejos ideas nuevas o correctas (enfoque sostenido originalmente por Schumpeter en el primer caso) puede resultar peligrosa. Da un poder a las ideas separadas del contexto que sigue orientando la universalidad del pensamiento. Esa universalidad no es desdeñable en sí misma, pero, ¿qué aseguraría esta vez que el maistream con sus categorías podrá encontrar el camino correcto siendo tan poco critico de los papelones que han hecho?

En tercer lugar, no sólo hay que cambiar el contenido dominante en la enseñanza de la economía, sostenido en el enfoque de grandes ideas y autores, sino que debemos lograr la transición de los trabajos individuales tan enfocados en el éxito del economista por trabajos colectivos que valoren la reflexión. Krugman hace todo lo contrario a lo que dice, quiere volver a buscar en esos libros...casi que me puedo imaginar un libro marrón, de tapa dura, ilustrado y con telaraña en algún rincón de una biblioteca gigante que guardaría el secreto de la economía (el de la mercancía ya lo habría revelado Marx, claro está).

En cuarto lugar, la forma de evaluación de las teorías que propone Krugman es absolutamente desechable. Khun -tan repetido por la etimología barata del economista- ha hecho unas excelentes reflexiones sobre los cambios científicos desde las ciencias naturales. Nosotros en cambio, a eso de "muéstrenme algo mejor..." tendríamos que agregarle, ¿con que criterios evalúa "mejor"? pregunta que los epistemólogos se siguen debatiendo, pero que el mainstream ya hace tiempo que no lo hace más (no sé, arriesgaría desde Mill, pero dudo). las formas de validar lo "mejor" por parte del maistream son dos: 1) lógica (matemática) y 2) dominio social (premios en honor a A. Nobel, etc.).

En nuestras latitudes está lleno de estos defensores de la conservación. Argumentos muy similares aunque menos persuasivos ya que siquiera hablan de historia. El texto de Krugman ayuda a seguir sosteniendo que el maistream es capaz de reciclarse para lograr eso "mejor"... No creo que esté en sus capacidades siquiera lograrlo, no son tan dueños de su destino como creen. 

jueves, agosto 9

ROUND TABLE IEA -AAEP Las Crisis de Deuda y su Resolución

La Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ha sido seleccionada para la realización de la Mesa Redonda Internacional sobre las Crisis de Deuda y su Resolución que se llevará a cabo los días 13 y 14 de agosto.

sábado, junio 16

La historia del pensamiento económico y su aporte al estudio de los escenarios actuales

¿Textos originales o libros de texto? Una parte relevante de la HPE ha estudiado los procesos poniendo eje en los autores y en sus libros de textos. Autores, textos y la necesidad reflexiva del docente ha sido objeto de estudio de la didáctica y pedagogía[1]. Generalmente se hace referencia al uso y abuso de autoridad de los libros originales, y sobre todo de los autores. Pero estas generales de la pedagogía rara vez podrían aplicar cuando el objeto de estudio es precisamente el “pensamiento” (o las “formas discursivas”) es allí donde autores y textos cobran centralidad. Propongo dos casos tomados del tratamiento de David Ricardo, donde entiendo que puede haber riesgos de simplificar las categorías por tomar interpretaciones de lo expresado efectivamente.
En primer lugar, Ekelund y Hébert analizan el escenario de producto total y el producto “marginal” en el cultivo extensivo e intensivo del esquema ricardiano estableciendo como patrón a la undiad conjunta “capital y trabajo”, en lugar de hacerlo sólo con trabajo. Asignan caracteristicas de cambios “marginales” a la producción y hablan de escenarios de “optimización” y afirman que ha persistido una interpretación de Ricardo en términos del valor trabajo cuando en realidad, en Ricardo, “hay poco o nada en favor de esta interpretación”, ellos prefieren denominarla una teoría del “costo real” donde el trabajo es el factor más importante. (Ekelund, 1992, p. 158/9). Por otro lado, John M. Ferguson ha ido un poco más allá afirmando que dicho autor afirmó que existen “tres factores de producción” de la riqueza correspondientes a las tres clases clásicas. Sin poner acento en la escacez o el trabajo, Ferguson indica que que el valor de cambio – en Ricardo - se debía a ambos y afirma que

“no hay teoría-trabajo o teoría- trabajo cuantitativa del valor, como muchos lectores de sus Principios han supuesto por error. Afrimó de manera expresa que los articulos tendrán valores relativos diferentes de sus costos de trabajo relativos, si en la producción de estos artículos el trabajo y el capital se emplearon en diferentes proporciones” [El subrayado es mío] (Ferguson, 1948, p. 104)

Independientemente del grado de conformidad con las interpretaciones de ambos historiadores del pensamiento, no resulta casual que ambos textos contengan un envase moderno con contenido pasado con expresiones como “factor de producción”, “optimo”, “marginal”, capital como algo distinto de trabajo pretérito, etc. y lleguen a similares conclusiones.

Pero acerquemos un poco más la cuestión, Hyman P. Minsky en su re-interpretación de la revolución keynesiana, destina los primeros dos capítulos a realizar una síntesis de las transformaciones de la “Teoría General…”  en manos de Hicks, Hansen, Samuelson, Patinkin, Modigliani y Friedman, entre otros. Pero semejante apreciación no corresponde solamente al ambiente académico ni solamente a Minsky, ya que todo el conjunto de los llamados postkeynesianos han pretendido reinterpretar a Keynes en sus términos originales ¡Keynes ha sido uno de los economistas más retocados de la HPE! ¿Qué otra asignatura debería asignar un espacio para leer la “Teoría general…”? Si como afirmaba J. M. Keynes,

“…las ideas de los economistas y los filósofos políticos…son más poderosas de lo que comúnmente se cree…Los hombres prácticos, que se creen exentos por completo de cualquier influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto. Los maniáticos de la autoridad, que oyen voces en el aire, destilan su frenesí inspirados en algún mal escritor académico de algunos años atrás…Pero tarde o temprano, son las ideas y no los intereses creados las que presentan peligros, tanto para el mal como para el bien.” (Keynes, 2001, p. 314)

¿Alcanzaría con la voz del economista más influyente del siglo pasado para acordar nuestras discusiones? ¿Habría cambiado algo si hubiéramos hecho referencia al capítulo veintitrés de su “Teoría General…” donde retoma lo que hay de “verdad científica de la doctrina mercantilista”? ¿Alcanzaría la voz del economista más relevante del siglo XVIII? recordando que fue Adam Smith quien en su libro cuarto estudió “los sistemas de economía política” anteriores, o con el autor más influyente del siglo XIX y sus tres tomos de “Teorías sobre la Plusvalía”, la HPE de Marx ¿Deberíamos señalar el apéndice de los “Principios de Economía” sobre el “desarrollo de la ciencia económica” de Alfred Marshall? No hace falta aquí volver a enunciar todas las obras de Joseph Schumpeter y Maurice Dobb que tratan sobre el tema. Pero esto no es cosa del pasado, en la “Introducción a la Economía Moderna”, Joan Robinson y John Eatwell han creído conveniente dedicar el libro primero a las doctrinas económicas, John Kenneth Galbraith ha preferido dedicarle un volumen completo de “Historia de la Economía” entre otras publicaciones, John Hicks y “Una Teoría de la Historia Económica” entre muchos artículos relacionados a la temática. Lionel Robbins ha publicado “Una Historia del Pensamiento Económico” y, entre otros ensayos, Walt W. Rostow con “Interrelación de Teoría e Historia Económica”. Si hay algún economista de nuestras latitudes condecorado por la academia internacional ese ha sido Raúl Prebisch, quien, pese a haberse destacado como un político-económico preocupado por el contexto, además de haber escrito una obra sobre la economía de John M. Keynes, nos ha dejado uno de los artículos más citados sobre el desarrollo de sus ideas titulado “cinco etapas de mi pensamiento sobre el desarrollo”, es decir, ha construido su propia historia del pensamiento[2]. En “El subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo” (1979), Sunkel y Paz estudian el tópico “desarrollo” a la luz de las contribuciones más relevantes de la economía política de forma similar a Celso Furtado en “Desarrollo y Subdesarrollo” (1964), ubicando a la teoría latinoamericana en relación a los clásicos, Marx, Neoclásicos y Keynes entre otros. Claro que aunque señalemos los cientos de ejemplos que hay sobre el tema, la voz autorizada no será suficiente. Lo anterior pretende simplemente despertar el interés de quienes aún creen que la historia del pensamiento económico pertenece a los anticuarios del conocimiento ¿Cómo es posible seguir desconociendo su capacidad heurística a la luz de las evidencias?

Parece difícil que alguna idea pueda ser aprendida sin conocer su desarrollo, porque éste le da jerarquía, la pone en relación con otro monto de ideas, le propone espesor histórico en oposición al lógico-metodológico. ¿Qué decir de las interpretaciones estatistas de Keynes entonces? ¿Qué decir del reemplazo por la síntesis keynesiana en los manuales de macroeconomía? ¿Y de la interpretación y re-interpretación de Hicks? ¿Por qué el estudio de Keynes sin revisar el capítulo veinticuatro de su teoría general? ¿Explicaríamos mejor sus teorías si las pusiéramos en relación al conflictivo período entreguerras y a otras escuelas? ¿No lo hacemos con el monetarismo y su contra-revolución? ¿Por qué razón no se pone en debate al resto de las ideas? Esta propuesta no sólo pretende poner en evidencia la historia al interior del marco teórico sino en relación con otros marcos y con los acontecimientos sociales. ¿La historia económica estudiada en todos los planes de estudio pone en evidencia los debates teórico (que por supuesto es político) en los distintos contextos ya sean mundiales, regionales o nacionales?

Las proyecciones corren con el riesgo de deformar y con ello cambiar el significado y el sentido que ha tomado determinada teoría puesta en relación con su contexto. La función de la historia del pensamiento económico no es la de proyectar como si estuviéramos construyendo un puente, sino la de provocar a las capacidades interpretativas lo más ajustado posible al curso real de los acontecimientos pasados. Si quisiéramos proyectar podríamos hacerlo de muchas maneras, pero podemos estar seguros que la teoría se volverá otra cosa y que las potencialidades interpretativas de los estudiantes se verán reducidas a lo que se le ocurre mostrar al docente. Si quisiera conocer que ha dicho Keynes sobre la distribución del ingreso en al reproducción del sistema, los manuales de macroeconomía me responderían de cualquier forma, incluso me darían respuestas que Keynes no ha dado. Ahora, si a esos esquemas les pregunto por las funciones sociales de los propietarios, los empresarios y los asalariados ¿Qué nos devuelven? Nada. Es cierto que las interpretaciones son inevitables ¡claro que sí! Pero ¿en qué códigos? La retórica del economista fue puesta en relación a varias funciones del economista, entre la que se encuentra la de transmitir conocimiento, ya que las teorías “nunca mueren aun cuando sean suplantadas por otras…una teoría no necesita ser utilizada para continuar estando vigente” (Zalduendo, 1995, p. 393). Pese a la defensa de la producción de manuales que hace Zalduendo y que acordemos que las interpretaciones son necesarias, resulta que el “vino viejo en nuevos envases” sabe distinto, por lo tanto, las interpretaciones no son suficientes, mirando lo mismo vemos cosas diferentes, mirando cosas diferentes queremos explicar lo mismo, usando palabras iguales significamos cosas distintas, etc.

El cambio del sentido y el significado es provocado por la proyección hacia escenarios donde no fueron producidos ni transmitidos esos pensamientos, pero también por el cambio del canal por donde se están transmitiendo ahora. Usando nuestra metáfora, será distinto el sabor de nuestro vino añejo en una botella de vidrio, de plástico o de metal, todos sabores distintos porque el medio ha cambiado. Ocurren semejantes cosas cuando se pretende matematizar conceptos que no fueron diseñados para ello. ¿De que forma podríamos poner en fórmula las cualidades del valor de cambio? ¿Cómo expresar el contenido de las actividades y las necesidades en Marshall? ¿De qué manera produciríamos la formulación de las relaciones sociales en este autor? Aquellas en que “una catedral es más que las piedras que la forman” ¿Cómo cuantificaríamos la “la conveniencia social general” de Keynes? ¿Hemos saldado la discusión acerca del uso del lenguaje matemático para expresar nuevas ideas?[3] ¿No era que debíamos unir nuestros mensajes al resto de las ciencias sociales buscando la potencial integración de disciplinas para explicar nuestras perspectivas sobre el mundo? ¿De qué forma nos podríamos comunicar con los sociólogos, politólogos, filósofos, psicólogos, etc. sino a través de códigos comunes? Hay una cita que es preciso rescatar a estos efectos y que muestra por qué los economistas nos debemos aún cierta humildad que sólo nos puede dar el contacto con otros científicos sociales[4].

Al afirmar que los discursos difieren entre épocas y al evitar caer en al tentación de la proyección temporal o de la deformación de las categorías por un traslado hacia un lenguaje técnico, al menos podremos aceptar que las ideas se vinculan a estructuras, y en la medida en que ellas subsisten en mayor o menor medida (aunque no iguales) conservan cierto grado de vigencia. Por lo que la función pedagógica y didáctica asume de nuevo un papel preponderante, pero aquello es interpretativo del estudiante. Debemos reconocer que esa función es cubierta por el estudio espacial (regiones, países), si reconocemos el vínculo con los problemas económicos que nos rodean ¿Por qué son prácticamente inexistentes las asignaturas de la HPE nacional o regional? ¿El argumento de la cercanía de los problemas aplica de forma directa a la construcción de la HPE más cercana? ¿Quién estudia las ideas en América Latina? Infelizmente la HPE propone pocas veces el escenario del debate y el seguimiento del debate mismo. Resulta que no ha sucedido ni el estudio sistemático de los debates teóricos contemporáneos[5] ni el estudio de las ideas regionales. No hay nada que asegure que en las asignaturas específicas se puedan sostener estos debates de forma plural (el ejemplo de Samuelson no es la excepción sino la regla) ¿Qué estamos haciendo entonces? ¿Sería posible aceptar una crítica de la antigüedad de las ideas siempre que pretenda ser coherente con su argumento y que ofrezca una alternativa? ¿Es en ese terreno que debemos discutir el espacio dentro del currículo? Resulta que siquiera sucede una propuesta superadora con lo contemporáneo y regional. ¿Cuáles son los argumentos que subsisten al recorte de la HPE entonces?


[1] Tal es el caso de Sacristán (1992)  poniendo énfasis en el lugar político del docente y el espacio político del curriculum, realizando la crítica al taylorismo impuesto a los docentes por los manuales. Santos Guerra (1994) propone mediante la “metáfora del nadador” la provocación de incertidumbres como propuesta didáctica junto al rechazo de la ortodoxia de las prescripciones técnicas y, entre otros, Conrad (1979), quien ha analizado los modelos de planes de estudio basados en los “grandes autores”, los “grandes libros” y los “problemas sociales”.
[2] Puede consultarse su versión taquigráfica de la primera clase de “Dinámica Económica” en 1948 donde se hace hincapié en las dos crisis que venia sufriendo la Economía Política (según Prebisch provocada por Marx y luego por Walras y Pareto) entre otros textos de relevancia sobre la HPE.
[3] Desde las críticas de la escuela histórica alemana con Schmoller hacia fines del siglo XIX y los argumentos de Cournot en 1838 hasta hoy siguen ocurriendo estos debates ¿Porqué condenarlos al silencio? “Leontief tabuló los artículos publicados en la American Economic Review entre marzo de 1977 y diciembre de 1981 y determinó que el 54% de sus artículos eran modelos matemáticos sin ninguna observación empírica; 23% extraía inferencias estadísticas de datos recogidos con propósitos diferentes; 12% eran análisis sin formación matemática ni datos y remató señalando que encontró una investigación empírica sobre “la maximización de la utilidad de las palomas”. Desde 1982 Leontief no publica, por propia decisión, más artículos en las revistas académicas de economía.”  (Zalduendo, 1995, p. 395)
[4] Keynes, en la introducción a las Obras Escogidas de A. Marshall, decía que un economista “debe ser matemático, historiador, estadista y filósofo (en cierto grado). Debe comprender los símbolos y hablar con palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo de pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con vista al futuro. Ninguna parte de la naturaleza del hombre o de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario; tan fuera de la realidad y tan incorruptible como un artista, y sin embargo, en algunas ocasiones, tan cerca de la tierra como el político.” [Introducción por John M. Keynes] (Marshall, 1949, p. XXII)
[5] En un trabajo práctico desarrollado dentro del marco del curso de Historia del pensamiento económico (UBA) durante el 2011 titulado “Trabajo práctico. Crisis y Pensamiento Económico” se proponía a analizar y sintetizar comparativamente  la crisis presente (2008), en sus rasgos (causa-efecto y desarrollo)  esenciales  tomando para ello dos escuelas o dos autores de la misma escuela. Los autores más nombrados resultaron ser Paul Krugman, Joseph Stiglitz, Alan Greenspan, Olivier Blanchard, Frederic S. Mishkin, John B. Taylor y Nouriel Roubini, prácticamente inexistentes han sido las elecciones de autores Marxistas (a excepción de Shaikh en algún caso), Postkeynesianos, Sraffianos, Feministas, Institucionalistas, etc. Sin embargo, ha habido elecciones de economistas difuntos (Milton Friedman, Paul Samuelson) o de los clásicos de otras disciplinas (R. Solow, A. Sen). Resultaba evidente casi a modo de encuesta por un lado, el predominio de economistas neokeyneasianos o monetaristas, en segundo lugar la falta de reconocimiento general de los debates y por último la elección poco frecuente de algunos economistas menos reconocidos y autores regionales. ¿Es este el sentido y la interpretación de los hechos que estamos construyendo? Realmente no puede ser este ejercicio una prueba contundente de ello, el caso ha sucedido solamente en dos cuatrimestres, sin embargo, es al menos un punto de partida para seguir sospechando ¿Estamos ayudando a evadir las formas de pensar la realidad? ¿Acaso es la historia del pensamiento económico una traba al acceso de esos conocimientos? De ninguna manera los estudiantes son los culpables, han mostrado desarrollar mucho interés por los temas incluso en algunos casos ofreciéndose a continuar con este tipo de trabajos, han presentado con gran maestría sus casos frente a otros estudiantes y han producido textos borradores y finales con excelente desempeño, sin embargo hemos podido notar que la producción escrita es en general poco incentivada en los años anteriores.