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lunes, agosto 8

Presentación del libro "Economía Política para todos. Una mirada desde la periferia"


Diego Rubinzal presenta el libro “Economía Política para todos. Una mirada desde la periferia” (con prólogo del maestro Aldo Ferrer). La presentación será este Jueves 11 de Agosto a las 19 horas en el Centro Cultural de la Cooperación. Acompañaran Martín Burgos, Augusto Costa y Alfredo Zaiat.


martes, agosto 2

Presentación de la colección Pensadores de América Latina, el próximo lunes en el Caburé Libros


Estimados, los invitamos el 8 de agosto a las 19:00 hs a Caburé libros a la presentación de la colección Pensadores de América Latina que largamos entre las áreas de Economía Política y Estudios Políticos de la UNGS. La dirección es México 620, CABA

viernes, enero 22

Ocho siglos de necedad financiera, ¿no será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?


En 2009 (2011) Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff publicaron “Esta vez es distinto ocho siglos de necedad financiera”, un libro preocupado por el espacio de los acreedores de deudas públicas alrededor del globo y de gran parte de la historia del capitalismo. Lo notable y paradójico del libro es que se preocupa por la fragilidad financiera y económica observando solamente lo que normalmente no son causas, sino consecuencias de crisis: los impagos de deuda, las crisis bancarias, las crisis inflacionarias y los derrumbes monetarios, estallidos de burbujas.
Afirman que ninguna crisis es muy distinta, el sistema financiero es frágil y por ello los estados deben mostrar prudencia y cierta regulación de la cuenta capital junto a la conservación de límites de deuda pública. Entre los muchos libros comparativos de las crisis que surgieron post 2007, este tiene la particularidad de concentrarse en la compilación de datos y de discutir con parte del mainstream de las finanzas y realizar una obvia crítica “Gran Moderación” y a ciertos lugares comunes como los de la calificación de riesgo: “Muchas crisis profundas de deuda en las que se incurrió en impagos…tuvieron lugar justo después de que el país en cuestión recibiera calificaciones más altas…y se le viera como un modelo que debería imitarse entre la comunidad internacional (por ejemplo, Argentina a finales de la década de 1990, antes del derrumbe de 2001)” (p. 311)

Es notable el espacio destinado a Argentina y más notable aún que no siempre ese espacio es utilizando el sentido común conservador, por caso, al referirse a los marcos legales internacionales dice: “el primer caso de un mercado emergente cuya deuda interna estuvo vinculada a una divisa extranjera moderna y dirigida principalmente a residentes extranjeros es el de Argentina en 1872.” Y “…si el gobierno de Argentina (país que ostenta un impresionante historial de impago serial) obtiene dinero de un banco estadounidense y luego deja de pagar, son limitadas las opciones que el banco tiene para hacer cumplir sus demandas de manera directa” (p. 81)
…o sobre las deudas odiosas: “Quizá todo el mundo coincidirá en que si los gobernantes de un país involucrado en un genocidio obtuvieran un préstamo para financiar su poder militar; los prestamistas tendrían que reconocer esa deuda como odiosa y en riesgo de impago en caso de un cambio de régimen” (p.91).

Asimismo, respecto de la reestructuración 2005 “Argentina posee el record del impago más grande: en 2001 incumplió en el pago de más de 95.000 millones de dólares de deuda externa. En ese caso el impago fue gestionado por medio de una reducción y una extensión del pago de intereses” (p.38)
…pero comparativamente a la reestructuración Brady (1992): “De hecho, en Argentina y Perú, tres años después del acuerdo Brady, ¡la proporción de la deuda respecto del PBI fue más grande de lo que había sido en el año anterior a la reestructuración!”

Tal vez, la compilación de datos sea lo más interesante del libro, aporta a muchas otras tesis no vulgares sobre las transformaciones del capitalismo en todo el siglo XX y las perspectivas para el XXI, expresa muy claramente una posición al interior del mainstream no tan fácil de dilucidar para quienes estudian la historia del pensamiento económico. En resumen, Reinhart y Rogoff nos dicen que parte de nuestra deuda es odiosa, que no debemos prestar atención a las agencias de calificación de riesgos, que las reestructuraciones incentivadas desde afuera (Brady) no mejoraron la situación pero la empujada desde dentro (2005), aunque con fricciones, provocó quitas y que hasta 2009, un acreedor internacional no disponía de muchos medios (por caso, un Griesa) para presionar sobre los pagos de deuda...también afirmó que Grecia estaría muy próxima a "graduarse" como pagador de deuda soberana, junto con Portugal, Chile y otros tantos..."graduarse" significa pasar de año en la preparatoria para obtener el titulo de economía avanzada...en fin, luego de ocho siglos de necedad financiera, funcionarios públicos argentinos vuelven a permitir que el FMI supervise la economía del país, vuelven a acelerar la toma de deuda externa a través del BID, el BCRA y las nuevas gestiones con títulos públicos y a pegarle otra aceleradita a la IED...¿No será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?

sábado, enero 16

Breves notas sobre “Cuando los economistas alcanzaron el poder” de Mariana Heredia


En 2015 se publicó el libro Cuando los economistas alcanzaron el poder (o cómo se gestó la confianza de los expertos)”, un libro especial que viene a acelerar la preocupación sistemática por comprender una forma de poder que existe hace por lo menos desde 1975 (y es tema de debate creo, si los inicios no fueron a principios del siglo XX o a partir del golpe del 55). En lo personal me parece un aporte excelente, escrito de una forma interesante para que permee fuera de la academia ya que es un libro de historia, historia de las ideas sobre el tema central de la agenda de los economistas después del Rodrigazo, como fue la inflación, sobre los actores que sustentaron estos debates, sobre cómo se legitimaron esas ideas y por ende sobre cómo se regularon las consecuencias sociales de esas realidades construidas –también- mediante el discurso. Llama más la atención que el tratamiento de las ideas por una investigadora que viene de la sociología tiene una coherencia sobre los conceptos, ideas y consecuencias de política económica que es difícil encontrarla entre economistas instruidos, esto es, un aporte a la historia de las ideas pero que puede estimarse un poco más allá, hacia la epistemología de la economía política. La autora estudia el período posterior a 1975 como un período donde las ideas gravitan alrededor de los éxitos y fracasos en el gobierno de la inflación en Argentina. La tesis planteada es que “la inflación se erigió a partir de mediados de los años setenta en el principal termómetro de la crisis”. Pese a que el lugar destinado a las corporaciones o grupos económicos es escaso, los espacios indagados son numerosos, desde la construcción de los economistas en la universidad, hasta las fundaciones y otros espacios públicos y privados. Desde el estudio de los planes económicos hasta el peso relativo de los economistas en las agencias científicas y el lugar relativo de los think thanks, siempre bajo la lupa de la internacionalización de la ciencia. Queda claro que hay que hacerle lugar a los espacios concretos de poder económico en la discusión pública, que hay un espacio para indagar más allá de la política macroeconómica (que es la que gobierna el discurso, claro está) y que se puede ampliar -y porque no, cambiar- los códigos con los que se tratan a la “ortodoxia” y “heterodoxia”, sobre todo porque el Kirchnerismo ha cambiado fuertemente esta separación siempre a partir del fenómeno evidenciado de la transición de los economistas desde el lugar de expertos hacia los espacios políticos que pareció asomar con las candidaturas de Cavallo, López Murphy y Lavagna no hace tanto tiempo atrás pero que hoy los economistas volvieron a recobrar sus lugares de expertos (Por ejemplo, Lavagna y Blejer realizando los prólogos de libros de economistas de espacios políticos enfrentados como fueron Redrado y Kiguel respectivamente)

Entre sus conclusiones quedan claras las consecuencias del poder de los economistas y sus formas de articularlo, aunque también se vinculan fuertemente aspectos del éxito de la política económica pública con el sostenimiento de las ideas y actores. En su epílogo deja una reflexión que sirve como insumo de la política, insumo antipático para los sectores progresistas, pero del cual se deben tomar nota, creo y comparto: “este libro confirma que el regreso de la inflación como problema público es una mala noticia, y se inscribe en una larga saga argentina (…) Con el incremento de los precios y la corrida del dólar, vuelve a erosionarse la autoridad estatal y a desacreditarse el valor de la palabra política.” Y concluye “…cuando la inflación se afirma como problema publico mayúsculo, se instruye una separación entre economía y política, entre especulación racional y compromiso ciudadano, que sólo puede beneficiar a los más oportunistas y los más fuertes. Es sobre esa base que la delegación del juicio público y político puede hacerse en funcionarios que no contarían necesariamente con el apoyo de las mayorías”.

Sin duda es de los libros que se tienen que leer dos veces, no sólo por gusto sino por justo.

 

domingo, enero 10

Breves notas sobre “El Dólar. Pasado, presente y futuro” de Aglietta y Coudert

Este corto ensayo de 168 páginas contiene reflexiones bien interesantes sobre el sistema monetario y económico mundial y posee una estructura que le permitiría ser una investigación de más de 1000 páginas manteniendo los mismos capítulos. Esto es porque cada apartado da una breve introducción a os problemas y adelanta conclusiones que no siempre resultan del desarrollo anterior, sino que son agregados de otros trabajos de ambos autores.

El libro relata brevemente la construcción de dominio del dólar como moneda internacional, si bien cuestiona su hegemonía como divisa clave en la actualidad y en un futuro próximo y afirma que el mundo dolarcéntrico se transformará en un sistema monetario centrado en el dólar, pero multidivisa, segmentado regionalmente, paradójicamente expone una serie de datos de actualidad que permiten sospechar de aquella predicción. Es necesario que para que el sistema monetario cambie el FMI retome a las ideas constitutivas de Keynes en Bretton Woods, que el congreso de EEUU acepte eso y que los bloques económicos de divisas alternativas de Europa (Euro) no se destruyan y de Asia (yuan, no yen) se sigan desarrollando. Es necesario también que el bloque de los BRICS plantee un verdadero peligro como alternativa al FMI/Banco Mundial. En el ensayo no se encuentra prueba que estas cosas puedan suceder, de hecho, la situación de Europa es compleja y no muestra una buena salida, el FMI sigue desarrollando sus planes de ajuste sobre los países deficitarios (en algunos casos con mayor énfasis), los BRICS no hay dado pruebas de ser una alternativa viable al menos en el corto plazo, el déficit comercial estadounidense no alienta a perder el control de la moneda internacional sino al contrario (porque se pegarían un tiro en el pie?) y China tiene un sistema financiero subdesarrollado aun, de base de reaseguro en el dólar que, aunque pueda desafiar a la política de la FED (como sucedió con la devaluación del yuan en 2015 y la postergación de la suba de las tasas por parte de la FED), no parece estar cerca de generar un bloque regional, aunque es la opción más cercana de toda las expuestas, claro. Más allá de estas notas queda claro que América latina y África no tienen ningún rol internacional en el manejo monetario sino por el contrario serán espacios de disputa en caso que el mundo se divida “monetariamente” en regiones, esto puede plantear una oportunidad de aprovecharse de la competencia de los distintos préstamos, pero ciertamente un foco de conflicto económico en cuanto a la relaciones con el capital extranjero, tal vez más conflictivo que el existente hasta ahora. La realidad es que China ya asomó sus narices y Europa se alejó. Parece que la región será alienada bajo el dólar y el yuan. Al contrario de lo que afirman los autores, para América Latina la dicotomía norte/sur está lejos de ser resuelta. Dudo si este libro sirve para reflexionar sobre las estrategias posibles en la región, aunque deja claro el lugar que puede esperarse de cualquier resolución sobre la futura forma monetaria internacional.

martes, enero 5

Breves notas sobre “Las crisis económicas argentinas. Una historia de ajustes de desajustes” de Miguel A. Kiguel (no es reseña)

Miguel Kiguel forma parte del panorama de expertos en macroeconomía que, como muchos de su generación, tuvo su paso por instituciones privadas en argentina (CEMA, FIEL, UTDT) y agencias internacionales. También ocupó espacios de gobierno durante el menemismo. Hasta hace poco estaba catalogado como un economista de consulta del actual presidente Mauricio Macri. Notablemente este libro es prologado por quien fuera un consultor de segunda línea de Daniel Scioli, Mario Blejer.
Kiguel como muchos de sus colegas hoy en el gobierno parecen tener una trayectoria similar, trabajos más trabajos menos, logran ser reputados por construirse en un lenguaje experto, ser reconocidos por los 10 o 15 macroeconomistas argentinos mayores a 50 años que construyeron sus carreras por pasos similares. Los macroeconomistas “exitosos” sino tienen su propia consultora están en alguna fundación esperando a ser convocados para algún cargo público. Por ahora no es el caso de Miguel quien ha tratado de retratar lo que sucede en Argentina observando solamente tres cosas: el balance de pagos, el tipo de cambio y la inflación. En algunos pasajes se identifican las variables de jerarquía menor como son la deuda pública, la política comercial y los salarios.

Describe tres tipos de crisis: las de balance de pagos, las macrofinancieras y las hiperinflacionarias. Revisa los distintos períodos de nuestra historia pos-peronista y tras darse cuenta que gran parte de los 60s y 70s argentina no sufrió grandes crisis llega a la conclusión que….nada, sorprendentemente no llega a ninguna conclusión. Aunque se le hace evidente que las crisis se vuelven más frecuentes, más violentas de forma creciente después de 1975…el autor no encuentra nada extraño allí. No le parece raro que las crisis se vuelvan así durante el periodo neoliberal, en absoluto…nada…a lo sumo hecha alguna culpa al Rodrigazo de haber sentado un precedente inflacionario.
El libro tiene pocas novedades, aunque algunas paradojas. Por un lado hace una crítica liviana al monetarismo ingenuo pero termina abrazando la idea que la inflación es un fenómeno monetario siempre y que es consecuencia siempre del accionar del gobierno en cuanto a gastos y manejo del tipo de cambio. De allí a la conclusión que es un fenómeno populista hay un pasito muy corto. Asimismo, tiene la contradictoria novedad de declarar que la crisis del kirchnerismo en realidad no es una crisis, aunque hay muchos indicios –para el autor- que se esté en una antesala de una crisis, pero esta no sería una gran crisis macrofinanciera o hiperinflacionaria sino y a lo sumo una crisis de balance de pagos como las que el mismo autor señaló que a la luz de la actualidad no se observaban como una crisis muchas veces. En resumen, el kirchnerismo dejaría (pero para el autor en rigor no deja) una crisis. Es más, se realiza una estimación muy positiva de los fundamentals macro por la baja dolarización de la economía, la baja deuda pública y un sistema bancario sólido y si, del resto de las condiciones económicas se olvida por completo…El autor declara que ortodoxos y heterodoxos fracasaron, desecha de entrada los aportes del estructuralismo, de hecho, no incluye ningún espacio al lugar de la argentina en el mundo ni al entramado productivo de ninguna índole. Al mismo tiempo identifica dos formas solamente de observar la realidad (casualmente a la que el autor adhiere y la populista-cepalina). El fracaso argentino se puede explicar por el uso de la política económica independientemente de los actores que interactúan, fiel al estilo Pro, la salida es buscar buenos quipos, usar bien la receta de la abuela y esperar que todos los actores se quieran comer lo que la abuela cocinaba.

Esperaba encontrarme con una derecha más instruida, mejor informada de las cosas que se discuten incluso en sus ámbitos de dominio, con ideas más claras y mejor reflexionadas y con propuestas bien pragmáticas. Incluso la exposición de datos es muy precaria. En lugar de ello me encuentro con un libro pobre en su reflexión histórica y teórica, falto de conceptos y con una propuesta que puede esperarse de algún dirigente Pro en un programa de tv estilo Intratables pero que es difícil de digerir cuando se lee un libro que pretende interpretar nada menos que las crisis argentinas de los últimos 70 años.
La idea que los problemas del país se reducen al populismo económico lleva tantos años como el peronismo, pero quienes sostenían esas ideas hace tiempo lo hacían con argumentos más atractivos. Aunque hay que reconocer que reducir a dos o tres variables las explicaciones económicas de la Argentina es una virtud en el mensaje más allá de lo que el mensaje sostenga. En este sentido es interesante la propuesta liberal-conservadora, ya que -paradójicamente?, cada vez lo dudo más- contra de sus propias reglas académicas, contribuye a pensar que casi cualquier cosa se puede decir y su contenido importa poco al lado de su forma, sus medios, sus dispositivos y los actores que sostienen esas ideas y contribuyen a que tengan un correlato social.

jueves, diciembre 31

Breves notas sobre "La economía argentina en su laberinto. Lo que dejan doce años de kirchnerismo"

Este año se publicó La economía argentina en su laberinto. Lo que dejan doce años de kirchnerismo de Esteban Mercante, asesor de los ex presidenciables Nicolás del Caño y Miriam Bregman. El libro esta prologado por el "chipi" castillo, en este sentido puede tomarse como una reflexión extendida dentro del FIT. No tengo la intención de hacer una reseña del libro pero si notar críticamente algunas cuestiones.

El libro tiene la intención de explicar al trabajador no necesariamente entrenado en temas económicos y a discutir grandes lineamientos de política económica pasada. En este sentido creo que cumple muy bien esa función. Entiendo que esto presenta un problema significativo por cuento el libro no ubica el lugar político de sus pretendidos lectores, pero tampoco los retoma históricamente, quiero decir, si la salida es de los trabajadores, ¿cómo es posible que no se haga referencia al rol político y económico que tuvo durante los últimos 12 a 22 años de kirchnerismo y peronismo respectivamente? Al mismo tiempo, tampoco evalúa el espacio ocupado por las clases dominantes mas allá de la retomada que hace de los grupos de estudio de FLACSO (que no comparten el mismo espacio político ni las mismas conclusiones que el autor) y de unos cuantos apellidos de la oligarquía pampeana, es decir, una mirada de la lucha de clases que no se concentra en la patronal pero tampoco lo hace en el movimiento obrero, en su lugar es una crítica a una forma de gobierno burgués -porque es un gobierno de democracias capitalistas- al que se representa a veces como un estado capitalista, a veces como un estado populista, o como una forma de bonapartismo, y a veces como un estado en favor de las clases populares pero falto de pericia. En ningún caso hay una complejización del Estado en Argentina (una cosa es complejizar y otra etiquetar de varias formas) y todo se reduce a tres proposiciones que permiten acusar al Estado de no haber representado a los intereses de los trabajadores en los últimos 12 años: 1) En Argentina hay relaciones sociales dentro de un capitalismo semicolonial y dependiente, 2) El Kirchnerismo no hizo la revolución socialista (he aquí todas sus contradicciones...) y 3) El Kirchnerismo deja a los trabajadores en peores condiciones que en los 90s. La primera proposición no es demostrada, es decir el autor la toma como un dato, no cree seguramente que haya necesidad de explicar que significa esa caracterización ni siquiera de justificarla (porque en algunos casos la dependencia no significa necesariamente la semicolonialidad...), en el segundo caso es una obviedad y en el tercer caso hay una elusión y evasión de muchas cosas acontecidas en la ebullición de la crisis entre 2001-2003 y una escasa mirada histórica de lo ocurrido con los sectores populares en las crisis anteriores, sobre todo después de 1945. Respecto de la tercera proposición, no hay mucho que aclarar mas que invitar a los lectores a que observen los años de comparación que usa Mercante para estimar los argumentos críticos. Aunque claramente la crisis 2001-2003 es un aspecto debatido y sobre el cual sigue existiendo polémica dentro de los mismos grupos políticos.

Otro aspecto negativos del libro es que escasea fenomenalmente el escenario internacional en el análisis, no solo porque no recuerdo haber leído "China" sino porque las referencias al lugar de América Latina en el mundo son escasas. Hay muchos aspectos donde es permitido dudar de la honestidad u oportunidad de la crítica, sobre todo en aquellos casos relacionados al manejo de la deuda pública y la distribución del ingreso. Hay un fuerte contraste entre lo que el autor relata y los datos que se exponen.

Sin embargo el proyecto trata de rescatar bibliografía reciente y concentrarse en temas de la acumulación y las formas de la inversión, la tasa de ganancia y una mirada no superficial sobre aspectos macroeconómicos, sobre todo en lo que hacen a la comprensión del rol que tiene tipo de cambio para Argentina. Hay un buen espacio destinado a la industria automotriz y es un estudio de caso que usa todos los componentes de la Economía Política anunciados previamente que logran coherencia en su crítica. Sin embargo esa parte del capítulo es una excepción a lo que ocurre en el resto del libro.

Por último, el trabajo tiene la falta de oportunidad de realizar una crítica a un movimiento social que formó gobierno y dirigió al Estado de forma conflictiva y contradictoria muchas veces, pero que ya no lo es, hoy ganó una forma de la derecha, el Pro, hoy ganaron al Estado los que abrazan sin mirar al capitalismo completito, hoy están quienes no tienen conflictos internos sobre el lugar de Argentina en el mundo y sobre el lugar de los trabajadores en el cambio social, hoy están quienes no aparecen en el libro que pretendía hacer una crítica a una forma de gobierno que ya no existe, sin embargo los intereses que no se expresan en el libro son aquellos que predominan la escena política, los principales movimientos contra esos intereses tampoco están expresados en el libro, en este sentido creo que poco nos puede decir sobre el presente y futuro aunque haya expresado su visión (que no comparto en gran parte) de lo ocurrido en el pasado. Tiene la virtud de ser un libro de historia, de una historia, la que una parte de la izquierda quiere contar sobre los gobiernos kirchneristas, pero no es una historia de las clases dominantes ni de los trabajadores, es decir, no es una historia de la lucha de clases en Argentina.

sábado, mayo 23

The rise and fall of neoliberal capitalism by David Kotz

A principios de este año David M. Kotz publicó a un libro titulado The rise and fall of neoliberal capitalism, cuyo objetivo fue dar una explicación alternativa sobre el significado del neoliberalismo, estudiar su crisis a partir del año 2008 y sugerir un análisis del cambio de etapa en los años posteriores, desde una perspectiva histórico-institucionalista que el autor identifica como una combinación de aportes desde dos teorías: Estructuras Sociales de Acumulación (Estados Unidos) y la Teoría de la Regulación (Francia).

Su contribución se inscribe en una serie de debates sobre el significado de la etapa posterior a 1979 (enunciados muchas veces con los nombres alternativos de globalización, mundialización financiera, etc.), reconocidos por el autor en las contribuciones de David Harvey, Paul Sweezy, Thomas Palley, Joseph Stiglitz, Daniel Rogers y en los pares Duménil-Levy, Howard-King y Foster-Magdoff. Aunque también hace otras referencias hacia Giovanni Arrighi, Samuel Bowles, James Crotty, Gerald Epstein y Paul Krugman.[1]

Luego de la introducción -donde expone sus antecedentes y los códigos del debate que enunciamos arriba- Kotz trata de hacer novedosa su postura sobre el significado del neoliberalismo. Allí identifica cuatro cambios centrales en las instituciones que gestionan la acumulación capitalista. Por un lado, los cambios en la economía global favorables a los movimientos de mercancías y capitales. En segundo lugar, muestra cambios profundos del rol del Estado en la economía que ha renunciado a la gestión de la demanda agregada, desregulado las industrias tradicionales y el sector financiero, disminuido su control en las condiciones de producción de bienes, empleos, medio ambiente y en la aplicación de leyes anti-monopolios, junto a la privatización de empresas y servicios. En términos fiscales se ha elegido la regresividad cortando impuestos a personas jurídicas y físicas de altos ingresos y ha reducido erogaciones relacionadas al Estado de Bienestar. En tercer lugar muestra los cambios en las relaciones capital-trabajo mediados por la precarización del empleo y la reducción de la negociación colectiva de los contratos de trabajo y por último, en cuarto lugar, aparece uno de los aportes diferenciales del libro: el espacio de las corporaciones. Allí identifica una aceleración de la competencia, organizada bajo una generalización de los principios mercantiles, pero al interior de las corporaciones, acompañado de una mayor autonomía de las prácticas financieras. Kotz muestra cómo, a diferencia del período anterior donde los CEOs de las empresas formaban parte de su evolución histórica, durante el neoliberalismo, éstos cargos fueron cubiertos mayormente por contrataciones externas a dichas corporaciones.

El autor muestra cómo las corporaciones que durante la etapa “progresiva” o de “capitalismo regulado” de posguerra habían apoyado generalmente las políticas de pleno empleo y seguridad social, a raíz de la caída en la productividad con salarios ascendentes y consecuentemente caída de la tasa de ganancia, sus reclamos se volvieron compatibles con las políticas neoliberales nombradas anteriormente. El listado de corporaciones enunciados no es para nada despreciable. Se concentra en dos instituciones que sostuvieron interés corporativos, el Committee for Economic Development (CED) formado en 1942 y orientado a formular políticas públicas y la Business Rountable constituida en 1972 con un perfil menos formal que la CED. Ambas lideradas por los CEOs de las grandes corporaciones en Estados Unidos.

Kotz critica la caracterización del neoliberalismo como financiarización, debido a que esta última llegó demasiado tarde, es en parte consecuencia del neoliberalismo. Asimismo, el observar lo sucedido solo en las finanzas no permite explicar los cambios institucionales más relevantes de la época enunciados anteriormente. Por otro lado, señala que el capitalismo globalizado o transnacionalizado tampoco es un aporte completo, sino un componente más del neoliberalismo. A diferencia del enfoque anterior, la globalización comienza tempranamente en los años 60s, continúa en los 70s y se acelera en los años 90s.

Según el autor, el enfoque de la globalización tampoco permite explicar los orígenes de la crisis del neoliberalismo que relaciona a tres procesos: 1) El incremento de la desigualdad entre salarios y ganancias por un lado, y entre los hogares por otro (lo que comúnmente llamamos distribución funcional y personal respectivamente); 2) la sucesión de burbujas especulativas y 3) la orientación del sector financiero hacia actividades especulativas de alto riesgo.

El argumento une a los tres procesos arroja un resultado coherente aunque nada novedoso. Se dice que las grandes burbujas fueron reflejo de la concentración de los ingresos que no pudieron encontrar actividades de inversión productiva, presuntamente debido a que éstas estuvieron orientadas al tipo de producción que predominó durante el capitalismo regulado. Esos excedentes se volcaron a activos reales como los inmuebles aunque también a activos financieros, alimentando el comportamiento especulativo de dicho sector.

Los enfoques teóricos desde donde parte el autor indican que si en un contexto institucional estable se rompen significativamente sus relaciones centrales, entonces la nueva configuración institucional que permita la acumulación de capital difícilmente sea aquella que provocó la ruptura. En este sentido es que el autor del libro confía principalmente en un cambio de época, aunque al momento de revisar los caminos futuros la imagen se vuelva un poco más borrosa de lo que parecía en las primeras páginas del libro.

Por un lado, se expone una acumulación de excedente producto de un cambio en el espacio capital-trabajo pero no se identifica cuáles son los procesos que habilitan esas presiones en los ingresos, al contrario, se estiman de forma leve: La transnacionalización del capital y los cambios en los procesos productivos no tienen un lugar destacado en el libro. En su lugar aparece sólo liberalización de los movimientos de valores. Cabe la pregunta ¿Qué forma de producir ha cambiado en el neoliberalismo que habilitaría un consecuente cambio de época?

En segundo lugar, da significativos argumentos a la dirección de las políticas públicas y enuncia un cambio en la percepción post-crisis de las ideas sobre la austeridad y el trade off Estado-Mercado. En este sentido dos preguntas ponen en riesgo este espacio de cambio: ¿Efectivamente un reconocimiento a la intervención pública juega en contra de las prácticas neoliberales? ¿En qué medida ello es parte del superficial discurso norteamericano que asocia intervención a prácticas no mercantiles? En este sentido creo que el autor identifica a la libertad de mercado como práctica mercantil por excelencia cuando lo que importa de ello es la realización de precios y ganancias, muchas veces construidas desde el Estado. A partir de la evidencia que arrojan los salvatajes de EE.UU, ¿existe forma más grosera de asegurar precios y ganancias que comprando deudas incobrables, acciones depreciadas de empresas en vías de extinción?

En tercer lugar, el autor estima una estabilidad relativa lograda durante el período neoliberal identificada como la “Gran Moderación”. Resulta difícil sostener con él dicha estabilidad macroeconómica. Hasta parece contradictoria con la propia explicación que Kotz tiene de la crisis. El neoliberalismo estuvo repleto de desbalances, no sólo de ingresos al interior de cada Estado, desbalances cambiarios fueron moneda corriente desde sus inicios, crisis recurrentes de deuda, bancaria y económica, fueron características diferenciales del período al compararlo con su precedente. Desbalances globales de mercancías y capitales son las explicaciones principales de aquellos que explican la crisis por globalización.  Sin embargo es notable como el autor pasa por alto la incapacidad del neoliberalismo de lograr crecimiento y tasas de ganancia de forma estable y continuada sin provocar espasmos en todo el planeta constantemente. Al contrario de sus intenciones y enfoques teóricos, la última gran crisis aparece por sorpresa en el libro. 

Kotz enuncia una serie de cuatro instituciones reguladoras del neoliberalismo pero para explicar su crisis no revisa exhaustivamente su cambios, sólo se concentra en partes incompletas de dos de ellas: las relacionadas con los ingresos en el espacio capital-trabajo y las relacionadas con las finanzas en el espacio de las corporaciones. Lo notable de esta práctica es que resulta compatible con la explicación que el autor pretende denunciar: aquella del ascenso y caída del neoliberalismo dirigido por las finanzas. Ninguno de los escasos aspectos que permiten explicar la última gran crisis está en contradicción con las explicaciones de la financiarización, al contrario son los elementos centrales de aquella. Es por ello que al llegar a la parte final del libro, se expongan cuatro posibles escenarios muy distintos y la imagen de cambio se vea disminuida. La caída del neoliberalismo anunciada en el título no parece tan contundente.  

En síntesis, el libro da explicaciones de los procesos capitalistas de las últimos 100 años aunque se detiene en la construcción y potencial ruptura del neoliberalismo. En este sentido aporta interesantes elementos al debate que muchas veces están pasados por alto o enunciados de forma agregada, por caso, el lugar concreto de las corporaciones en el cambio social. También se ensayan explicaciones de la crisis y se marca un punto del debate sobre el cambio de forma del capitalismo. Es un aporte interesante por su claridad expositiva, probablemente haya sido pensado para su uso dentro de las aulas ya que contiene cuadros que sintetizan cada época con claridad y lo hace incluso en los escenarios que el autor imagina para un potencial futuro. Como muchos otros aportes, Kotz no cree en un futuro promisorio, la crisis del neoliberalismo parece dejar procesos -por lo menos- más violentos de los conocidos hasta ahora.

Bibliografía

Kotz, D. M. (2015). The rise and fall of neoliberal capitalism. Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press.

 


 



** Licenciado en Economía (UBA). Especialista en Economía Política con mención en Economía Argentina (FLACSO). Especialista en Docencia Universitaria para Ciencias Económicas (UBA). Docente de Historia del Pensamiento Económico (FCE-UBA).
[1] También identifica a teorías neoliberales. En este sentido aglutina el discurso dominante en una serie de ideas sencillas relacionadas con la dirección del mercado en el trade off entre éste y el Estado, que se encuentran en autores monetaristas como Robert Lucas y Milton Friedman.

jueves, enero 10

Revisando...A History of Heterodox Economics de Frederic Lee

Es un libro que vale la pena consultar por varias razones:

1) Es una buena aproximación al estado de la Economía Política en USA y UK en el siglo XX. El autor se tomó un tiempo para explicar y dar pruebas de sus tesis. No se discuten ideas y teorías casi, aunque sí la formación de la academia dominante en el período. 

2) Resulta llamativa la relación de lo ocurrido en la segunda posguerra en los países centrales y las periferias. El autor mantiene la tesis de una unificación de la heterodoxia a mediados de los años 80s y una consolidación una década posterior, en pleno auge de neoliberalismo. Sin embargo, señala al período de posguerra como un período de reclutamiento y de retraso de la formación de una heterodoxia en la economía política. Algo que estimo es completamente contrario a lo sucedido en América Latina cuyo auge puede fecharse en los años 60s y 70s y su destrucción posterior durante el neoliberalismo. Una línea muy interesante para comprobar y seguir estudiando. 

En relación a esto conviene decir que el autor no se preocupa en vincular la fuerza de las ideas al período histórico y ello puede mostrar esa brecha que se evidencia cuando se piensa la formación de resistencias ideológicas en la región.

3) Tiene una pretensión unificadora del discurso crítico, algo que estimo muy necesario en el ámbito académico. Infelizmente sólo se ven actitudes de este tipo en autores postkeynesianos (M. Lavoie es otro ejemplo en su percepción de un paradigma post-clásico, pero los primeros intentos podemos encontrarlos en Joan Robinson) por lo que las posibilidades de una comunión con el marxismo -incluso teniendo presente los ejemplos que se exponen en el libro- resulta debilitada por los distintos matices burgueses de dichas teorías. De cualquier modo, el panorama de lo que Screpanti & Zamagni (2005) denominan la posmodernidad de la Economía Política, parece ser muy heterogéneo pero crítico al mismo tiempo; es por ello que estos intentos publicados pero sobre todo aquellos contados (seminarios, congresos, journals, etc.)  resultan fundamentales para combatir críticamente los límites de la Economía Política (aunque utilizando instrumentos tal vez fuera de sus límites).

4)  Los apartados relacionados con los rankings de journals y demás, permiten tener una visión del estado de los medios donde se discuten ideas en estos dos países centrales al menos. y sobre el manejo de parte de la academia en dichos lugares. Resultan llamativas las distancias y preocupaciones relacionadas con la calificación y el acceso a cargos existentes entre los economistas de USA y UK con, por caso, Argentina y el acercamiento en la discusión de los contenidos de nuestras licenciaturas. 

5) Por último, la sección bibliográfica es el capítulo más grande, por lo que sirve de referencias para estudiar algunos temas,

Dan ganas de disponer de algo así para América Latina.

jueves, diciembre 1

Presentación libro "El largo camino a la crisis..." de Enrique Arceo


Editorial Cara o Ceca, el Centro Cultural de la Cooperación y el Area de Economía y Tecnología de la FLACSO

invitan a la presentación del libro

"El largo camino a la crisis - Centro, periferia y transformaciones
en la economía mundial"

de Enrique Arceo

Panelistas:
Axel Kicillof, Néstor Restivo, Jorge Taiana, y el autor


Martes 6 de diciembre -  19:00 horas

Centro Cultural de la Cooperación, Sala Solidaridad
Corrientes 1543
C.A.B.A.

miércoles, agosto 18

Presentación Estudios sobre la industria argentina

Presentación de Estudios sobre la industria argentina, de Marcelo Rougier (director)

Miércoles 25 de agosto, Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, av. Córdoba 2122, segundo piso, ciudad de Buenos Aires.

Lenguaje claro invita a la presentación de Estudios sobre la industria argentina, de Marcelo Rougier (director).

Comentarán la obra Bernardo Kosacoff, Andrés Regalsky y Marcelo Rougier.

En Estudios sobre la industria argentina se analizan diversos intentos de la industria argentina, a menudo con la intervención positiva o negativa del Estado, de impulsar la producción manufacturera. También se consideran aspectos importantes en todo proceso de industrialización, como las políticas de planificación y los debates que se llevaron a cabo en algunas corporaciones empresarias.

Colaboraron Martín Fiszbein, Silvia Simonassi, Claudio Castro, Mario Raccanello, Andrés Lajer Baron, María Celeste Tempestoso, Cecilia Dethiou, Marcelo Rougier, Juan Odisio y Graciela Pampin.

Marcelo Rougier es doctor en Historia, especialista en Historia Económica. Actualmente se desempeña como investigador del CONICET en el CEEED y como titular de la cátedra Historia Económica y Social Argentina en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

sábado, julio 3

"Distribución y Crecimiento" de Rubén M. Lo Vuolo

Gracias a la referencia de Pedro Olivera me puse a revisar esta publicación. Los primeros comentarios son sobre la primera parte del trabajo y el anexo metodológico, recomiendo leerlo en ese orden. Básicamente es la presentación del marco teórico de su posterior aplicación.

No leí muchos libros que se preocupen en delimitar y exponer los alcances de las teorías en las que se basan, debe ser así porque es una buena manera de evitar criticas fáciles, éste no es uno de esos libros.

En la primera parte del libro y en el anexo metodológico, Lo Vuolo lo expone de una forma muy transparente, es muy fácil identificar los aportes de dos escuelas de pensamiento, los post-keynesianos (Kaldor, Kalecki y Lavoie principalmente) y los regulacionistas, además de Keynes como base de ambos y punto de partida para una teorización de la demanda efectiva como motor de los regímenes de acumulación en corto plazo (Keynes) y largo plazo (Post-Keynesianos y regulacionistas). En resumen podría decir que son Théret, Orléan, Boyer, Aglietta Pasinetti, Kaldor, Kalecki, J. Robinson y Keynes los fundadores teóricos de este libro.

Evidencia una macroeconomía distinta, una macro además CUALITATIVA preocupada por razonar las relaciones sociales y su vínculo con las relaciones técnicas de producción y distribución, un verdadero compendio de Economia Política contemporánea que tiene siempre en mente la distinción entre el tiempo lógico e histórico, originaria de Joan Robinson y reivindicada por Marc Lavoie.

Hace un buen tratamiento de las teorías en el marco de la historia del pensamiento económico y lo mismo corre especialmente para Keynes. Es difícil encontrar autores donde no haya nada que objetar en el tratamiento de Keynes, discutiría solo sobre la nombrada (y mal inferida desde mi punto de vista) tantas veces “ilusión monetaria” en el pensamiento Keynesiano.

Sus propuestas son regulacionistas, pero con dos diferencias, hay una intención de praxis inmediata y explicita, que desde mi punto de vista es necesaria y coherente y se autoproclama estructuralista.

Distingue tres tipos de regímenes de acumulación (para ampliar sobre estas nociones haga click aquí) Empleo, Demanda Agregada y los liderados por las finanzas pasando a la segunda parte del libro donde hace su interpretación de los regímenes que dominaron la economia argentina desde aprox 1960 hasta el 2006.

La segunda parte del libro es un poco más confusa, aquí propone una tesis clara pero, a mi entender, su demostración no es consecuente con las partes pasadas. Básicamente Lo Vuolo dice que la crisis sufrida 2001/2 no produjo un quiebre y transformación del régimen de acumulación en nuestro país. Según el autor, las formas en que se acumula son similares, con ciertos cambios en precios relativos y en niveles de la macroeconomía en el periodo post-convertibilidad denominado Modelo de Crecimiento con Inserción Social.

La segunda y tercera parte del libro tienden a demostrar que las formas de acumular no han cambiado sino que se han debilitado simplemente, que las características del régimen liderado por las finanzas siguen siendo similares al periodo anterior a la post-convertibilidad.

Hay muchas cosas de esta segunda parte del libro que me parece pertinente cuestionar. La primera es casi intuitiva, la crisis 2001/2 fue tan violenta que las formas monetarias, relaciones laborales, distribución del ingreso y componentes de la DA han cambiado, es demasiado sospechoso que terrible crisis no haya cambiado las formas de acumulación en argentina, de hecho en el mismo libro hay pasajes donde se puede sintonizar con esta última posición particularmente cuando el autor llama “régimen hibrido e inestable régimen de acumulación en argentina”.

El hecho que la deuda pública (y particularmente la externa) siga siendo un problema no quiere decir que las formas institucionales que adopta la misma no hayan cambiado lo suficiente como para romper con parte del régimen anterior de acumulación financiera. En estos sentidos y algunos más mi opinión es completamente distinta a la de Lo Vuolo.

El libro se queda con una especie de reconocimiento parcial de ciertas políticas pero con la queja del “no es suficiente” cosa que está muy bien desde una posición heterodoxa (José Saramago decía que era un pesimista así pretendía el cambio y no se conformaba) sin embargo hay cosas que sucedieron en estos años que evidencian un cambio del régimen de acumulación, o al menos una revolución tan fuerte en todas las formas institucionales [1] que lo conforman que es difícil no hablar de cambio del régimen de acumulación:

1- Cambios en las formas sociales de ahorro asalariado. Vuelta al sistema de reparto completo.

2- Cambio en la composición de acreedores de la deuda externa

3- Cambio en la composición de moneda de la deuda externa

4- Mejora en los niveles relativos de los indicadores de la deuda externa

5- Cambio en la tendencia regresiva de la distribución del ingreso (frenada desde el 2009)

6- Cambio en la tendencia regresiva del salario (frenada desde el 2009)

7- Aplicación de la asignación “universal” por hijo

8- Cambios en la propiedad del capital privatizado

9- Cambios en la política monetaria

10- Cambios en la política cambiaria, etc

Entre las que creo virtuosas, seguramente falten aquellas a las que refiere Lo Vuolo y que seguramente en su mayoría son necesarias, el problema de la posibilidad sigue existiendo.

Por ultimo me gustaría dejar dos comentarios:

El libro tiene un título que no le hace justicia, se debería llamar desarrollo y crecimiento, es más pertinente. Por otro lado, me ha generado muchas dudas, dudas sobre ciertas relaciones macro, dudas sobre la posición del autor, dudas sobre el devenir de este régimen y dudas sobre todo respecto de las posibilidades de ir un poco más allá. Me gusto a pesar de no compartir su tesis principal.

Es un libro crítico sobre la post-convertibilidad que dice algo distinto incluso a lo que piensan muchos con la misma inclinación teórica.

[1] recordemos las FI


• Relación salarial.


• Estado.


• Moneda.


• Forma de inserción internacional.


• Formas de competencia.

lunes, junio 14

"La política financiera y su impacto en la acumulación" por Juan Fal y Juan Santarcángelo


Finalmente llegó al stock de la librería que lo edita (lo confirme físicamente, aunque el sitio diga lo contrario) ya lo había adelantado acá donde está el link para bajarlo.

El libro es de amena lectura, se puede abordar sin ser un experto en la materia. En la revisión tengo que tener en cuenta la extensión, al ser un libro breve respecto de 30 años de política financiera en solo 108 páginas contempla vasta información histórica, teórica, institucional y de agregados macroeconómicos (no así de procedimientos y mecanismos de transmisión de las políticas monetarias que sería ir al detalle, junto con la explicación de los mecanismos de idas y vueltas de la deuda pública y externa). Tiene al final un valioso anexo que reseña todas las reformas financieras (decretos y leyes) desde 1977 hasta los años 2000. Un buen documento para continuar el trabajo y las tesis planteadas allí ya que deja (para mí al menos) ciertos interrogantes ¿Porque que las tasas de interés reales necesariamente son elevadas excepto en periodos de alta inflación donde se hacen negativas? ¿Cuál es la relevancia y dependencia de la economia local respecto de las tasas de interés? ¿Qué grado de afección tienen las políticas monetarias sobre el trabajo Pyme? ¿De qué forma y en que magnitud el proceso de valorización financiera manda sobre el resto de los sectores económicos en el proceso y en la década del 90? ¿Qué relación existe entre los procesos de inflación acelerada y el seguimiento de la tasa de interés?

Se hace énfasis en el análisis del proceso de crédito por sectores y locaciones, la relevancia del papel de BCRA en la valorización financiera y de las políticas de crédito discrecionales, cuestionando la exclusividad de la función del mismo como administrador del nivel general de precios.