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viernes, enero 22

Ocho siglos de necedad financiera, ¿no será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?


En 2009 (2011) Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff publicaron “Esta vez es distinto ocho siglos de necedad financiera”, un libro preocupado por el espacio de los acreedores de deudas públicas alrededor del globo y de gran parte de la historia del capitalismo. Lo notable y paradójico del libro es que se preocupa por la fragilidad financiera y económica observando solamente lo que normalmente no son causas, sino consecuencias de crisis: los impagos de deuda, las crisis bancarias, las crisis inflacionarias y los derrumbes monetarios, estallidos de burbujas.
Afirman que ninguna crisis es muy distinta, el sistema financiero es frágil y por ello los estados deben mostrar prudencia y cierta regulación de la cuenta capital junto a la conservación de límites de deuda pública. Entre los muchos libros comparativos de las crisis que surgieron post 2007, este tiene la particularidad de concentrarse en la compilación de datos y de discutir con parte del mainstream de las finanzas y realizar una obvia crítica “Gran Moderación” y a ciertos lugares comunes como los de la calificación de riesgo: “Muchas crisis profundas de deuda en las que se incurrió en impagos…tuvieron lugar justo después de que el país en cuestión recibiera calificaciones más altas…y se le viera como un modelo que debería imitarse entre la comunidad internacional (por ejemplo, Argentina a finales de la década de 1990, antes del derrumbe de 2001)” (p. 311)

Es notable el espacio destinado a Argentina y más notable aún que no siempre ese espacio es utilizando el sentido común conservador, por caso, al referirse a los marcos legales internacionales dice: “el primer caso de un mercado emergente cuya deuda interna estuvo vinculada a una divisa extranjera moderna y dirigida principalmente a residentes extranjeros es el de Argentina en 1872.” Y “…si el gobierno de Argentina (país que ostenta un impresionante historial de impago serial) obtiene dinero de un banco estadounidense y luego deja de pagar, son limitadas las opciones que el banco tiene para hacer cumplir sus demandas de manera directa” (p. 81)
…o sobre las deudas odiosas: “Quizá todo el mundo coincidirá en que si los gobernantes de un país involucrado en un genocidio obtuvieran un préstamo para financiar su poder militar; los prestamistas tendrían que reconocer esa deuda como odiosa y en riesgo de impago en caso de un cambio de régimen” (p.91).

Asimismo, respecto de la reestructuración 2005 “Argentina posee el record del impago más grande: en 2001 incumplió en el pago de más de 95.000 millones de dólares de deuda externa. En ese caso el impago fue gestionado por medio de una reducción y una extensión del pago de intereses” (p.38)
…pero comparativamente a la reestructuración Brady (1992): “De hecho, en Argentina y Perú, tres años después del acuerdo Brady, ¡la proporción de la deuda respecto del PBI fue más grande de lo que había sido en el año anterior a la reestructuración!”

Tal vez, la compilación de datos sea lo más interesante del libro, aporta a muchas otras tesis no vulgares sobre las transformaciones del capitalismo en todo el siglo XX y las perspectivas para el XXI, expresa muy claramente una posición al interior del mainstream no tan fácil de dilucidar para quienes estudian la historia del pensamiento económico. En resumen, Reinhart y Rogoff nos dicen que parte de nuestra deuda es odiosa, que no debemos prestar atención a las agencias de calificación de riesgos, que las reestructuraciones incentivadas desde afuera (Brady) no mejoraron la situación pero la empujada desde dentro (2005), aunque con fricciones, provocó quitas y que hasta 2009, un acreedor internacional no disponía de muchos medios (por caso, un Griesa) para presionar sobre los pagos de deuda...también afirmó que Grecia estaría muy próxima a "graduarse" como pagador de deuda soberana, junto con Portugal, Chile y otros tantos..."graduarse" significa pasar de año en la preparatoria para obtener el titulo de economía avanzada...en fin, luego de ocho siglos de necedad financiera, funcionarios públicos argentinos vuelven a permitir que el FMI supervise la economía del país, vuelven a acelerar la toma de deuda externa a través del BID, el BCRA y las nuevas gestiones con títulos públicos y a pegarle otra aceleradita a la IED...¿No será mucho tiempo para seguir creyendo que es una cuestión de necios?

domingo, enero 10

Breves notas sobre “El Dólar. Pasado, presente y futuro” de Aglietta y Coudert

Este corto ensayo de 168 páginas contiene reflexiones bien interesantes sobre el sistema monetario y económico mundial y posee una estructura que le permitiría ser una investigación de más de 1000 páginas manteniendo los mismos capítulos. Esto es porque cada apartado da una breve introducción a os problemas y adelanta conclusiones que no siempre resultan del desarrollo anterior, sino que son agregados de otros trabajos de ambos autores.

El libro relata brevemente la construcción de dominio del dólar como moneda internacional, si bien cuestiona su hegemonía como divisa clave en la actualidad y en un futuro próximo y afirma que el mundo dolarcéntrico se transformará en un sistema monetario centrado en el dólar, pero multidivisa, segmentado regionalmente, paradójicamente expone una serie de datos de actualidad que permiten sospechar de aquella predicción. Es necesario que para que el sistema monetario cambie el FMI retome a las ideas constitutivas de Keynes en Bretton Woods, que el congreso de EEUU acepte eso y que los bloques económicos de divisas alternativas de Europa (Euro) no se destruyan y de Asia (yuan, no yen) se sigan desarrollando. Es necesario también que el bloque de los BRICS plantee un verdadero peligro como alternativa al FMI/Banco Mundial. En el ensayo no se encuentra prueba que estas cosas puedan suceder, de hecho, la situación de Europa es compleja y no muestra una buena salida, el FMI sigue desarrollando sus planes de ajuste sobre los países deficitarios (en algunos casos con mayor énfasis), los BRICS no hay dado pruebas de ser una alternativa viable al menos en el corto plazo, el déficit comercial estadounidense no alienta a perder el control de la moneda internacional sino al contrario (porque se pegarían un tiro en el pie?) y China tiene un sistema financiero subdesarrollado aun, de base de reaseguro en el dólar que, aunque pueda desafiar a la política de la FED (como sucedió con la devaluación del yuan en 2015 y la postergación de la suba de las tasas por parte de la FED), no parece estar cerca de generar un bloque regional, aunque es la opción más cercana de toda las expuestas, claro. Más allá de estas notas queda claro que América latina y África no tienen ningún rol internacional en el manejo monetario sino por el contrario serán espacios de disputa en caso que el mundo se divida “monetariamente” en regiones, esto puede plantear una oportunidad de aprovecharse de la competencia de los distintos préstamos, pero ciertamente un foco de conflicto económico en cuanto a la relaciones con el capital extranjero, tal vez más conflictivo que el existente hasta ahora. La realidad es que China ya asomó sus narices y Europa se alejó. Parece que la región será alienada bajo el dólar y el yuan. Al contrario de lo que afirman los autores, para América Latina la dicotomía norte/sur está lejos de ser resuelta. Dudo si este libro sirve para reflexionar sobre las estrategias posibles en la región, aunque deja claro el lugar que puede esperarse de cualquier resolución sobre la futura forma monetaria internacional.

sábado, diciembre 19

De "Cambiemos" a "Confiemos", la próxima transformación del equipo de Macri

La CEPAL le bajó a la mitad las perspectivas de crecimiento de Argentina para 2016 luego de conocer las medidas recientes del equipo económico de "cambiemos". El razonamiento es elemental (es decir, básico): en un contexto internacional pésimo para la región, las políticas que concentran ingresos y se desnudan ante la volatilidad financiera no pueden ser buena noticia (minuto 51:30), asimismo aun no... se conoce el programa fiscal y el monetario de mediano plazo...cuando se hagan públicos creo que le bajan 2 puntos más...las reservas que mantiene la institución para la economía argentina son: reservas del BCRA, inflación, salarios, consumo, ritmo de reactivación de las expo. Para que se comprenda mejor el mensaje: la CEPAL es una institución que depende de Naciones Unidas, que trata de lavar un poco sus mensajes negativos porque eso le trae costos políticos (tanto que sus funcionarios parecen embajadores mas que economistas políticos). Agrego otro razonamiento básico: si el ingreso por habitante cae en el año que empieza en una semana, no hay chances que no se incremente el desempleo. Asimismo el impacto de aceleración de la inflación junto a la caída del crecimiento del empleo no pueden otra cosa que provocar más pobreza, más desigualdad y mas exclusión.

jueves, septiembre 24

¿Cómo se votaron en la ONU los temas relacionados a los fondos buitres?

El 10 de septiembre se votó en la Asamblea General de Naciones Unidas un "marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana”

Como muestran las siguientes imágenes hubieron pocas diferencias entre la propuesta de crear una comisión y avanzar en el tema y el voto definitivo.

Cambiaron su voto negativo original hacia una abstención: Australia, República Checa, Finlandia, Irlanda y Hungría. Quienes se abstuvieron al principio pero luego pusieron luz verde fueron: Islandia, Montenegro, Papua Guinea, Serbia, España (se abstuvo en realidad), Ucrania y, quienes votaron positivo originalmente y luego se abstuvieron fueron: Colombia, República Gabonesa. Los negativos de siempre: Canadá, Alemania, Israel, Japón, Estados Unidos y Reino Unido.


La replica empezó con una posición similar de Luxemburgo y EEUU indicando que Naciones Unidas no es el foro correspondiente y que estos temas se pueden refinar. Siguió Rusia apoyando por completo al proyecto. Islandia voto a favor pero pidiendo una iniciativa de buscar un foro adecuado.
Australia no respalda en primer principio, argumentó que el proyecto puede desembocar en el derecho unilateral de los deudores, eligió el FMI, club de parís como foros legítimos.

Tocó el turno al canciller Timerman, señaló que la deuda genera violencia, inequidad. Apuntó contra aquellos que señalan que Naciones Unidas no es el foro adecuado argumentando el aspecto democrático de la asamblea. Luego tocó el turno breve de Kicillof donde hizo referencia a la crisis económica actual, dijo "hay que modificar la estructura y arquitectura financiera internacional...un mundo mejor, un mundo libre de buitres".

La canciller venezolana señaló "restamos poder a los fondos buitre, a los fondos carroñieros" "llevan también violencia terrorista...los Estados Gobiernan (...) un voto por la felicidad de nuestros pueblos"

Jamaica en nombre de la CARICOM (La Comunidad del Caribe) señaló las cargas de las deudas para los Estados. Dijo que la región no se benefició de las iniciativas existentes y previas.

Paraguay en nombre del MERCOSUR reitera el rechazo a la actitud de los fondos buitres.

La representación de Uruguay en nombre de UNASUR mostró que la ONU es el ámbito para tratar temas de desarrollo y es el más democrático. Puntualizó "hay que avanzar hacia una reorganización de la arquitectura financiera internacional". Analizó el nexo entre financiamiento y desarrollo al indicar que las crisis de deuda presentan recortes de salud y educación, incremento de pobreza.

Maldivas en nombre de AOSIS habló sobre la vulnerabilidad.

Bolivia agradeció a funcionarios argentinos por la "valentía de enfrentar el flagelo que significan los fondos buitres", cuando el FMI se negaba a recibir a la comisión Ad Hoc y tuvo que intervenir la ONU para que le presenten atención. "No entendemos a los que votan en contra. El FMI es aprte de NU, estuvo ausente...tiene que reformarse y tiene que democratizarse sino no cumplirá con los principios establecidos en Naciones Unidas...marcará un antes y un después"

India votó positivo aunque señaló que los principios no son vinculantes y que cada país tiene libertar de armar sus instrumentos.

Singapur, a favor aunque dijo que "puede que el FMI sea un buen foro para reestructuraciones futuras"

Nicaragua hizo hincapié en la prevención de crisis económicas. Pidió que sea un tema de igual preocupación arpa los países desarrollados y en desarrollo.

Siguieron con sus apoyos Cuba, chile, Brasil (lamentó que no todos los estados hayan participado en el comité ad hoc) y por ultimo España señaló que su intervención debe ser entendida como una abstención.

lunes, septiembre 7

El ciclo de endeudamiento externo y la fuga de capitales este domingo en página 12

El próximo domingo 13 de septiembre saldrá con el Diario Página/12 el libro “El ciclo de endeudamiento externo y la fuga de capitales", en el que participan varios conocidos buenos investigadores y buena gente. A leer y comprar.

viernes, mayo 29

Un curso de ventas para el FMI...The Politics of Adjustment

Videito que te cuenta la agenda del FMI para el resto del año....Christine Lagarde  te cuenta que política monetaria es la salvadora...algo de empleos y algo de medio ambiente pero lo importante es, reforma estructural + política monetaria y parece que se van a cargar -una vez mas o de una vez por todas- a los países subdesarrollados con tasas de interés cercanas a cero...

Pero esta vez te lo dicen al mejor estilo Steve Jobs. las reformas estructurales les atrofiaron la capacidad de persuasión. En fin política monetaria para países de bajos ingreso...pufffffff. que sonso suena sino fuera porque hacen tanto daño no?

No tienen medias tintas esto tipos....ni se cuidan de enunciar "The Politics of Adjustment", este tiene menos desperdicio que el anterior.

El historiador del año 2115 se va a quedar pensando...fue una comedia de mal gusto?

martes, septiembre 9

Save the Date: Thomas Piketty at The New School

Save the Date: 
Thomas Piketty 
October 3, 2014
5:15pm, Friday, October 3, 2014  
The New School
Theresa Lang Center, Arnhold Hall
55 West 13th Street, 2nd floor
New York, NY 
 
Thomas Piketty, author of Capital in the Twenty-First Century, will join SCEPA to discuss his book. HIs remarks will be followed by comments from New School Economics Professor Anwar Shaikh and New School PhD Heather Boushey, Executive Director and Chief Economist at the Washington Center for Equitable Growth.
   
 

lunes, agosto 11

de Keynes, Mankiw y buitres


Cuando Keynes publicó en 1936 su Teoría General…, las primeras reacciones vinieron del corazón de la academia dominante. Ese mismo año Jacob Viner, un economista de Chicago, dirigió una réplica hacia esas ideas desordenadas pero poderosas que venían a anunciar el fracaso del libre mercado y la eutanasia del rentista. Mediante una aproximación teórica, Viner aseguraba que los mercados estaban diseñados para distribuir los recursos de forma eficiente. Su texto parecía querer eliminar el daño que Keynes había hecho a la ortodoxia clásica.  Sin embargo el desorden mundial provocado por la primera guerra mundial, la revolución bolchevique, la gran depresión y el abandono del patrón oro, en un contexto de cambios de las formas de producción y hostilidad comercial entre Estados, fue mucho más fuerte que el discurso liberal-conservador. Los hechos señalaban como hipócritas a estos defensores del statu-quo. De modo que el mundo occidental prefirió soportar estos cambios que correr el riesgo de someterse al comunismo.

Hacia 1930 fue el mismo Keynes en un artículo llamado Las posibilidades económicas de nuestros nietos quien nos había advertido que

“…por lo menos durante otros 100 años debemos fingir nosotros y todos los demás que lo justo es malo y lo malo es justo; porque lo malo es útil y lo justo no lo es. La avaricia, la usura y la cautela deben ser nuestros dioses todavía durante un poco más de tiempo, pues solo ellos pueden sacarnos del túnel de la necesidad económica y llevarnos a la luz del día.”

En los comienzos de la última crisis económica mundial muchos pensaron que tal vez esa profecía se cumpliría hacia 2030, que tal vez estábamos en un punto de inflexión de aquella revancha de clase de mediados de los años 70s, que tal vez esa prepotencia del capital se deterioraría y el rentista preferiría retirarse a que lo retiren. Nada de esto parece estar sucediendo. Por el contrario, los acontecimientos recientes en materia de deuda externa pública de Argentina muestran una prepotencia potenciada, tanto que hasta una parte importante de los conservadores en nuestro país apoya el reclamo soberano. El incremento de las deudas públicas de los países centrales y las periferias europeas para salvar al sistema financiero junto a las voces de austeridad en el resto de los gastos, hace parecer a la última crisis como un simple espasmo.

Casi a modo de farsa, Gregory Mankiw, un economista del top 10 en ventas de manuales de economía en la academia mundial y ex-presidente del consejo de asesores de George W. Bush, se proponía hacer una defensa del capital concentrado en Wall Street mediante la publicación de un artículo titulado -nada más ni menos que- Defendiendo al 1%. La crítica que agitó Mankiw se dirigía a las propuestas redistributivas de Joseph Stiglitz hacia el 1% de los sujetos más ricos en EE.UU. El contenido teórico y estadístico del artículo no tuvo mucho que hacer comparado al de Viner, pero el mensaje fue mucho más claro y el contexto le permitió argumentar su defensa sin ponerse colorado: hay que rescatar al 1% de los que más concentran ingresos en EE.UU. porque es la forma eficiente y justa que este sistema tiene para desarrollarse.

Desde 1936 el mundo no ha tenido nada similar a lo sucedido entre las dos guerras mundiales. Por el contrario, los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, la caída del muro de Berlín, la disolución de la URSS y el ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio, muestran que una parte importante de la academia no está dispuesta a aceptar blasfemias y, como mucho se permite escuchar de vez en cuando a algún hereje (como es el caso reciente de Thomas Piketty).

A poco de los 100 años de la premonición de Keynes, los rentistas aparecen recargados y no hay señales que quieran abandonar este mundo.

domingo, abril 20

Serie de documentos de Social Sciences Research Network's (SSRN's) Economic Research Network


Hace un tiempo me llegó de un grupo de distribución de novedades (Societies for the History of Economics. Web Site: https://listserv.yorku.ca/cgi-bin/wa?SUBED1=shoe&A=1&T=0) una invitación general de Kevin Hoover a suscribirse a los trabajos publicados en la Social Sciences Research Network's (SSRN's) Economic Research Network.

Reproduzco debajo dicha invitación. Recomiendo suscribirse solo a los tópicos interesados, la catarata de trabajos publicados es llamativa.
 
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jueves, marzo 10

Los cambios en los regímenes de acumulación desde la posguerra hasta la crisis del 2008

Con la pretensión de analizar con perspectiva crítica las grandes transformaciones de la economía mundial desde la segunda mitad del siglo pasado, examino las trasformaciones del sistema de Bretton Woods y su significado en los países centrales durante la llamada “edad de oro” del capitalismo. Los cambios en las formas de acumulación desde mediados de la década de 1960 muestran transformaciones en el ámbito real – de las formas de producir e intercambiar -  en el camino hacia el neoliberalismo y en el aspecto ficticio de la hegemonía del capital financiero, hasta su crisis gestada durante la primera década del siglo XXI pasando por una nueva división internacional del trabajo y cambios en las categorías centro-periferia.

Algunas de las preguntas que me pude hacer en este corto trabajo son las que siguen:

  • ¿Quién puede afirmar que existen convergencias nacionales de acuerdo con las formas de inserción internacional, formas de explotación de la fuerza de trabajo, las monedas y el rol del Estado?
  • ¿Se produjo una ruptura de la ley del valor? ¿O simplemente fueron cambios de la dirección de la producción con ley del valor mediante y empujados por los patrones de consumo que imperan a raíz de las condiciones generales en las relaciones de producción en aquellas economías  - China y Este de Asia - donde el Estado ha participado activamente? Debido a que la convergencia y homogeneidad no son dos atributos del sistema, es pertinente preguntarse el lugar de la ley del valor en un sistema donde las diferencias entre el centro y la periferia son cualitativas y donde existen incluso dentro del submundo denominado periferia. ¿La distinción entre centro y periferia contradice las nociones elementales sobre la ley del valor? ¿Cuál es el lugar de la ley del valor dentro de la economía política actual?
  • ¿Por qué los países del Este Asiático siguen formando parte de la periferia?
  • ¿Quién puede negar que las bajas tasas de interés ayudaron a inflar la burbuja inmobiliaria? ¿Quién puede negar que la codicia de los gestores del capital contribuyó –desregulación mediante – al colapso del “castillo de naipes” de las finanzas? ¿Quién puede negar parte de la responsabilidad de la ingeniería financiera que contienen los derivados y otros instrumentos o del bochornoso papel que cumplieron las (des) calificadoras de riesgo?
  • ¿Por qué no se sostiene este modo de desarrollo? ¿Cómo semejante incompatibilidad puede perdurar en el tiempo? ¿Luego de la crisis hay perspectivas de una transformación?
Sin embargo, y excluyendo a las explicaciones más radicalmente ortodoxas que plantean, entre otras cosas, que los mercados hubieran funcionado correctamente de no ser por shocks externos o por falta de más mercado en los países emergentes. Si sólo nos quedamos con la crítica a la ética del capitalismo moderno norteamericano y a la falta de regulación (asimetría de información y externalidades) poco habremos aprendido de la historia. Quedan muchas cosas por estudiar, el caso más importante que creo que dejé de lado injustamente fué el cambio en las formas del trabajo en los 70´s. hecha la aclaración fundamental creo que esta revisión de parte de la biliografía sirve apra problematizar algunos aspectos que a mi modo de ver han tenido respuestas incompletas.

Además del proceso conocido donde la codicia y la desregulación juegan el rol central del cuento del capitalismo malvado ¿Qué hay detrás de la segunda crisis más relevante que conoce el sistema?

martes, febrero 8

Algunas interpretaciones sobre la caída de la tasa de ganancia

Pretendiendo armar un post problemático que busca la participación activa de quien este interesado en comprender mas allá de las vanidades escolares...

La nueva estructura institucional construida en la postguerra determinaba la nueva inserción internacional de las economías nacionales mediante las presiones ejercidas por EEUU para lograr estabilidad de tipos de cambio, aperturas al comercio multilateral y una orientación liberal de la economía por parte de Europa pero principalmente de Gran Bretaña mediante las negociaciones del préstamo británico y posteriormente el plan Marshall.


De acuerdo al orden monetario del período, los tipos de cambio fijos ejercían una presión sobre los costos en las economías nacionales, sin embargo los incrementos de salarios nominales fueron seguidos de incrementos de salarios reales asociados a los incrementos de la productividad mediante mecanismos institucionales propios del mercado de trabajo. El Estado participó activamente de la regulación de los sistemas de seguridad social , entre la atención al desempleo, salarios mínimos, acuerdos colectivos de trabajo, indexación de pensiones, etc. Las experiencias devastadoras de las guerras y las perspectivas frente al comunismo, habían ayudado a los defensores de la participación activa en la seguridad social a su justificación frente a quienes debían aprobar esos presupuestos generando una expansión del sector público financiada en parte con deudas .

El plan Marshall se hizo público entre los años que se conformaban las 3 instituciones originarias de Bretton Woods y fue un aspecto importante del incremento de la demanda agregada necesario para la reconstrucción europea al tiempo que posicionaba los objetivos norteamericanos económicos y políticos de la posguerra , sin embargo no todas las medidas habrían de resultar positivas para EEUU. Hacia 1960 el déficit norteamericano ya era un problema crónico debido a variadas causas entre las que se encuentra la salida de dólares por gastos militares, las inversiones de largo plazo norteamericanas en Europa y en menor medida el deterioro del balance comercial. Las nuevas instituciones habían entrado en conflictos con el orden económico mundial dirigido por EEUU cuando Europa y Japón comienzan su período de crecimiento luego de la reconstrucción. El déficit norteamericano había permitido su hegemonía llevando a Europa su capital y ayuda militar. Sin ello su déficit habría mejorado a cambio de un deterioro en su posición dominante en la configuración de fuerzas internacionales de posguerra (Block 1980, 243). Como era de esperar ante esta situación, la organización mundial de comercio no había nacido y ya tenía sentenciado su fracaso hacia 1950, defectuosamente reemplazada por el GATT - institución que no estaría exenta de los embates de EEUU a medida que su problema de balance comercial se acentuaba -.

Las fortalezas del régimen de acumulación comenzaron a debilitarse a partir de 1960 cuando EEUU comienza a tener un déficit crónico de su balance de pagos. El “exceso de capacidad y producción” en el mercado mundial evidenciado durante la segunda mitad de 1960, provocado por los incrementos en la acumulación de Europa Occidental y Japón, produjo presiones sobre los precios enfrentando a los productores estadounidenses con unos costos relativamente más altos con la consecuente caída relativa de sus tasas de ganancia – frente a Alemania y Japón, aunque por un período breve-.

“Como expresión de la plétora de capacidad y producción, los precios industriales mundiales no habían podido crecer al mismo ritmo que los salarios y los costes en instalaciones y equipo, lo que tuvo como consecuencia una caída de la tasa de beneficio en ese sector, siendo ese descenso en todas las economías capitalistas avanzadas el principal responsable del cambio de tendencia, de la larga expansión al largo declive entre 1965 y 1973” [El subrayado es mío] (Brenner 2003, 46)
Varios aspectos institucionales del sistema mostraban su debilidad: Si la productividad dejaba de crecer al ritmo de los salarios, estos presionarían a la caída de la tasa de ganancia mediante los mecanismos institucionales que permitían la indexación (a precios y productividad) de los salarios nominales, y la tasa de ganancia era uno de los determinantes de los altos niveles de inversión. Al mismo tiempo el incremento de las materias primas produciría similares efectos sobre el salario y las formaciones de precios vía mark-up lo harían sobre la inflación, reduciendo así las ganancias. Estos condicionantes fueron apareciendo a lo largo del período de erosión de la edad de oro (A. Glyn 1990, 72).

En general hacia fines de la década de 1960 las tasas de crecimiento de la productividad muestran una leve caída y la tendencia se refuerza a comienzos de la década siguiente . Esta tendencia junto a la caída en la relación producto-capital con una creciente relación capital-trabajo sugieren, ante salarios reales crecientes respecto de la productividad del trabajo, la caída de la tasa de ganancia. Al mismo tiempo la caída de los beneficios en el producto, es el resultado del incremento en la relación capital-trabajo con empleo creciente, salarios reales crecientes y tasas de ganancia decreciente , hechos que se manifestaron con mayor claridad y contundencia a partir de 1973. Las tasas de ganancia en las principales economías de la OCDE fueron en el año 1979 un 65% de las registradas como máximas desde 1973 - en EEUU un 54% y en Japón un 46% -. Similares datos se registran para la participación de las ganancias en el producto que en promedio fueron de un 72% para las economías mencionadas (A. Glyn 1990, 84).

Este aspecto puede resultar controvertido para explicar la caída de las tasas de ganancia y el deterioro del modo de desarrollo de la edad de oro debido a que los datos sugieren un estrangulamiento de las ganancias por crecimiento de los salarios por arriba de su productividad . Sin embargo, aún con salarios constantes respecto de su productividad –ambos con tasas de crecimientos menores a partir de 1968 aprox. - , el incremento superior de la relación capital-trabajo con una relación al menos constante producto-capital supone una caída de la tasa de ganancia por razones un tanto distintas. La explicación anterior no asigna necesariamente una causa a la caída de la productividad, siendo ésta la causa fundamental de la caída de la tasa de ganancia y consecuentemente inversión y salarios en Glyn (1990).

El “exceso de capacidad y producción” sostenido por Brenner (2003) tiene cierto atractivo, por un lado, si puede mostrar que los precios cayeron con respecto a los costos del trabajo industriales con la consecuente caída de tasa de ganancia, pero al mismo tiempo demostrar que fue el exceso de capacidad lo que produjo esa caída y dar cuenta que este sector es clave en el desarrollo del sistema en aquella época. Respecto del primer dato Brenner muestra las diferencias entre el sector industrial y no industrial. En el primero, entre 1965 y 1973, la tasa de beneficio cae un 6%, los salarios reales suben un 1,9% y la productividad del trabajo lo hace en un 3,3% sin embargo muestra que el incremento en los costos laborales casi igualan al incremento de productividad pero los precios unitarios crecen solamente a un 2,1%. La caída de la tasa de ganancia no es consecuencia del aplastamiento por parte de los salarios, sino que la causa anterior es la desproporción entre los medios de producción y el patrón de consumo, es decir la caída de la productividad es una consecuencia del “exceso de capacidad y producción” .

Esta interpretación requiere suponer que la ley del valor actúa deficientemente. Es una proposición que sale de las mismas palabras de Brenner,

“…las empresas habrían respondido al descenso en la tasa de beneficio derivado de la intensificación de la competencia desplazando medios de producción de las ramas económicas hipertrofiadas a otras nuevas, en las que la rentabilidad potencial fuera más alta. Pero el proceso habitual de ajuste no alcanzó el efecto esperado.” (Brenner 2003, 54)

La explicación subyacente es la negación del proceso de movimiento de capitales que requiere la ley del valor para accionar. El problema de Brenner es que asigna este mecanismo a casi medio siglo debido a que el problema del “exceso de capacidad y producción” y que está lejos de solucionarse siquiera entrada la década de 1990 donde el proceso es potenciado por el peso adquirido en el mercado mundial de las economías asiáticas.

Brenner nunca muestra de qué forma una caída en la tasa de ganancia de la industria en Estados Unidos hace caer la tasa de ganancia general. Anwar Shaikh cuestiona que esto siquiera sea posible ya que entre 1965 y 1973 “las manufacturas representaron cerca de un 25% del producto bruto interno (PBI) de Estados Unidos, y sólo el 12% del PBI del mundo desarrollado” [la traducción es mía] (Shaikh 1999, 104) y dirige varias críticas adicionales a los argumentos de Brenner que de algún modo pueden dirigirse a los argumentos de Glyn, Hughes, Lipietz y Singh debido a que ve una tendencia a la caída de la tasa de ganancia dominada por una caída más significativa en la relación producto-capital y con una leve tendencia de los precios de las manufacturas a la baja y por lo tanto excluye la caída de los beneficios en el producto como razón fundamental .

Shaikh acusa a Brenner por un lado de neoclásico por descubrir aparentemente en él una teoría de la competencia perfecta oculta, es un argumento muy cuestionable ya que se puede disponer de una teoría de la competencia sin fundamentos neoclásicos o dicho de otra manera, porque la economía neoclásica no se puede reducir sólo a las formas de competencia, los fundamentos epistémicos y ontológicos se pasan de largo a Shaikh en el afán del descredito de los fundamentos de Brenner. Por otro lado – y tal vez con un poco más de solidez – nota irónicamente que el mismo Brenner cae en argumentos Smtihianos al aceptar que la caída de la tasa de ganancia en un sector puede arrastrar a la tasa de ganancia general. En rigor el argumento Smithiano de Brenner se traduce en la confianza que depositaba Smtih en que la intensificación de la competencia reduzca los precios en conjunto con la teoría de la formación de precios por los costos de producción, es decir, si el precio cae pero el salario mantiene su “parte componente” del precio entonces debe caer necesariamente la “parte componente” que queda, en este caso los beneficios. La ampliación de los mercados daba un claro respiro a este proceso, es por ello que Brenner dice que las economías capitalistas avanzadas dependían de subvenciones “a la “demanda externas” derivadas de los déficits públicos y del “efecto riqueza” de las burbujas financieras (Brenner 2003, 64).

Glyn otorga crédito al argumento que el incremento de los costos laborales no pudo trasladarse a precios y con ello compensar la caída de la tasa de ganancia, en sus términos,

“Nuestro resumen ecléctico de influencias en la reducción de las ganancias antes de 1973 hace hincapié en la desaceleración de la productividad, el aumento del costo real de producción, las restricciones de los mercados de trabajo que han dado lugar a un incremento secular de la negociación de los trabajadores, y la intensificación de la competencia especialmente a través de las fronteras nacionales…” [La traducción es mía] (A. Glyn 1990, 82)
A diferencia de la postguerra donde los tipos de cambio fijos, los incrementos de productividad y la competencia internacional ponían un límite a la inflación, a partir de 1973 las pujas salariales con menores niveles de productividad y las salidas al sistema de tipo de cambios fijos produjeron un cambio en los niveles de inflación con los que se perpetuaba el sistema. En rigor es un síntoma del cambio en el patrón de acumulación de capital.

Cabe preguntarse cuál es la causa primera de la caída de la edad de oro del capitalismo. La explicación de Glyn parece sospechar de la simpleza técnica que asigna la caída de la productividad a la caída en la relación capital-trabajo con la consecuente caída del producto industrial y vía efecto Verdoorn . En su lugar, propone revisar aspectos sociales relacionados con el mercado de trabajo. Las presiones del salario nominal frente a la relación con la productividad y la formación de precios vía mark-up en conjunto con los ímites impuestos al crecimiento de los precios vía el comercio exterior y los movimientos de capitales permitieron combinar un período de caída de tasas de ganancia e inflación (A. Glyn 1990, 95).

A mi modesto modo de ver concluyo con con varias dificultades en identificar el motivo de la caída de la tasa de ganancia en el mundo desarrollado desde al menos 1965 hasta el fin de la edad de oro en 1973. Shaikh ve una tendencia de largo plazo a la caída de la tasa de ganancia debido al incremento de capital adelantado sobre el excedente (con calculos diferentes al del resto de los autores), no cree necesario descomponer los agregados para darle fortaleza empírica a sus conclusiones, aunque lo hace mediante instrumentos teóricos. Por otro lado, Glyn asigna un papel fundamental a la caída de la productividad y al mantenimiento del poder de compra relativo de los salarios pero no asigna ninguna causa teórica o empírica a este efecto, en rigor la caída de la productividad misma. Por último, Brenner pone el acento en un aspecto enunciado por Glyn, el incremento de la competencia industrial internacional como determinante del aplastamiento de las ganancias en EEUU pero no explica de qué forma esas caídas se traducen en una caída generalizada de la tasa de ganancia a nivel mundial.

Una posible solución al problema sería volver a las fuentes, en ninguno de los tres autores hay una diferencia entre capital adelantado por salarios y cantidad de trabajadores (capital variable, trabajo vivo, etc.) y rotación de insumos y capital fijo (capital constante, trabajo muerto, etc.). Existen varios problemas de medición además del tiempo de rotación del capital. Por un lado salarios y producto no están medidos en la misma unidad (generalmente salarios reales se vinculan con precios al consumidor y producción con precios implícitos), una dificultad mayor presentan los datos necesarios de cantidad de empleo y salarios nominales mensuales anualizados. Por otro lado la productividad está medida con los mismos índices de precios por lo que una caída de producto a valores constantes puede deberse a un incremento de la competencia como a una utilización menos eficaz de la fuerza de trabajo, con salarios crecientes o constantes. Otra dimensión del problema será la de comprender si el grado de explotación de la fuerza de trabajo disminuyó o se mantuvo constante con incrementos del capital constante.