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viernes, octubre 21

La vuelta de Argentina al FMI

Un poco de historia para no olvidar

Argentina tiene una larga y sórdida historia con el Fondo Monetario Internacional que conviene comenzar a desempolvar ahora que la alianza Cambiemos ha decidido reestablecer relaciones con el organismo.
Desde 1956 nuestro país pasó la mitad de su historia bajo acuerdos y condicionalidades del Fondo. Estas relaciones se aceleraron después de la crisis de pagos de 1982, con el establecimiento de una serie de requerimientos impuestos por esta institución que se basaron generalmente en reducir los déficits fiscales, en la custodia de reservas internacionales, en el establecimiento de límites al endeudamiento e inflación junto a otras medidas más agresivas orientadas a cambios estructurales de neto corte neoliberal: privatizaciones, reducción de  impuestos, represión salarial y flexibilización laboral, liberación de precios y tasas de interés y liberalización comercial y financiera.
Cuando hacia fines de la década de 1990, la recesión argentina ponía en jaque al esquema de convertibilidad, las condicionalidades asociadas a los préstamos del FMI, basadas en el diagnóstico equivocado de un exceso de gasto público (cuando había superávit primario), no hicieron más que profundizar la recesión, a la vez que financiaron la aceleración de la fuga de capitales, sellando la suerte de la convertibilidad. Una vez producido el estallido y default de diciembre de 2001, el FMI volvió a la carga con sus recetas recesivas, priorizando el pago de la deuda por sobre la recuperación económica. La inoperancia del Fondo quedó plasmada en el documento denominado “Argentina, el FMI y la crisis de la deuda” y publicado en 2004 por el Ministerio de Economía que concluyó diciendo “… que el cuerpo técnico del Fondo no parece estar totalmente preparado para hacer frente a una situación en la cual una crisis de gran magnitud ya ha estallado”.

La salida y el regreso del Fondo

En 2006, Argentina se había liberado de las condicionalidades del Fondo con la cancelación anticipada de la deuda del país con dicho organismo y seguidamente desautorizó la confección y difusión de las auditorías anuales en el marco del Artículo IV. Sin embargo, el Fondo siguió realizando sus evaluaciones económicas desde 2007 al 2015 utilizando información pública y sin posibilidad de consultar a las autoridades argentinas. Estos análisis se publicaron recientemente, luego del acercamiento al Fondo del gobierno actual.
El informe preparado durante febrero de 2014 señalaba dos escenarios ilustrativos de mediano plazo. Por un lado, un escenario de continuidad de las políticas del Kirchnerismo y sin ajuste de la demanda agregada. Para el FMI, este escenario habría provocado una caída acelerada de reservas llegando de 17.6 y 12.2 miles de millones de dólares para 2016 y 2018 respectivamente, con un PBI creciendo a tasas promedio de 1.5% anual y un déficit primario estable cercano al 1% del PBI, aunque sin cambios en las relaciones entre inversión y consumo. Por otro lado, mostraba un escenario alternativo -de restricción de demanda- con políticas como las que implementaría un eventual gobierno pro-mercado. Irónicamente, el FMI denominó a este escenario de “fortalecimiento de las políticas” que hubiera logrado un superávit fiscal cercano al 1,5% del PBI en menos de un año, un cambio en la acumulación de reservas internacionales cuya tasa de crecimiento se acercaría al 8% interanual (un poco menos de 3 mil millones de USD anuales) y una caída del consumo sobre el PBI que permitiría el incremento de la inversión en el corto plazo y el superávit de la cuenta corriente (ver cuadro).



El Fondo señalaba que el conjunto de medidas para lograr el ajuste de corto plazo “consistiría en reducir los subsidios a su nivel de 2007 en términos del PIB en un lapso dos años, y mantener sin cambios los salarios del sector público y los pagos de jubilaciones invariados respecto al PIB, a su nivel de 2012. Asimismo, para mantener controlada la demanda interna, las tasas reales de interés deberían subir y mantenerse positivas y el peso debería depreciarse en términos reales.” En resumen: reducir salarios y jubilaciones, quitar subsidios, restringir la política monetaria limitando las trasferencias del BCRA al tesoro, subir las tasas de interés reales y devaluar la moneda.
Es notable la similitud de estas recetas de política económica que se han implementado desde el 10 de diciembre de 2015 y cuáles de ellas han encontrado su correlato en los resultados esperados. Prácticamente se han seguido todas las sugerencias del Fondo, sin embargo, los resultados en términos de nivel de actividad han sido más negativos y aquellos vinculados al sector externo y las cuentas públicas, tuvieron efectos diametralmente opuestos. Las prescripciones del Fondo ejecutadas por el gobierno actual no sólo empeoraron los efectos negativos previstos, sino que crearon nuevos problemas.

FMI recargado

En una conferencia el 15 de abril de este año, Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI dijo que “…el nuevo gobierno se embarcó en una ambiciosa transición muy necesaria para eliminar los desequilibrios y distorsiones internos y corregir los precios relativos. Los controles de cambios se redujeron. Varias restricciones al comercio internacional se han eliminado. Se han planteado los temas de tarifas de servicios públicos y se ha llegó a un acuerdo con los acreedores externos. Estas medidas han mejorado las perspectivas de crecimiento en el mediano plazo. Si bien en 2016 habrá una desaceleración, se espera una importante recuperación en ese país para el 2017”. En la misma línea se expresó el reciente evaluador enviado por el Fondo, Roberto Cardarelli, que agregó que la situación previa en el país se caracterizó por altos niveles de consumo, baja inversión, déficits públicos inflacionarios y un clima empresarial que erosionó la competitividad.
El 4 de octubre pasado el FMI presentó su World Economic Outlook, allí señaló que “Argentina ha iniciado una transición importante y muy necesaria hacia un marco de política económica más consistente y sostenible, que está teniendo un costo mayor de lo previsto en 2016, proyectándose un crecimiento de –1,8% (en comparación con la tasa de –1% pronosticada en abril). En 2017 se prevé que el crecimiento se afiance en 2,7% gracias a la moderación de la inflación y la adopción de una postura monetaria y fiscal más propicia.”

Perspectivas

Si bien el Fondo no ha cambiado su postura histórica -sino que la viene reafirmando desde el 2014 a la actualidad- lo notable este proceso, de retroalimentación del ajuste con las autoridades argentinas, parece ser la velocidad con que encuentran sus límites. La historia reciente del menemismo y la Alianza y el espejo de la crisis de 2001 son condicionantes de primer orden. En segundo término, resulta difícil que el Pro pueda descargar el costo político de una supuesta “pesada herencia” habiendo duplicado la inflación (producto de las políticas cambiarias y tarifarias), reducido salarios, actividad productiva y consumo, con su consecuente incremento de desempleo, pobreza e indigencia. Por otro lado, el FMI no expone argumentos que le permitan proyectar tal crecimiento para el año que viene, al contrario, muestra una caía mayor para este año y perspectivas de un estancamiento regional liderado por el principal socio comercial en América del Sur (Brasil). 
Si bien en esta primera instancia habrá muy poco terreno donde el Fondo exija mayores ajustes, es probable que una vez completada la lista corta enunciada en los párrafos anteriores y, evidenciados los magros resultados fiscales definitivos del 2016, el Fondo vuelva a sugerir lo que históricamente ha pedido con vehemencia: más ajuste fiscal, mayor devaluación y reducción salarial. Por ello es que las vueltas a las relaciones cercanas con el FMI pueden volverse conflictivas, incluso para una gestión como la de Cambiemos.
Mariano Arana y Alan Cibils[1]


[1] Investigadores docentes del Área de Economía Política, Instituto de Industria, Universidad Nacional de General Sarmiento.

martes, julio 19

Escuela de Invierno de Economía UNGS. Arquitectura financiera internacional y sus cambios en el tiempo

En julio se realizará la Escuela de Invierno de Economía UNGS. El docente a cargo del dictado de la escuela será Oscar Ugarteche, el cual cuenta con una Licenciatura en Finanzas, (B.S.) College of Business Administration, Fordham University, N.Y. N.Y. 1969-1973; una Maestría en Economía (MSc.), London Business School de la Universidad de Londres, 1973-1975, con la tesis "Estudio comparado de los sistemas financieros de Perú y Colombia 1965-1975" y un Doctorado en Filosofía e Historia (PhD) en la Universidad de Bergen, Noruega, mayo, 2007 con la tesis “Genealogía de la arquitectura financiera internacional: una visión desde América latina”. (en prensa)


Contenidos mínimos

1 Qué es la arquitectura financiera internacional y cómo se construyó la primera (1868-1934)

2. Los problemas de deuda soberana: como se definen las reglas del juego (1872-1931)

3. La creación del fondo de estabilización monetario y del FMI (1934.1944)

4, El Fin de Bretton Woods y sus efectos en la arquitectura (1971-1981)

5. Los problemas de deuda de América latina y de Europa (1982.2015) y los fondos buitres

6. Financiarización, globalización y paraísos fiscales (1960 -) 


Se entregarán certificados con una asistencia mínima del 75% del total de las clases.
Inscripción en: formacionidei@ungs.edu.ar hasta el 24 de julio. Cupo limitado

lunes, febrero 1

El ciclo de la ilusión y el...la ilusión (punto).

El FMI empeoró sus proyecciones estimadas desde el último dato revelado en octubre de 2015. Espera contracción estimada del -1% del PBI para Argentina durante 2016 luego de que el mismo organismo publicara tres meses antes que la contracción sería del -0,7%.

Alejandro Werner, analista del FMI señaló en el reporte actualizado de Octubre de 2015 que “Si bien en Argentina la proyección de crecimiento para 2015 sigue siendo levemente positiva gracias, en parte, a un importante impulso fiscal, se espera que la economía se contraiga el próximo año. Además, la combinación de política monetaria y fiscal expansiva sigue ejerciendo presión sobre la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de mercado, el nivel de inflación y las reservas internacionales netas.” América Latina y el Caribe: Ajustando bajo presión. hoy señala que “En Argentina, el nuevo gobierno ha iniciado una importante transición para corregir desequilibrios macroeconómicos y distorsiones microeconómicas. Se han tomado medidas significativas para avanzar en esa transición mediante el levantamiento de restricciones al mercado cambiario, la eliminación de varias restricciones al comercio internacional, y el anuncio de las principales directrices del marco macroeconómico y la supresión parcial de los subsidios a la energía. Este nuevo enfoque ha mejorado las perspectivas de crecimiento para el mediano plazo, pero es probable que el ajuste genere una leve recesión en 2016”  América Latina y el Caribe en 2016: Ajustándose a una realidad más dura.
 
El FMI dijo que Argentina estaba bien porque iba mal, pero ahora le va a ir mal para ver si le va mejor...notable cuando creen que las políticas no son acertadas: en octubre de 2014 pronosticaron una contracción del PBI del -1,5% para 2015, en abril corrigieron a una contracción del -0,3%, en octubre 2015 actualizaron a un crecimiento del 0,4% para ese mismo año y terminó arriba cerrando en 1,5%. Es decir, en poco mas de un año tuvieron una reversión de signo de igual magnitud al crecimiento estimado, creyendo que la política era desacertada.

domingo, enero 10

Breves notas sobre “El Dólar. Pasado, presente y futuro” de Aglietta y Coudert

Este corto ensayo de 168 páginas contiene reflexiones bien interesantes sobre el sistema monetario y económico mundial y posee una estructura que le permitiría ser una investigación de más de 1000 páginas manteniendo los mismos capítulos. Esto es porque cada apartado da una breve introducción a os problemas y adelanta conclusiones que no siempre resultan del desarrollo anterior, sino que son agregados de otros trabajos de ambos autores.

El libro relata brevemente la construcción de dominio del dólar como moneda internacional, si bien cuestiona su hegemonía como divisa clave en la actualidad y en un futuro próximo y afirma que el mundo dolarcéntrico se transformará en un sistema monetario centrado en el dólar, pero multidivisa, segmentado regionalmente, paradójicamente expone una serie de datos de actualidad que permiten sospechar de aquella predicción. Es necesario que para que el sistema monetario cambie el FMI retome a las ideas constitutivas de Keynes en Bretton Woods, que el congreso de EEUU acepte eso y que los bloques económicos de divisas alternativas de Europa (Euro) no se destruyan y de Asia (yuan, no yen) se sigan desarrollando. Es necesario también que el bloque de los BRICS plantee un verdadero peligro como alternativa al FMI/Banco Mundial. En el ensayo no se encuentra prueba que estas cosas puedan suceder, de hecho, la situación de Europa es compleja y no muestra una buena salida, el FMI sigue desarrollando sus planes de ajuste sobre los países deficitarios (en algunos casos con mayor énfasis), los BRICS no hay dado pruebas de ser una alternativa viable al menos en el corto plazo, el déficit comercial estadounidense no alienta a perder el control de la moneda internacional sino al contrario (porque se pegarían un tiro en el pie?) y China tiene un sistema financiero subdesarrollado aun, de base de reaseguro en el dólar que, aunque pueda desafiar a la política de la FED (como sucedió con la devaluación del yuan en 2015 y la postergación de la suba de las tasas por parte de la FED), no parece estar cerca de generar un bloque regional, aunque es la opción más cercana de toda las expuestas, claro. Más allá de estas notas queda claro que América latina y África no tienen ningún rol internacional en el manejo monetario sino por el contrario serán espacios de disputa en caso que el mundo se divida “monetariamente” en regiones, esto puede plantear una oportunidad de aprovecharse de la competencia de los distintos préstamos, pero ciertamente un foco de conflicto económico en cuanto a la relaciones con el capital extranjero, tal vez más conflictivo que el existente hasta ahora. La realidad es que China ya asomó sus narices y Europa se alejó. Parece que la región será alienada bajo el dólar y el yuan. Al contrario de lo que afirman los autores, para América Latina la dicotomía norte/sur está lejos de ser resuelta. Dudo si este libro sirve para reflexionar sobre las estrategias posibles en la región, aunque deja claro el lugar que puede esperarse de cualquier resolución sobre la futura forma monetaria internacional.

viernes, mayo 29

Un curso de ventas para el FMI...The Politics of Adjustment

Videito que te cuenta la agenda del FMI para el resto del año....Christine Lagarde  te cuenta que política monetaria es la salvadora...algo de empleos y algo de medio ambiente pero lo importante es, reforma estructural + política monetaria y parece que se van a cargar -una vez mas o de una vez por todas- a los países subdesarrollados con tasas de interés cercanas a cero...

Pero esta vez te lo dicen al mejor estilo Steve Jobs. las reformas estructurales les atrofiaron la capacidad de persuasión. En fin política monetaria para países de bajos ingreso...pufffffff. que sonso suena sino fuera porque hacen tanto daño no?

No tienen medias tintas esto tipos....ni se cuidan de enunciar "The Politics of Adjustment", este tiene menos desperdicio que el anterior.

El historiador del año 2115 se va a quedar pensando...fue una comedia de mal gusto?