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lunes, marzo 27

Confusiones monetari(st)as

Alan Cibils y Mariano Arana*
Especial para BAE Negocios
La llegada al poder de Macri marcó un cambio radical en la política económica. Se implementaron rápidamente una serie de medidas que favorecieron a los sectores empresarios concentrados, a las inversiones extranjeras y al sector financiero. Una reforma clave fue la implementación de una política monetaria de metas de inflación -favorita del FMI y del establishment financiero global- que además lleva implícita la “independencia” del Banco Central y un tipo de cambio flotante.
Para los economistas ortodoxos que promueven esta política, la inflación es peor que el desempleo, la pobreza, el hambre, el atraso tecnológico o la recesión. Según la ortodoxia, el exceso de demanda generado por el gasto público y financiado con emisión monetaria es la principal causa de la inflación. La solución entonces, sería recortar el gasto público y eliminar el déficit fiscal. Contra la expresión de la inflación como un fenómeno complejo y multicausal -donde el gasto público es sólo uno de los posibles factores influyentes-, los economistas ortodoxos suelen repetir sus argumentos técnicos en los que poco importan la restricción externa, los tarifazos o la puja distributiva. Para éstos, lo que regula la trayectoria de los precios es la capacidad del Estado para controlar sus gastos.
Al mejor estilo PRO, la restricción presupuestaria un Estado a la de un hogar. La idea de que un hogar limita su gasto acorde a su ingreso se pone como un reflejo de la administración del Estado; a lo que sigue el reclamo de austeridad para ambos. Pero si bien esta idea es una realidad para un hogar particular, resulta absolutamente falsa para el Estado. ¿Por qué? En primer lugar, porque el Estado tiene la capacidad de emitir moneda, cosa que ningún hogar puede hacer. Por otro lado, si para el hogar el ingreso debe anteceder al gasto, para el Estado la secuencia es inversa: emite, gasta y recién después recauda.
La concepción ortodoxa también reconoce al dinero como una mercancía, que al aumentar su oferta reduce su valor (si no hay una nueva demanda que acompañe); ello tiene serias dificultades para comprender cómo funciona el dinero en los Estados modernos con moneda soberana. El problema es que el dinero moderno no es una mercancía cuyo valor está regulado por una relación técnica sino una convención política, respaldada por el Estado emisor y por lo tanto, un instrumento de política económica.
Felicidad y encuentro, sin producción
Además de la analogía del Estado y el hogar, PRO ha realizado más esfuerzos en materia simbólica sobre el dinero. La concepción técnica del dinero como mercancía, opuesto a la política y sus actores, quedó claramente expuesta en la presentación del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, de los nuevos billetes en junio de 2016. Los pesos no portarán los rostros de la política, ni recordarán los conflictos con el extranjero, en su lugar, los billetes muestran diversas especies de la fauna argentina: desde los conocidos yaguareté ($500) y ballena franca austral ($200), al hornero ($1000), la taruca ($100), el cóndor ($50) y el guanaco ($20). La eliminación de figuras de la historia argentina es una señal clara de los esfuerzos por eliminar su contenido político.
Es sugerente que el período anterior al auge agroexportador en 1880, algunas emisiones de bancos provinciales también mostraron animales, entre ellos, frecuentaban el ganado vacuno y ovino. En 1873 el billete de $2 pesos fuertes del Banco Nacional dispuso la imagen de dos ferrocarriles pujantes, probablemente cargados de cereales y carnes. El cambio industrializador posterior a la crisis de 1929 tuvo su lugar destacado en los billetes de $1 en 1947. Junto a los ferrocarriles se dibujaron grandes buques, teléfonos y aviones. Además de la unidad nacional expresada en la política y el territorio, varios billetes argentinos mantuvieron la relación con el modo de desarrollo económico, tanto en el régimen oligárquico como durante la industrialización de posguerra, con la excepción de la serie “Efigie del Progreso” emitida en el período de la Caja de Conversión a fines del siglo XIX, que quitó las figuras de la política de los billetes. La nueva figura dineraria actual no se ahorra analogías entre la contracción monetaria y la fauna en peligro de extinción, ni con el ideal del progreso de una Argentina rentística.
Los pesos no portarán los rostros de la política, ni
recordarán los conflictos con el extranjero
Además, Sturzenegger explicó que el incluir animales en vías de extinción debería servir para crear conciencia ambiental (algo totalmente fuera de las incumbencias del BCRA) y que los nuevos billetes deberían producir alegría y encuentro entre todos los argentinos. Sin embargo, las políticas económicas del macrismo alejan cada vez más a más argentinos del encuentro con el trabajo, los billetes, y la alegría. Estamos, por lo tanto, ante una significativa confusión del oficialismo: en lugar de entender al dinero como un instrumento del Estado, para paliar las insuficiencias inherentes a cualquier economía de mercado, la tratan como una mercancía apolítica y ahistórica, alejada de la forma de producir para desarrollar a la nación

miércoles, octubre 7

Primeras jornadas del programa “Historia y Memoria: 200 años de la UBA"

 
El jueves 22 de octubre de 2015, a partir de las 14 hs, se desarrollarán las primeras jornadas del programa “Historia y Memoria: 200 años de la UBA” en el edificio del rectorado de la UBA ubicado en Pte. J. E. Uriburu 950, entrepiso.

lunes, septiembre 7

El ciclo de endeudamiento externo y la fuga de capitales este domingo en página 12

El próximo domingo 13 de septiembre saldrá con el Diario Página/12 el libro “El ciclo de endeudamiento externo y la fuga de capitales", en el que participan varios conocidos buenos investigadores y buena gente. A leer y comprar.

domingo, octubre 26

¿Una nueva fase del capitalismo?

Los triunfantes de la crisis del estado de bienestar (o malestar, según quien) configuraron un mundo distinto hacia fines de la década de 1970. Las economías capitalistas cambiaron sus formas de producir, costear la producción, financiarla y distribuirla. Económicamente fracasado pero política, social e ideológicamente exitoso, el neoliberalismo logró algunos de sus propósitos: la restauración de las tasas de ganancias, la reducción (leve) de la inflación, el aumento de la desigualdad, la racionalización del empleo y mundialización del capital. Sin embargo, no pudo cumplir con su promesa última de restaurar altas tasas de crecimiento de la riqueza. El capitalismo aceleró su expansión territorial y encrudeció las relaciones de clase creando bienes y servicios a un ritmo menor.  En su haber acontecen más deudas, más concentración del poder, más inestabilidad, mayor frecuencia de crisis financieras con menor riqueza y más desigualdad.
 
Los economistas e investigadores franceses del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) Gerard Duménil y Dominique Lévy sostienen que los fondos de inversión junto a grandes instituciones financieras controladas por ejecutivos especializados están abriendo una nueva mutación en las relaciones de propiedad como una prolongación de la vieja y conocida sociedad por acciones. Proceso que se precipitó desde mediados de la década de 1990. En su libro titulado La crisis del neoliberalismo (2011) los autores insisten que asistimos a una transformación del neoliberalismo conformado por un compromiso de derecha de las clases dominantes creando un nuevo orden social con mayor injerencia de las administraciones centrales y los gestores del capital. Llamaron a este proceso neomanagerialism. Los datos expuestos son sugerentes: hacia fines del año 2006 (año previo a la crisis mundial) el valor de los activos financieros totales representaba cerca del doble del PBI mundial, el valor de los activos gestionados por los mil bancos más grandes eran casi 25 veces más grandes que toda la riqueza generada en África durante un año y el de los gestionados por 500 gerentes equivalente a 5 veces el PBI de Estados Unidos.
Recientemente Duménil fue invitado a la Argentina en el marco VII Jornadas de Economía Crítica realizadas en la Universidad de La Plata. En numerosos debates durante su estadía presentó lo que considera dos pruebas fundamentales que contribuyen a su tesis sobre el cambio de fase del capitalismo. La primera de ellas surge de un trabajo realizado en el año 2011 por tres investigadores del Instituto Federal de Tecnología de Zúrich (Suiza) titulado LaRed de Control Corporativo Global. Estos investigadores descubrieron la existencia de una red de propiedad global que contiene una íntima relación de control y conforma lo que dieron en llamar una “súper-entidad”. Los investigadores estudiaron las relaciones de propiedad, valor y control de más de 43 mil compañías transnacionales que presentaron más de un millón de vínculos entre ellas. Encontraron que 295 de esas compañías forman un núcleo duro de relaciones, compuestas mayormente por grandes compañías financieras. Aunque el trabajo no sugiere un comportamiento en bloque, al menos permite afirmar que no vivimos en un mundo de carácter “competitivo”. Este tipo de estudios agregó una dimensión poco estudiada del mundo de las desigualdades, la del control. Llegó a la interesante conclusión que distribución del control y propiedad es más desigual que la distribución de los ingresos entre esas compañías. Conclusión que parece paradójica si se estima desde el punto de vista de la eficiencia.
La segunda prueba presentada apareció en los datos publicados en el libro de Thomas Piketty, El Capital en el siglo XXI. Duménil y Lévy sostuvieron desde la llamada revolución gerencial (managerial revolution) a inicios del siglo XX para estados Unidos, los gerentes del capital lograron remuneraciones relativas cada vez mayores, cambiando de este modo su lugar dentro de las configuraciones de clases. Este proceso se aceleró a desde la crisis del estado de bienestar y se potenció fuertemente en la última década. Así las gerencias que a principios del siglo XX eran ocupadas por una nueva clase media, ubicada entre los capitalistas y las clases populares, fueron convirtiéndose de a poco en reducto reservado para los custodios del capital con intereses encontrados con las mayorías trabajadoras y muy bien pagos por su función.
Interpretar la historia mientras ocurre puede ser una tarea difícil y seguramente riesgosa pero con seguridad quien observara con detenimiento las relaciones sociales del trabajo, relaciones entre Estados y los balances económicos globales en la década de 1990 y las comparara con la actualidad debería preguntarse sobre la dirección y la intensidad de los cambios ocurridos. Las tesis de los investigadores del CNRS señalan un mundo donde el viejo poder concentrado se vuelve aún más prepotente, porque se asienta sobre condiciones de poder mayores a las conocidas por el capitalismo neoliberal. Según ellos, aquel ha mutado de forma tan significativa como para estimar una nueva fase del capitalismo.

viernes, septiembre 5

Debate sobre la historia: ¿contingencia o determinismo?

El 17 de octubre a las 18:00 se estará llevando a cabo la charla: Debate sobre la historia: ¿contingencia o determinismo?, con la presencia de Eduardo Grüner y Eduardo Rinesi.



 

viernes, enero 18

Hobsbawm te dice "Cómo cambiar el mundo"

Recientemente falleció el historiador Eric Hobsbawm cuyas obras son archiconocidas.

Este post refiere al último de sus escritos Cómo cambiar el mundo, que pretende reflexionar sobre el impacto de Marx y Engels en el pensamiento contemporáneo.

Comencé a leerlo con entusiasmo y finalicé con amargura. El libro no me ha provocado mayor conflicto que el de la seriedad con que me tomo lo escrito por Hobsbawm, pero no porque no crea que es un valioso estandarte de la historiografía universal (si tal cosa es posible en un sujeto), sino porque resultó ser un libro (en su segunda parte) de opinión más que de historia, donde priman las ausencias de referencias, cuando no informaciones más que cuestionables sobre el estado de las ideologías en otras partes del mundo que no fueran europeas.

Las virtudes del escrito se evidencian cuando el autor pretende hacer una historia de los textos de Marx y Engels (sobre todo del Manifiesto) y creo muy valioso su aporte al estudio y el significado del socialismo antes de Marx -defecto, si se quiere, de aquellos no revolucionarios- aunque llama la atención su referencia a Marx como el “último y más abrumadoramente grande de los socialistas ricardianos”, problema que creo interpretativo de varios marxistas pero sobre todo, de la economía desde Eugen von Böhm-Bawerk hasta la actualidad.

Llama extremadamente la atención su pretensión de universalidad habiendo subestimado de manera tan burda el pensamiento y la política latinoamericana, al menos. Es notable que cuando exprese las ideas marxistas en América Latina señale sólo a dos intelectuales no latinoamericanos como Andre Gunder Frank e Immanuel Wallerstein, habiendo un listado enrome e otros, incluso más relevantes, para ocupar esos nombramientos. O cuando al pensar el peronismo señalara que su “ideología consiste básicamente en la lealtad a un general demagogo (…) dispuestos a fomentar los movimientos obreros como parte de su lucha contra las viejas elites de terratenientes…”. Sorprende más aún porque, si el libro hace justicia a algo, es en su crítica hacia el comunismo demagogo estalinista, que sorpresivamente sigue vigente para afortunadamente pocos marxistas en Argentina hoy en día. La misma demagogia es utilizada por Hobsbawm para pensar eurocéntricamente a América Latina, el autor evidentemente no le ha preocupado la región, pero estemos advertidos al menos (no recuerdo una sola referencia bibliográfica latinoamericana).

Tal vez esta valoración sea un poco exagerada ¿Quién seré yo para criticar a esta figura de la cultura universal que sin lugar a dudas ha hecho historia? Simplemente un latinoamericano más que le cansa que lo piensen y le digan cómo nos ha sido el mundo y de qué forma somos tan irrelevantes para el curso de nuestra historia. No lamento que fuera así, el centro-centrismo no es exclusivo de los norteamericanos (disculpen canadienses), también es llamativo siendo que -como señalara muy bien el autor- incluso a una figura como Marx se le había pasado pensar en Rusia como un potencial revolucionario.

Finalmente el libro termina sin estudiar el impacto del pensamiento marxista para reflexionar sobre la crisis actual, de hecho, siquiera la caracteriza.

Sin lugar a dudas la idea del libro (a pesar de mis comentarios negativos) sigue siendo un intento que justifica mayores esfuerzos. Creo que la dirección ha sido la correcta, el contenido infelizmente no, al menos para la segunda parte del libro. Tal vez pueda contentarme en que el historiador más conocido ha querido poner de nuevo (luego de los 70s) en debate al marxismo a la luz de los acontecimientos recientes.

Recientemente un ex-amigo de Bernardo Neustard reflexionaba de forma subdesarrollada:

“Lo de que Carlos Marx cada vez escribe mejor alude al esfuerzo de algunos, de reescribir lo que éste dijo a mediados del siglo XIX, para aplicarlo a la situación actual. Al respecto mi recomendación es la siguiente: bastantes problemas tenemos con los problemas. ¿A qué gastar energías, que podrían tener usos alternativos, para imaginar lo que Marx diría hoy, si viviera?”

Y sentenciaba de una manera burda, luego de haberse señalado a una historia del pensamiento económico de autores:
 
“Yo parto de la realidad, no de los autores”

Pues bien, estimados, hemos de comprender que si este economista puede partir de los hechos sin tener presente las influencias de su contorno, entonces es la prueba viva del materialismo histórico más evolucionista que se haya comprobado. Amigo economista, la estructura lo ha absorbido de forma tal que no fue necesario que usted fuera argentino, amigo del jet set noventista, que escribiera los newsletters instruyendo a Escasany y cía sobre las vicisitudes de la coyuntura, ni que leyera a ningún otro economista. La realidad y los hechos le han dicho a usted hacia dónde vamos. ¡Tomen nota los pocos estalinistas que quedan por allí., es prueba!

Hemos de advertir al lector de ambos (...los hay?), Hobsbawm no tiene esas pretensiones, sino las de poner a un autor en lectura que evidentemente es quien más molesta a los liberales, porque es aquel cuyos razonamientos no pueden (aunque hubo intentos) de una forma racional, unírseles ni concederles terreno alguno.

 

 

 

 

 

miércoles, abril 18

Inflación, excedente y ajuste (de 1976 a 1989)

El  "Ensayo sobre la economía política en Argentina. Desde 1976 a 1989"  tiene por objetivo cuestionar varias concepciones acerca de lo acontecido desde el nacimiento del neoliberalismo en Argentina a raíz del modelo implantado por la última dictadura militar pero que tuvo sus continuadores en el primer gobierno de la reconquista democrática.

Hace especial hincapié en desmitificar aquellas concepciones doctrinarias de un liberalismo extremo y aquellas que asemejan el proceso a lo ocurrido en los países centrales desdibujando una parte relevante de lo ocurrido.

Asimismo es un texto que denuncia prácticas de política económica no sólo a partir de datos concretos sino desde una perspectiva teórica. Claro que es un texto mejorable, en particular el sector comercial externo está poco tratado.



jueves, mayo 5

Pedagogía de lo Económico (2): Teoría e Historia

La educación actual produce un rechazo de la teoría y la historia. Nunca falta el economista que pretendiendo realizar un aporte científico, rechaza el estudio de los marcos teóricos de referencia desconociendo que son éstos los que nos permiten abordar el estudio de lo que es problemático y por lo tanto, lo que no lo es. No es casual que la historia rechace al neoclasicismo y sus derivados porque han producido una falsa dicotomía entre teoría y práctica y por la falsa dicotomía entre teoría e historia.

La primera falsa dicotomía proviene de su propuesta metodológica, la segunda de su propuesta ontológica. La exclusión de la dialéctica como parte de los métodos de estudio provoca la dicotomía entre teoría y práctica, la teoría provoca su propia defensa al excluir procesos esenciales, donde resulta que la práctica será cierta siempre que coincida con la teoría, precisamente porque si la teoría no resultó verificable será porque las condiciones reales no pudieron ajustarse a su marco de referencia. Ello se verifica también en una característica de los economistas profesionales: Añorar ocupar el puesto del hacedor de política económica (Por ej. Ministro de Economía) resultando del hecho, que generalmente los hacedores de política no parecen ser destacados teóricos. Es paradójico en sentido real que suceda esto. En general se le ha quitado el carácter de ciencia a los hacedores de política económica del mercantilismo pero resulta evidente cómo el liberalismo actual (monetarismo, teoría de los mercados eficientes, etc.) se preocupa por la práctica. No es casual que sea imposible rechazar esta relación, porque es real, el hecho que se pretenda hacerlo en la teoría no produce otra cosa que falsos problemas ideales y al mismo tiempo la producción de nuevos problemas reales. Al observar el estado de las ortodoxias previas a las dos crisis más importantes que provocó este sistema (1929 y 2008). Es relativamente sencillo comprender que las políticas seguidas previas a cada una de las crisis influyeron en la intensidad y duración posterior. Hay que ser claro, la crisis no la provoca el pensamiento sino la acción, la teoría alejada de la práctica, el idealismo cuando provoca una intervención no puede resultar más que en un fracaso dentro de sus propios objetivos.
Por otro lado, la falsa separación entre teoría e historia es principalmente ontológica (aunque metodológica por supuesto) porque al desconocer a la historia como parte del proceso donde se crean los entes desconoce el carácter histórico de ellos, de donde surge que el reconocimiento de las categorías al ser estudiado en la historia trae la necesidad de comprender si la categoría cambió o desapareció, incluso si fue pertinente el estudio de ella como componente central de un sistema. De esta forma comprendemos que el capital es un arco y una flecha o es un robot que realiza el resguardo de la información de una corporación, pero en cualquier caso, ya sea en la antigüedad o en la modernidad el capital además, será una cosa y no una relación, por lo que mientras existan cosas que actúen como medios de producción existirá capital. En resumen el capitalismo es eterno.

Se podrá objetar que las teorías no se mantienen en el plano ideal, que pretenden bajar a la tierra. A ello debemos responder que es una realidad, claro que pretenden bajar a la tierra ¿Cómo negar la existencia del neoliberalismo desde mediados de los 70 hasta la actualidad? No se trata de bajar a la tierra sino de partir de ella, porque se producen conocimientos virtuales, al crear objetos de estudio falsos. Esto se verifica en la imposibilidad de contrastar sus teorías o cuando es posible hacerlo, sus explicaciones y predicciones son falaces o sus políticas desastrosas. Esto es, porque han creado objetos (sin sujetos) de estudio falaces.

jueves, marzo 10

Los cambios en los regímenes de acumulación desde la posguerra hasta la crisis del 2008

Con la pretensión de analizar con perspectiva crítica las grandes transformaciones de la economía mundial desde la segunda mitad del siglo pasado, examino las trasformaciones del sistema de Bretton Woods y su significado en los países centrales durante la llamada “edad de oro” del capitalismo. Los cambios en las formas de acumulación desde mediados de la década de 1960 muestran transformaciones en el ámbito real – de las formas de producir e intercambiar -  en el camino hacia el neoliberalismo y en el aspecto ficticio de la hegemonía del capital financiero, hasta su crisis gestada durante la primera década del siglo XXI pasando por una nueva división internacional del trabajo y cambios en las categorías centro-periferia.

Algunas de las preguntas que me pude hacer en este corto trabajo son las que siguen:

  • ¿Quién puede afirmar que existen convergencias nacionales de acuerdo con las formas de inserción internacional, formas de explotación de la fuerza de trabajo, las monedas y el rol del Estado?
  • ¿Se produjo una ruptura de la ley del valor? ¿O simplemente fueron cambios de la dirección de la producción con ley del valor mediante y empujados por los patrones de consumo que imperan a raíz de las condiciones generales en las relaciones de producción en aquellas economías  - China y Este de Asia - donde el Estado ha participado activamente? Debido a que la convergencia y homogeneidad no son dos atributos del sistema, es pertinente preguntarse el lugar de la ley del valor en un sistema donde las diferencias entre el centro y la periferia son cualitativas y donde existen incluso dentro del submundo denominado periferia. ¿La distinción entre centro y periferia contradice las nociones elementales sobre la ley del valor? ¿Cuál es el lugar de la ley del valor dentro de la economía política actual?
  • ¿Por qué los países del Este Asiático siguen formando parte de la periferia?
  • ¿Quién puede negar que las bajas tasas de interés ayudaron a inflar la burbuja inmobiliaria? ¿Quién puede negar que la codicia de los gestores del capital contribuyó –desregulación mediante – al colapso del “castillo de naipes” de las finanzas? ¿Quién puede negar parte de la responsabilidad de la ingeniería financiera que contienen los derivados y otros instrumentos o del bochornoso papel que cumplieron las (des) calificadoras de riesgo?
  • ¿Por qué no se sostiene este modo de desarrollo? ¿Cómo semejante incompatibilidad puede perdurar en el tiempo? ¿Luego de la crisis hay perspectivas de una transformación?
Sin embargo, y excluyendo a las explicaciones más radicalmente ortodoxas que plantean, entre otras cosas, que los mercados hubieran funcionado correctamente de no ser por shocks externos o por falta de más mercado en los países emergentes. Si sólo nos quedamos con la crítica a la ética del capitalismo moderno norteamericano y a la falta de regulación (asimetría de información y externalidades) poco habremos aprendido de la historia. Quedan muchas cosas por estudiar, el caso más importante que creo que dejé de lado injustamente fué el cambio en las formas del trabajo en los 70´s. hecha la aclaración fundamental creo que esta revisión de parte de la biliografía sirve apra problematizar algunos aspectos que a mi modo de ver han tenido respuestas incompletas.

Además del proceso conocido donde la codicia y la desregulación juegan el rol central del cuento del capitalismo malvado ¿Qué hay detrás de la segunda crisis más relevante que conoce el sistema?

martes, febrero 8

Algunas interpretaciones sobre la caída de la tasa de ganancia

Pretendiendo armar un post problemático que busca la participación activa de quien este interesado en comprender mas allá de las vanidades escolares...

La nueva estructura institucional construida en la postguerra determinaba la nueva inserción internacional de las economías nacionales mediante las presiones ejercidas por EEUU para lograr estabilidad de tipos de cambio, aperturas al comercio multilateral y una orientación liberal de la economía por parte de Europa pero principalmente de Gran Bretaña mediante las negociaciones del préstamo británico y posteriormente el plan Marshall.


De acuerdo al orden monetario del período, los tipos de cambio fijos ejercían una presión sobre los costos en las economías nacionales, sin embargo los incrementos de salarios nominales fueron seguidos de incrementos de salarios reales asociados a los incrementos de la productividad mediante mecanismos institucionales propios del mercado de trabajo. El Estado participó activamente de la regulación de los sistemas de seguridad social , entre la atención al desempleo, salarios mínimos, acuerdos colectivos de trabajo, indexación de pensiones, etc. Las experiencias devastadoras de las guerras y las perspectivas frente al comunismo, habían ayudado a los defensores de la participación activa en la seguridad social a su justificación frente a quienes debían aprobar esos presupuestos generando una expansión del sector público financiada en parte con deudas .

El plan Marshall se hizo público entre los años que se conformaban las 3 instituciones originarias de Bretton Woods y fue un aspecto importante del incremento de la demanda agregada necesario para la reconstrucción europea al tiempo que posicionaba los objetivos norteamericanos económicos y políticos de la posguerra , sin embargo no todas las medidas habrían de resultar positivas para EEUU. Hacia 1960 el déficit norteamericano ya era un problema crónico debido a variadas causas entre las que se encuentra la salida de dólares por gastos militares, las inversiones de largo plazo norteamericanas en Europa y en menor medida el deterioro del balance comercial. Las nuevas instituciones habían entrado en conflictos con el orden económico mundial dirigido por EEUU cuando Europa y Japón comienzan su período de crecimiento luego de la reconstrucción. El déficit norteamericano había permitido su hegemonía llevando a Europa su capital y ayuda militar. Sin ello su déficit habría mejorado a cambio de un deterioro en su posición dominante en la configuración de fuerzas internacionales de posguerra (Block 1980, 243). Como era de esperar ante esta situación, la organización mundial de comercio no había nacido y ya tenía sentenciado su fracaso hacia 1950, defectuosamente reemplazada por el GATT - institución que no estaría exenta de los embates de EEUU a medida que su problema de balance comercial se acentuaba -.

Las fortalezas del régimen de acumulación comenzaron a debilitarse a partir de 1960 cuando EEUU comienza a tener un déficit crónico de su balance de pagos. El “exceso de capacidad y producción” en el mercado mundial evidenciado durante la segunda mitad de 1960, provocado por los incrementos en la acumulación de Europa Occidental y Japón, produjo presiones sobre los precios enfrentando a los productores estadounidenses con unos costos relativamente más altos con la consecuente caída relativa de sus tasas de ganancia – frente a Alemania y Japón, aunque por un período breve-.

“Como expresión de la plétora de capacidad y producción, los precios industriales mundiales no habían podido crecer al mismo ritmo que los salarios y los costes en instalaciones y equipo, lo que tuvo como consecuencia una caída de la tasa de beneficio en ese sector, siendo ese descenso en todas las economías capitalistas avanzadas el principal responsable del cambio de tendencia, de la larga expansión al largo declive entre 1965 y 1973” [El subrayado es mío] (Brenner 2003, 46)
Varios aspectos institucionales del sistema mostraban su debilidad: Si la productividad dejaba de crecer al ritmo de los salarios, estos presionarían a la caída de la tasa de ganancia mediante los mecanismos institucionales que permitían la indexación (a precios y productividad) de los salarios nominales, y la tasa de ganancia era uno de los determinantes de los altos niveles de inversión. Al mismo tiempo el incremento de las materias primas produciría similares efectos sobre el salario y las formaciones de precios vía mark-up lo harían sobre la inflación, reduciendo así las ganancias. Estos condicionantes fueron apareciendo a lo largo del período de erosión de la edad de oro (A. Glyn 1990, 72).

En general hacia fines de la década de 1960 las tasas de crecimiento de la productividad muestran una leve caída y la tendencia se refuerza a comienzos de la década siguiente . Esta tendencia junto a la caída en la relación producto-capital con una creciente relación capital-trabajo sugieren, ante salarios reales crecientes respecto de la productividad del trabajo, la caída de la tasa de ganancia. Al mismo tiempo la caída de los beneficios en el producto, es el resultado del incremento en la relación capital-trabajo con empleo creciente, salarios reales crecientes y tasas de ganancia decreciente , hechos que se manifestaron con mayor claridad y contundencia a partir de 1973. Las tasas de ganancia en las principales economías de la OCDE fueron en el año 1979 un 65% de las registradas como máximas desde 1973 - en EEUU un 54% y en Japón un 46% -. Similares datos se registran para la participación de las ganancias en el producto que en promedio fueron de un 72% para las economías mencionadas (A. Glyn 1990, 84).

Este aspecto puede resultar controvertido para explicar la caída de las tasas de ganancia y el deterioro del modo de desarrollo de la edad de oro debido a que los datos sugieren un estrangulamiento de las ganancias por crecimiento de los salarios por arriba de su productividad . Sin embargo, aún con salarios constantes respecto de su productividad –ambos con tasas de crecimientos menores a partir de 1968 aprox. - , el incremento superior de la relación capital-trabajo con una relación al menos constante producto-capital supone una caída de la tasa de ganancia por razones un tanto distintas. La explicación anterior no asigna necesariamente una causa a la caída de la productividad, siendo ésta la causa fundamental de la caída de la tasa de ganancia y consecuentemente inversión y salarios en Glyn (1990).

El “exceso de capacidad y producción” sostenido por Brenner (2003) tiene cierto atractivo, por un lado, si puede mostrar que los precios cayeron con respecto a los costos del trabajo industriales con la consecuente caída de tasa de ganancia, pero al mismo tiempo demostrar que fue el exceso de capacidad lo que produjo esa caída y dar cuenta que este sector es clave en el desarrollo del sistema en aquella época. Respecto del primer dato Brenner muestra las diferencias entre el sector industrial y no industrial. En el primero, entre 1965 y 1973, la tasa de beneficio cae un 6%, los salarios reales suben un 1,9% y la productividad del trabajo lo hace en un 3,3% sin embargo muestra que el incremento en los costos laborales casi igualan al incremento de productividad pero los precios unitarios crecen solamente a un 2,1%. La caída de la tasa de ganancia no es consecuencia del aplastamiento por parte de los salarios, sino que la causa anterior es la desproporción entre los medios de producción y el patrón de consumo, es decir la caída de la productividad es una consecuencia del “exceso de capacidad y producción” .

Esta interpretación requiere suponer que la ley del valor actúa deficientemente. Es una proposición que sale de las mismas palabras de Brenner,

“…las empresas habrían respondido al descenso en la tasa de beneficio derivado de la intensificación de la competencia desplazando medios de producción de las ramas económicas hipertrofiadas a otras nuevas, en las que la rentabilidad potencial fuera más alta. Pero el proceso habitual de ajuste no alcanzó el efecto esperado.” (Brenner 2003, 54)

La explicación subyacente es la negación del proceso de movimiento de capitales que requiere la ley del valor para accionar. El problema de Brenner es que asigna este mecanismo a casi medio siglo debido a que el problema del “exceso de capacidad y producción” y que está lejos de solucionarse siquiera entrada la década de 1990 donde el proceso es potenciado por el peso adquirido en el mercado mundial de las economías asiáticas.

Brenner nunca muestra de qué forma una caída en la tasa de ganancia de la industria en Estados Unidos hace caer la tasa de ganancia general. Anwar Shaikh cuestiona que esto siquiera sea posible ya que entre 1965 y 1973 “las manufacturas representaron cerca de un 25% del producto bruto interno (PBI) de Estados Unidos, y sólo el 12% del PBI del mundo desarrollado” [la traducción es mía] (Shaikh 1999, 104) y dirige varias críticas adicionales a los argumentos de Brenner que de algún modo pueden dirigirse a los argumentos de Glyn, Hughes, Lipietz y Singh debido a que ve una tendencia a la caída de la tasa de ganancia dominada por una caída más significativa en la relación producto-capital y con una leve tendencia de los precios de las manufacturas a la baja y por lo tanto excluye la caída de los beneficios en el producto como razón fundamental .

Shaikh acusa a Brenner por un lado de neoclásico por descubrir aparentemente en él una teoría de la competencia perfecta oculta, es un argumento muy cuestionable ya que se puede disponer de una teoría de la competencia sin fundamentos neoclásicos o dicho de otra manera, porque la economía neoclásica no se puede reducir sólo a las formas de competencia, los fundamentos epistémicos y ontológicos se pasan de largo a Shaikh en el afán del descredito de los fundamentos de Brenner. Por otro lado – y tal vez con un poco más de solidez – nota irónicamente que el mismo Brenner cae en argumentos Smtihianos al aceptar que la caída de la tasa de ganancia en un sector puede arrastrar a la tasa de ganancia general. En rigor el argumento Smithiano de Brenner se traduce en la confianza que depositaba Smtih en que la intensificación de la competencia reduzca los precios en conjunto con la teoría de la formación de precios por los costos de producción, es decir, si el precio cae pero el salario mantiene su “parte componente” del precio entonces debe caer necesariamente la “parte componente” que queda, en este caso los beneficios. La ampliación de los mercados daba un claro respiro a este proceso, es por ello que Brenner dice que las economías capitalistas avanzadas dependían de subvenciones “a la “demanda externas” derivadas de los déficits públicos y del “efecto riqueza” de las burbujas financieras (Brenner 2003, 64).

Glyn otorga crédito al argumento que el incremento de los costos laborales no pudo trasladarse a precios y con ello compensar la caída de la tasa de ganancia, en sus términos,

“Nuestro resumen ecléctico de influencias en la reducción de las ganancias antes de 1973 hace hincapié en la desaceleración de la productividad, el aumento del costo real de producción, las restricciones de los mercados de trabajo que han dado lugar a un incremento secular de la negociación de los trabajadores, y la intensificación de la competencia especialmente a través de las fronteras nacionales…” [La traducción es mía] (A. Glyn 1990, 82)
A diferencia de la postguerra donde los tipos de cambio fijos, los incrementos de productividad y la competencia internacional ponían un límite a la inflación, a partir de 1973 las pujas salariales con menores niveles de productividad y las salidas al sistema de tipo de cambios fijos produjeron un cambio en los niveles de inflación con los que se perpetuaba el sistema. En rigor es un síntoma del cambio en el patrón de acumulación de capital.

Cabe preguntarse cuál es la causa primera de la caída de la edad de oro del capitalismo. La explicación de Glyn parece sospechar de la simpleza técnica que asigna la caída de la productividad a la caída en la relación capital-trabajo con la consecuente caída del producto industrial y vía efecto Verdoorn . En su lugar, propone revisar aspectos sociales relacionados con el mercado de trabajo. Las presiones del salario nominal frente a la relación con la productividad y la formación de precios vía mark-up en conjunto con los ímites impuestos al crecimiento de los precios vía el comercio exterior y los movimientos de capitales permitieron combinar un período de caída de tasas de ganancia e inflación (A. Glyn 1990, 95).

A mi modesto modo de ver concluyo con con varias dificultades en identificar el motivo de la caída de la tasa de ganancia en el mundo desarrollado desde al menos 1965 hasta el fin de la edad de oro en 1973. Shaikh ve una tendencia de largo plazo a la caída de la tasa de ganancia debido al incremento de capital adelantado sobre el excedente (con calculos diferentes al del resto de los autores), no cree necesario descomponer los agregados para darle fortaleza empírica a sus conclusiones, aunque lo hace mediante instrumentos teóricos. Por otro lado, Glyn asigna un papel fundamental a la caída de la productividad y al mantenimiento del poder de compra relativo de los salarios pero no asigna ninguna causa teórica o empírica a este efecto, en rigor la caída de la productividad misma. Por último, Brenner pone el acento en un aspecto enunciado por Glyn, el incremento de la competencia industrial internacional como determinante del aplastamiento de las ganancias en EEUU pero no explica de qué forma esas caídas se traducen en una caída generalizada de la tasa de ganancia a nivel mundial.

Una posible solución al problema sería volver a las fuentes, en ninguno de los tres autores hay una diferencia entre capital adelantado por salarios y cantidad de trabajadores (capital variable, trabajo vivo, etc.) y rotación de insumos y capital fijo (capital constante, trabajo muerto, etc.). Existen varios problemas de medición además del tiempo de rotación del capital. Por un lado salarios y producto no están medidos en la misma unidad (generalmente salarios reales se vinculan con precios al consumidor y producción con precios implícitos), una dificultad mayor presentan los datos necesarios de cantidad de empleo y salarios nominales mensuales anualizados. Por otro lado la productividad está medida con los mismos índices de precios por lo que una caída de producto a valores constantes puede deberse a un incremento de la competencia como a una utilización menos eficaz de la fuerza de trabajo, con salarios crecientes o constantes. Otra dimensión del problema será la de comprender si el grado de explotación de la fuerza de trabajo disminuyó o se mantuvo constante con incrementos del capital constante.

viernes, enero 21

El neoliberalismo: el hijo esquizofrénico del liberalismo

Sino fuera porque aplicar categorías aplicables a individuos a una categoría completamente social es teóricamente incorrecto, y en la mayoría de los casos prácticamente inconveniente, podría afirmar que el neoliberalismo está muy cercano a la definición de esquizofrenia de Wikipedia (usarla con fines científicos también está pésimo pero encuadra mejor que la del diccionario de la RAE)

La esquizofrenia (reemplazar con El neoliberalismo) causa además una mutación sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo (reemplazar con procesos sociales), principalmente de la conciencia de realidad (imaginario colectivo), y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de las funciones ejecutivas (estructura económica, por excelencia financiera), que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas (multiples ejemplos..el menemato está lleno de ellos), y una significativa disfunción social (pobreza, indigencia, discriminación, exclusión, etc.). hasta se podría agregar algo así como el tratamiento con recetas y antídotos (FMI).

El neoliberaliso toma al liberalismo clásico y lo desfigura, se aleja del sentido de la realidad que tenían aquellos autores y ejecutando sus determinaciones caen en la negación de sus propias metas y por suspuesto logran una disfunsión de "lo social" que ninguna otra doctrina pudo haber llevado tan lejos...En rigor pido disculpas a los liberales.

Dejo unos comentarios sobre aquello llamado Neoliberalismo.....

La nueva base contenía a las instituciones financieras como eje central del funcionamiento de la economía a partir de 1979. Entre ese año y 1982 se producirán giros en las políticas públicas en EEUU y Gran Bretaña con los ascensos al poder de Ronald Reagan y Margaret Thatcher respectivamente y la asunción al poder de la Reserva Federal de Paul Volcker con su impulso sobre la suba de las tasas de interés, pero sobre todo con las restricciones monetarias y la desregulación del sistema financiero so pretexto de combatir la inflación.


Entender al neoliberalismo como la expresión en “lo político” del neoclasicismo en “lo económico” como si ambas cosas fueran capaces de separarse sería un tanto incompleto. Económicamente fracasado pero política, social e ideológicamente exitoso, el neoliberalismo ha logrado algunos de sus propósitos: la reducción de la inflación, el aumento de la desigualdad, la racionalización del empleo mediante el embate hacia las organizaciones de trabajadores de todo tipo pero principalmente sindicatos, el incremento en las ganancias. Sin embargo no pudo cumplir con su promesa última de restaurar altas tasas de crecimiento de la riqueza (Anderson, 1996, pág. 6).

El neoliberalismo, la mundialización financiera, financiarización y globalización han sido términos frecuentemente usados para denotar similares procesos. En rigor han sido procesos conjuntos que difícilmente puedan prescindir uno de otro, No puede darse el proceso de financiarización sin una desregularización del mercado de capitales impulsada por las reformas neoliberales como no puede ampliarse a escalas mundiales el proceso sin la globalización. Más profundamente la noción de riqueza clásica tuvo que ser abandonada para comprender de una forma distinta como se “crea valor” (aunque sea para el accionista).

La financiarización a veces denota el cambio hacia el proceso de creación de valor para el accionista bajo el modelo corporativo, otras veces aparece mostrando el peso relativo de las finanzas en la producción de valor, otras como representación de actividades parasitarias o rentísticas de otras “productivas” con su correlato en la clase que se adueña de esas rentas y muchas otras como sencillamente la generalización de los instrumentos financieros y actores que intervienen en esos procesos (Epstein, 2005, pág. 3). Ciertamente el proceso de financiarización es todas estas explicaciones con distintas medidas.

Asistimos a una tendencia sobre un sistema financiero jerarquizado - con EEUU en la cima - , mundializado, falto de controles y regulación y unificado. Prueba de ello es la aparente separación de las esfera financiera y la producción de bienes y servicios, que continuamente el sistema intenta corregir mediante sus crisis . la concentración de sus movimientos y su libertad entendida como capacidad de liquidez de sus instrumentos.

Entre 1960 y 1979 se sucedieron algunos hechos que formaron la prehistoria del neoliberalismo. EEUU avanza hacia las finanzas por el mercado mediante los mercados off-shore de eurodólares y la comercialización de obligaciones negociables (mercado de títulos de crédito) por parte de los bancos comerciales y por otro lado mediante el derrumbe del sistema de Bretton Woods (a través de los tipos de cambios flexibles) y las políticas discrecionales de protección. Por último, la internacionalización de los bancos norteamericanos y su participación en el endeudamiento del tercer mundo junto con la aparición de los mercados de futuros y opciones (derivados) de las monedas y las tasas de interés.

Entre 1980 y 1985 oficialmente el monetarismo se adueña de la FED produciendo una liberalización de las tasas de interés y de los movimientos de capital y por otro lado los instrumentos y actores financieros cobran relevancia, se expanden los mercados de obligaciones y derivados junto con las prácticas de titularización de las deudas públicas y crecen rápidamente los activos de los fondos de pensión y de los fondos mutuales en sus propios términos y en las operaciones a nivel internacional . Ambas tendencias seguirán a lo largo de los 90´s desregulando los mercados de acciones y materias primas . (Chesnais, 2001, pág. 32)

No es un proceso donde los Estados quedan presos de sus políticas o la trampa en la que se vieron encerrados (como indica Chesnais), sino más bien es la implementación política de la no-política. No hay estados que hayan fallado en sus intentos conjuntos con el sistema financiero de otorgarles garantías, no hay una dominación de las finanzas doblegando a los Estados sino que son éstos partes centrales del surgimiento del neoliberalismo hacia fines de los 70´s.
El incremento en el peso relativo de las finanzas ha traído un cambio en las formas de maximización de beneficios por las firmas. “Crear valor para el accionista” se ha transformado en el lema de la búsqueda de beneficios contables a corto plazo y ha sido un arma importante para imponer rigor a los procesos de trabajo impulsada principalmente en los países angloparlantes - donde la porción del manejo de las corporaciones es mayormente por parte del sector financiero - y potenciada por las dimensiones de los fondos administrados por los inversores institucionales.

El consumo adopta una significación no vista en tiempos pasados y se fue transformando en el motor de crecimiento de la demanda a medida que pasan las décadas, desplazando a otros componentes como determinantes del gasto. La tasa de ahorro de los hogares estadounidenses pasa del 8 al 9,5% desde los 50´s hasta los años 80´s y cae al 1,9% en el período 2000/2003.
La contracara de este proceso ha sido el endeudamiento fenomenal de los hogares, producto de la caída de sus ingresos y, desregulación mediante, de los cambios hacia donde van dirigidas las finanzas alimentadas por el efecto riqueza que producen sobre algunos activos (Glyn, 2006, pág. 52).

Una discusión que merece darse en este contexto es acerca del papel de los incentivos individuales de firmas y gerentes, del papel de los fraudes y de los procesos de mimetización que generan desviaciones permanentes de los supuestos “fundamentos” del valor de los activos. Por un lado la historia ha demostrado que los individuos y sus acciones no son enteramente responsables por sus actos, mal que le pese al neoliberalismo, debido a que actúan en una determinada configuración de instituciones y estructuras. Solamente contemplar la realidad de esta forma debería evitar darle excesiva importancia al rol en la destrucción de capital social que tiene el egoísmo “extremo” y los errores de los “agentes” gerentes y sus “principales” propietarios. Con esto quiero señalar simplemente que el mismo funcionamiento de mercado es riesgoso e incierto y que no hay algo que lo haga seguro. En este sentido tomar en cuenta la distinción que hacía Keynes entre probabilidad e incertidumbre ayudaría, pero no habrá manera que nos lleve a la “eutanasia del rentista”. Por otro lado, el “fundamento” de un activo vuela en el aire, si los activos se valúan por las ganancias futuras esperadas no existe nada más objetivo que el “simplemente no sabemos” de la incertidumbre Keynesiana.

Las regulaciones evitarán parte de las fluctuaciones, volar bajo con los valores aminorará la turbulencia pero de ninguna manera evitará las crisis y recesiones. El sistema es incapaz de eliminar los riesgos, el riesgo sistémico no es reducible con solo intercambiar valores, precisamente porque intensifica lo que lo hace inestable, es decir, el propio mercado. Las posibilidades reales que una compañía o un conjunto incurran en pérdidas dependen de las formas de acumulación sobre las de producción y demanda y no sobre las técnicas de traslación de riesgos sobre su capital comprometido. Objetivamente no hay procesos que permitan controlar la sobreproducción y mucho menos los niveles de consumo de cada mercancía en particular en un sistema con cada vez más protagonismo de mercado. Una mera distinción entre Bretton Woods y su edad de oro versus el consenso de Washington y sus quiebres es precisamente la capacidad del Estado de bienestar para actuar como asegurador de ciertas relaciones mercantiles.

El neoliberalismo ha volcado hacia una mayor injerencia de la actividad mercantil y sobre ella ha sumado los mecanismos precisos para hacerla pender de un hilo: mayor endeudamiento, más instrumentos financieros, más actores con mayor poder, más desregularización, más inestabilidad , mayor frecuencia de crisis financieras, menor crecimiento, una leve caída del promedio anual de inflación con mucho más desempleo.

La analogía del título es falsa, la foto aún más. Simplemente un poco de marketing para una lectura de una nota que pretende ser histórica..saludos!

martes, octubre 12

La clase obrera y el movimiento sindical

Les dejo un análisis de sus transformaciones entre 1880 y 1955 llegando el día de la lealtad y habiéndose cumplido 80 años de CGT amerita revisar su contenido en la historia.

A modo de conclusión: "La primera pregunta que me hago es si realmente los gobiernos peronistas fueron consecuencias o causas de un logro emancipador doble: del mundo y para los trabajadores. Resulta difícil sostener el primero, precisamente porque, causalidad o no, las características del segundo gobierno peronista sugieren una relación con los cambios producidos en la inserción argentina en el mundo y con las crisis sufridas en el 49 y el 52. Respecto de la segunda existe discrepancia entre los autores tratados, sin embargo quiero rescatar tres cosas: 1) Me resulta aceptable la interpretación de James respecto de “la visión” de las aspiraciones de clase por parte de Perón en su doctrina, sin la cual sería imposible comprender el significado y grado de movilización del 17 de octubre de 1945, el “Día de la Lealtad”. 2) Teniendo presente que durante el segundo gobierno Perón siguió teniendo apoyo popular, es pertinente preguntarse por qué, tal como lo hace Mainwaring. 3) El poder de lucha de la clase obrera nunca se puede sostener o contener artificialmente en las cúpulas, con una visión falta de contenido como las que plantean que los trabajadores eran usados o estaban dirigidos por un poder superior. Y la cúpulas no pueden sostenerse sin el apoyo (por su poder) de las bases"

martes, julio 20

"La Otra Historia en el Año del Bicentenario: Análisis de la Tensión Dependencia / Independencia en América Latina"

Programa INAP de Formación y Capacitación: "Estado, Desarrollo Democrático y Construcción de Ciudadanía" Ciclo 2010

La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, estableció a través del decreto 278/2008 “que el Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810, constituye una oportunidad única para reflexionar y debatir acerca de la historia y de la identidad de la REPUBLICA ARGENTINA como así también para proyectar la construcción colectiva de un proyecto de país hacia el futuro, con inclusión social, federal e integrado a la región latinoamericana”.


En este marco, el Instituto Nacional de la Administración Pública se propone a través del presente Seminario realizar un abordaje crítico de la historia comprendida entre los procesos independentistas en América Latina y la actualidad, señalando las especificidades y las experiencias compartidas entre los distintos países del continente, insertándolas dentro de un contexto internacional. No sólo se intentará lograr un conocimiento más acabado de los procesos históricos desde una perspectiva latinoamericanista, sino que también se profundizará en las diversas corrientes de pensamiento político que incidieron en la conformación de la identidad de los pueblos de la región en distintos momentos. Asimismo, se hará hincapié en los proyectos de integración regional que fueron planteándose a lo largo del tiempo.

Destinatarios: Agentes estatales de los niveles directivos, intermedios y operativos: funcionarios, personal técnico, personal administrativo. Está abierto también a militantes políticos y sociales y a ciudadanos interesados en la temática. Los cupos se cubrirán primero por los agentes estatales, segundo por los militantes políticos y sociales y tercero por los ciudadanos interesados.

Modalidad: Presencial.

Duración: 20 horas distribuidas en 10 clases de dos horas de duración cada una, con una frecuencia semanal.

Cronograma y lugar
Martes de 15 a 17 horas.
Agosto: 10, 17, 24 y 31.
Septiembre: 07, 14, 21 y 28.
Octubre: 05 y 12.

Las clases se desarrollarán en la sede del INAP, Auditorio, PB.
Inicio: Martes 10 de Agosto.
________________________________________

- Inscripción desde el 26 de Julio hasta el 06 de Agosto -

Por correo electrónico enviar los siguientes datos:
- Apellido y Nombre
- DNI
- Nro. de CUIL
- Organismo u Organización a la que pertenece
- Nivel y Grado o Cargo
- Teléfono
- Dirección de correo electrónico

Informes e Inscripción:
programainap@sgp.gob.ar
Para acceder al Programa completo y a mayor información: http://www.inap.gob.ar/

lunes, junio 14

"La política financiera y su impacto en la acumulación" por Juan Fal y Juan Santarcángelo


Finalmente llegó al stock de la librería que lo edita (lo confirme físicamente, aunque el sitio diga lo contrario) ya lo había adelantado acá donde está el link para bajarlo.

El libro es de amena lectura, se puede abordar sin ser un experto en la materia. En la revisión tengo que tener en cuenta la extensión, al ser un libro breve respecto de 30 años de política financiera en solo 108 páginas contempla vasta información histórica, teórica, institucional y de agregados macroeconómicos (no así de procedimientos y mecanismos de transmisión de las políticas monetarias que sería ir al detalle, junto con la explicación de los mecanismos de idas y vueltas de la deuda pública y externa). Tiene al final un valioso anexo que reseña todas las reformas financieras (decretos y leyes) desde 1977 hasta los años 2000. Un buen documento para continuar el trabajo y las tesis planteadas allí ya que deja (para mí al menos) ciertos interrogantes ¿Porque que las tasas de interés reales necesariamente son elevadas excepto en periodos de alta inflación donde se hacen negativas? ¿Cuál es la relevancia y dependencia de la economia local respecto de las tasas de interés? ¿Qué grado de afección tienen las políticas monetarias sobre el trabajo Pyme? ¿De qué forma y en que magnitud el proceso de valorización financiera manda sobre el resto de los sectores económicos en el proceso y en la década del 90? ¿Qué relación existe entre los procesos de inflación acelerada y el seguimiento de la tasa de interés?

Se hace énfasis en el análisis del proceso de crédito por sectores y locaciones, la relevancia del papel de BCRA en la valorización financiera y de las políticas de crédito discrecionales, cuestionando la exclusividad de la función del mismo como administrador del nivel general de precios.

sábado, mayo 1

Feliz día


Hago un copy paste de algunos sitios de referencia (discúlpenme, hoy es el día del trabajador) y la finalidad de este post es instructiva a aquellos que no saben, no se acuerdan o no piensan porque hoy es el día de los trabajadores.  
Por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, es una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los Mártires de Chicago. Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas.
 
Un corresponsal de "la Nacion" describia las ejecuciones "...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas plateadas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos... abajo la concurrencia sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... plegaria es el rostro de Spies, firmeza el de Fischer, orgullo el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita que la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora... los encapuchan, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos cuelgan y se balancean en una danza espantable..."



Me gusto un extracto de Felipe Pigna:
 
..una tradición de lucha que arrancó un primero de mayo de 1886 allá en Chicago, cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada de ocho horas en una época en que lo “natural” era trabajar entre 12 y 16 horas por día. La mayor democracia del mundo respondió brutalmente y, fraguando un atentado, encarceló a un grupo de militantes populares en los que intentó escarmentar a toda la clase trabajadora de los Estados Unidos y por qué no, de todo el mundo. Tras un proceso plagado de irregularidades, fueron detenidos los dirigentes anarquistas Adolph Fisher, Augusto Spies, Albert Parsons, George Engel, Louis Lingg, Michael Schwab, Samuel Fielden y Oscar Neebe. Los cuatro primeros fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887. Lingg prefirió suicidarse con una bomba que él mismo había preparado en la cárcel antes de padecer la “justicia del sistema”. Miguel Schwab y Samuel Fielden fueron condenados a prisión perpetua y Oscar Neebe a 15 años cárcel. Miguel Schawb dijo al escuchar su condena que reconocía a aquel tribunal ninguna autoridad y que su lucha y la de sus compañeros era de una justicia tan evidente que no había nada que demostrar y que ellos luchaban por las 8 horas de trabajo pero que: “Cuatro horas de trabajo por día serían suficientes para producir todo lo necesario para una vida confortable, con arreglo a las estadísticas. Sobraría, pues, tiempo para dedicarse a las ciencias y el arte".


En nuestro país cada primero de mayo nuestros trabajadores tomaron las calles desafiando al poder, recordándole que existían y que no se resignarían a ser una parte del engranaje productivo. La lucha logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador. El poder se sintió afectado y en cada contraofensiva cívico-militar como las del 55; 62; 66; 76 y 89 (esta vez a través del voto), pretendieron y en ocasiones lo lograron, arrasar con las históricas conquistas del movimiento obrero. Persecuciones salvajes, secuestros, torturas y desapariciones, durante los gobiernos golpistas, amenazas de despidos, rebajas salariales, precarización laboral y la complicidad de algunos dirigentes sindicales, son en los últimos años las armas del poder...

viernes, marzo 19

"La Otra Historia en el Año del Bicentenario de la Patria"

Programa INAP de Formación y Capacitación: "Estado, Desarrollo Democrático y Construcción de Ciudadanía"

Ciclo 2010
Seminario: "La Otra Historia en el Año del Bicentenario de la Patria" - Docente Coordinador: Norberto Galasso.

La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, estableció a través del decreto 278/2008 “que el Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810, constituye una oportunidad única para reflexionar y debatir acerca de la historia y de la identidad de la REPUBLICA ARGENTINA como así también para proyectar la construcción colectiva de un proyecto de país hacia el futuro, con inclusión social, federal e integrado a la región latinoamericana”

En este sentido, desde el Instituto Nacional de la Administración Pública, organismo rector de la Capacitación del Estado, de la Subsecretaría de Empleo y Gestión Pública y la Secretaría de Gabinete y Gestión Pública, nos proponemos llevar adelante en el Año del Bicentenario de la Revolución de Mayo, actividades y proyectos que permitan la evocación, el debate y el análisis de los procesos que promovieron la independencia del país y que contribuyeron a la conformación de la identidad nacional.

Destinatarios: Agentes estatales de los niveles directivos, intermedios y operativos: funcionarios, personal técnico, personal administrativo. Está abierto también a militantes políticos y sociales y a ciudadanos interesados en la temática. Los cupos se cubrirán primero por los agentes estatales, segundo por los militantes políticos y sociales y tercero por los ciudadanos interesados.

Modalidad: Presencial
Duración: 30 horas distribuidas en 10 clases de tres horas de duración cada una, con una frecuencia semanal
ronograma y lugar


Lunes de 15 a 18 horas.
Abril: 5, 12, 19 y 26.
Mayo: 3, 10, 17, 24 y 31.
Junio: 7.
Las clases se desarrollarán en la sede del INAP, Microcine, PB.

- Inscripción hasta el 30 de Marzo -


Por correo electrónico enviar los siguientes datos:
- Apellido y Nombre
- DNI
- Nro. de CUIL
- Organismo u Organización a la que pertenece
- Nivel y Grado o Cargo
- Dirección de correo electrónico
- Teléfono
Informes e Inscripción:
programainap@sgp.gob.ar
Para acceder al Programa completo y a mayor información:
http://www.inap.gob.ar/
Inicio: Lunes 05 de abril
 
De nuevo, gracias Dra. Mona

jueves, diciembre 17

De la generación del ingreso y su distribución

Desde el año 1974 que no se publicaban estadísticas oficiales de algo tan básico desde el punto de vista teórico que parecía una burlada, esto es, la distribución funcional del ingreso.


Solamente para que se den una idea de la falta de voluntad, esto no es un indicador nuevo, desde mediados del siglo XVIII con los Fisiócratas, al menos, estas relaciones entre salarios y ganancias pasaron a ser parte principal de la economía política (y por supuesto nunca dejaron de serlo) esto es, la porción de la torta que lleva cada grupo en la división de clases. Por supuesto que la división nunca dejo de existir (al menos en la mayoría de las corrientes teóricas) sino que se profundizaron las divisiones en las clases no asalariadas, así y todo no teníamos estos datos hasta hace poco.

Según el INDEC “Las estimaciones de los ingresos que componen el Valor Agregado Bruto a precios básicos (VABpb) se presentan a precios corrientes y desagregados en Remuneración al Trabajo Asalariado (RTA), Ingreso Mixto Bruto (IMB) y Excedente Bruto de Explotación (EBE), asimismo la RTA se presenta desagregada en RTA de asalariados registrados compuesta por sueldos y salarios, contribuciones efectivas y contribuciones imputadas. Y en RTA de asalariados no registrados.”

Tomemos la cuestión en dos clases: Asalariados por un lado e ingreso mixto + excedente bruto de explotación. (véase nota al pie)

Los gráficos muestran la participación relativa de los trabajadores en el producto:

Personalmente me llaman la atención, pero no me sorprenden, las tendencias a la baja en épocas de crisis y la recuperación en años más prósperos.

En segundo lugar el grafico suaviza a los ojos lo crudo de los datos estos datos reflejan los años de mayores diferencias distributivas:


Elaboración propia en base a datos del INDEC.
La tercera es de concepto, el INDEC dice “estimado como Retribución a los Factores de la Producción: el trabajo y los activos que intervienen en el proceso productivo (capital, activos no producidos, etc.)” por un lado y por otro lado existe la categoría Excedente bruto de explotación que parecería ser un residuo, al menos por su nombre, esto plantea una incompatibilidad solamente conceptual pero que no es menor, si se consideran múltiples factores se está diciendo que el capital agrega valor, es decir es productivo y el trato como excedente pertenece a teorías que precisamente plantean lo contrario (las teorías del valor trabajo). No es menor que en su expresión matemática la palabra factor signifique: Cada una de las cantidades o expresiones que se multiplican para formar un producto, o en otras expresiones: Hacedor o capataz, según la real academia española hasta incluso: concausa. Por lo que factor y excedente bruto de explotación son categorías que creo incompatibles y los formadores de estos informes deben decidirse por el enfoque, incluso más, si se tiene en cuenta que a los ingresos mixtos y retribución se los nombra con categorías de ingreso y no de excedente. En mi interpretación preferí juntar ingreso mixto con el EBE porque no es lo mismo ser cuentapropista que asalariado, entiendo que los primeros tienen ciertas características que se comparten con EBE.

Por último, espero que el hecho que no haya encontrado la relación parcial del año 2009 y en cambio otro informe completamente distinto que muestra solo datos de salarios (NI EBE ni IMB), sea por mi corta búsqueda y no por una eliminación de esta valiosa publicación, dudo que así sea pero mantengo mis esperanzas.

Nota: Ingreso Mixto Bruto representa la porción percibida por cuentapropistas y
patrones en la que no puede diferenciarse entre la retribución del trabajo y la retribución de los activos que intervienen en el proceso productivo
Excedente de explotación bruto es la retribución a los activos que participan en el proceso productivo generado por las actividades económicas organizadas bajo la forma de empresas constituidas en sociedad.

PD: Admito mi enamoramiento por el pensamiento económico que va de 1776 hasta 1870 pero no es imparcial que pida coherencia en las categorías.

jueves, diciembre 3

Una reflexión sobre la historia del pensamiento económico


Les dejo mi reflexión sobre la relevancia de la HDPE en el currículo del economista que tuve que realizar para una presentación a un concurso docente. Me gusto repensarlo, lástima que no le haya podido dedicar más tiempo, ahi va:


La historia del pensamiento económico es una historia de las categorías económicas, de las controversias inmersas en ellas, de las circunstancias históricas y sociológicas que llevan a la adopción de determinadas teorías y doctrinas, de los métodos y marcos analíticos utilizados para el logro del conocimiento económico y de la historia del objeto de nuestra ciencia.

Entiendo que la historia del pensamiento económico debe tener varios lugares reservados dentro del currículo del economista.

En primer lugar para el estudiante que se está iniciando, nuestra disciplina se presenta (en algunos casos) como una ciencia donde el consenso económico logro definir el objeto a través de determinadas categorías. Sin embargo, lejos de haber un consenso en distintas etapas del pensamiento económico, nuestra materia debe hacer hincapié en la comprensión del campo de acción de la ciencia económica que permita al estudiante ordenar los pensamientos y darle una plataforma a partir de la cual se pueda hacer de los nuevos conocimientos, aprenderlos, discutirlos, entendiendo que el desarrollo de la ciencia no ha terminado en un cuerpo formado de ideas consensuadas (El proceso no es lineal y unidireccional).

En segundo lugar y es la que es relevante a este curso, nuestra competencia debe seguir proveyendo los marcos de analíticos para el estudio de las formas históricas de pensar la economía, pero profundizando y extendiendo los contenidos, teniendo espacios para accionar en las diferencias teóricas e históricas de los distintos actores.

Entiendo que la estructura de la materia, escuelas y autores, deben estar asociados con procesos de cambios en los modos de producción de manera de darle un justo enfoque histórico con especial hincapié en el pensamiento económico después de 1776 año en que se publica Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones de Adam Smith (basándose en bibliografía original de los autores) y siempre que sea posible, exponer la continuidad y/o transformación de algunas categorías económicas (Riqueza, Excedente, Valor, Clase, etc.)

Estoy de acuerdo en el planteo de los contenidos mínimos en el sitio http://www.econ.uba.ar/www/departamentos/economia/nuevo/depto/materias_depto/553.htm, a saber: La Antigüedad y la Edad Media (Grecia, Roma y el pensamiento escolástico). El mercantilismo. El pensamiento clásico -Petty, Cantillon, los Fisiócratas, Smith, Ricardo, Mill. Marx. El marginalismo; precursores y fundadores -Jevons, Menger, Walras-; la segunda generación -Edgeworth, Marshall, Bohm Bawerk-; la madurez -Slutsky, Hicks, Samuelson-. Keynes y la síntesis neoclásica.

También es preciso agregar algunas escuelas y autores: En el caso del pensamiento de Carlos Marx es casi tan relevante entender a David Ricardo y otros clásicos como al socialismo antes de 1848 (entre ellos Proudhon, Ower, Saint Simon, Fourier, Sismondi, Richard Jones, Socialistas Ricardianos, etc.). Otros apartados merecen los análisis de competencia imperfecta de la década del 30 y de la controversia del capital, de los enfrentamientos keynesianos y monetaristas, de los desarrollos neoricardianos, postkeynesyanos y de la escuela de la regulación.

Por supuesto que muchas veces el tiempo de cursada no permite extenderse sobre determinados temas y aquí es donde ingresan las herramientas que complementarán las reuniones presenciales:

1 – La difusión del programa contenidos mínimos, unidades, y cronograma de clases debe entregársele al alumno con la bibliografía y debe estar publicada en internet, preferentemente en el sitio de la universidad (sino en alternativo).

2 – Los seminarios extracurriculares sobre determinados autores que no están incluidos en los contenidos mínimos son una excelente herramienta para la extensión de contenidos no obligatorios y el desarrollo de las líneas de investigación que pudieran darse en el curso (Ej. Federico List, Joan Robinson, pensamiento económico argentino). En este caso el uso de aulas virtuales, videos en internet y presentaciones con audio son algunas herramientas que hacen perpetua esa difusión para que pueda ser aprovechada por los alumnos y docentes venideros.

3 – El uso de foros a través de internet no es una herramienta nueva, sin embargo es una herramienta que permite resolver dudas y generar una base de conocimiento que creo hoy es un aspecto básico de cualquier curso presencial.

4 – Los alumnos están desconectados de los circuitos de difusión de clases extracurriculares, congresos, seminarios, defensas de tesis y demás. Las herramientas tecnológicas caso RSS (fuentes) permiten que no sea necesario que el alumno vaya a buscar la información a un sitio, sino que el flujo de información va a buscar al alumno, el uso de este tipo de herramientas es fundamental para el alumno y el docente en un momento donde la cantidad de información es abrumante las herramientas de selección de esa información se vuelven importantes.