jueves, marzo 20
jueves, enero 23
Los journals de economía y sus expertos: nota para el estudio de los métodos para fijar creencias
Los trabajos
relacionados a revistas de economía en los medios académicos más difundidos se
orientan a contabilizar productividades en un conjunto cerrado de revistas
científicas principalmente de la academia norteamericana y británica . Las
plataformas de análisis generalmente son: el Journal of Economic Literature[1],
en cuya función principal recae el observar lo escrito bajo la disciplina
económica, y las revistas específicas que tienen su propio interés en revisarse
en la historia. Entre los tipos de trabajo que parecen haber dominado este
campo encontramos 1) la reflexión sobre la historia de alguna revista, 2) el
estudio de tendencias en las publicaciones junto al impacto de las ideas
expresadas y 3) el análisis de cuestiones editoriales.
Los tres párrafos que siguen
apuntan a explicar casos de estos estilos identificados, a pesar de que no
pretenden resumir todo lo publicado sobre la temática, se considera una aproximación
a hechos estilizados del tratamiento de revistas académicas en los medios condicionantes[2].
Para el caso 1), Arrow et al.
(2011) producen una selección de artículos publicados por American Economic Review (AER) en sus primeros 100 años basados en
criterios de relevancia e influencia que tuvieron esos textos en los economistas
profesionales. Cobran importancia los nombres (muchos de ellos premios en honor
a A. Nobel) y el conteo de citaciones. Stiglitz (2012) y Pressman (2013) cuentan
la historia como fundadores del Journal
of Economic Perspectives (JEP) y Review
of Political Economy (ROPE) respectivamente teniendo presente el mercado de
journals con el que compiten sus
editoriales, desde una perspectiva personalista. Mientras que Coats (1969)
orienta su análisis al perfil de textos publicados, autores y contexto
institucional del AER.
En el caso 2) se encuentran los
estudios sobre tendencias, allí Coats (1971)
realiza uno de los primeros trabajos en esta línea al mostrar los
cambios en el modo de realizar aportes científicos y la necesidad de encontrar
esos cambios en los journals a partir
de la década de 1950. Si bien el autor realiza sus estudios mediante intensidad
de uso de ciertos artículos, lamenta que al momento no existieran indexaciones
(como posteriormente será el SCI) para el estudio de la sociología de la
economía. Otra influyente publicación de Liebowitz y Palmer (1984) examina el
impacto de los principales journals a
nivel mundial mediante el Science Citation Index, señalan una corto estado del
arte en la cuestión de dichas mediaciones y sus resultados muestran un mercado
de ideas concentrado en escasas publicaciones norteamericanas y británicas. Por
otro lado, Figlio (1994) estudia rangos de journals
acorde a su calidad (basada a su vez en sus citaciones, prestigio e
afiliaciones institucionales). El autor revela diferentes enfoques para evaluar
de los primeros diez journals de
mayor calidad[3].
Similares criterios de éxito utilizan los trabajos de Laband (1990) y Kim, Morse y Zingales (2006) basados en rankings y citaciones, estos últimos,
estudiando que ha interesado a la economía desde 1970. Los trabajos de Eagly
(1975) y de Pieters y Baumgartner (2002), a diferencia de los trabajos anteriores,
usan las citaciones para conocer el impacto y la comunicación que existe entre
los diferentes journals, diferentes temáticas
y disciplinas (economía, psicología, etc.) respectivamente. Pretenden comprender
el grado de multidisciplinariedad en las publicaciones económicas, siempre
circunscripto al dominio de un grupo cerrado y pequeño -aunque concentrado- de journals. En el primer caso, el uso de
citaciones le ha valido al autor para identificar centros y perifereias en la
prduccion y difusion del conocimiento. El útimo trabajo estudiado sobre este
estilo corresponde a Card y DellaVigna (2013) cuyo propósito es estudiar
grandes tendencias de los primeros cinco journals
en los últimos cuarenta años, además del impacto de citaciones, estudian
ciertas reglas editoriales de publicación a través de tiempo.
Los casos 3 son aun más comunes y corresponden a diversas preocupaciones editoriales, en nuestro trabajo, asociadas al hacer economía política. Day (1989) concentra su atención en la audiencia de las publicaciones, reflexionar sobre el trabajo de los editores y los roles de las revistas y libros en la profesión de economista, identificando elites en la publicación que mantienen barreras de entrada en el mercado de ideas o, mejor dicho, en el mercado de reputaciones. Las ideas, dice, son primeramente publicadas en journals y luego forman parte de los libros. De este modo, la inserción profesional, vía la actualización de conocimiento, queda asociada directamete a la lectura de revistas. Otros trabajos estudian por un lado, los problemas de los procesos de recolección, edición, publicación de artículos (Trivedi 1993), aspectos de formación de precios y fallas de competencia en el mercado de revistas acaémicas (Edlin y Rubinfeld 2005) o la revisión de las nuevas formas de difusión de conocimiento (Ekwurzel y McMillan 2001).
[1] El Journal of Economic Literature (JEL), es una publicación de la American Economic Association que se publica desde 1969 y está orientado a gestionar información de diversos medios (tesis, libros, artículos, etc.) para los economistas.
[2] Se utiliza el término condicionante en lugar de dominante en este caso, porque de los
pocos trabajos que existen en el país, se considera relevante el uso de
citaciones y medidas de productividad científica aunque escasas referencias a
estas revistas.
[3] Hay que resaltar que el ranking
de journals tiende a ser relativamente
estable entre los trabajos que los estudian, principalmente por el uso de la
base de datos Social Science Citation Index como su medida de éxito. Puede
consultarse una crítica de dicha base de datos en Klein y Chiang (2004) y una crítica del uso de citaciones para medir lo
relevante en Lee (2009).
Bibliografía:
ard, D. y. (2013). Nine Facts about Top Journals in Economics. Journal of Economic Literature, 51(1), 144–161.
Coats, A. W. (1969). The American Economic Asociation's publications: An historical perspective. Journal of Economic Literature, 7(1), 57-68.
- (1971). The Role of Scholarly Journals in the Hisory of Economics: An Essay. Journal of Economic Literature, 9(1), 29-44.
- (1993). The sociology and profesionalization of economics. British and american economic essays. Volumen II. London: Routledge.
- 1996). Introduction. En A. W. Coats, The Post-1945 Internationalization of Economics (págs. 3-11). Durham and London: Duke University Press.
Day, C. (1989). Journals, university presses, and the spread of ideas. En D. C. Colander, The spread of economics ideas (págs. 61-74). Cambridge: Cambridge University Press.
Eagly, R. V. (1975). Economics Journal mas a Communications Network. Journal of Economic Literature, 13(3), 878-888.
Edlin, A. S. (2005). The Bundling of Academic Journals. American Economic Review, 95(2), 441-446.
Figlio, D. (1994). Trends in the Publication of Empirical Economics. The Journal of Economic Perspectives, 8(3), 179-187.
Kenneth J. Arrow, B. D. (2011). 100 Years of the American Economic Review: The Top 20 Articles. American Economic Review, 101(1), 1-8.
Kim, H. E. (2006). What has mattered to economics since 1970. The Journal of Economic Perspectives, 20(4), 189-202.
Klein, D. B. (2004). The Social Science Citation Index: A Black Box—with an Ideological Bias? Econ Journal Watch, 1(1), 134-165.
Laband, D. N. (1990). Measuring the Relative Impact of Economics Book Publishers and Economics Journals. Journal of Economic Literature, 8(2), 655-660.
Lee, F. (2009). A History of Heterodox Economics. Challenging the mainstream in the twentieth century. New York: Routledge.
Liebowitz, S. J. (1984). Assesing the Relativa Impacts of Economic Journals. Journal of Economic Literature, 22(1), 77-88.
Pieters, R. y. (2002). Who Talks to Whom? Intra- and Interdisciplinary Communication of Economics Journals. Journal of Economic Literature, Vol. XL, 483-509.
Pressman, S. (2013). The Review of Political Economy at 25: Past, Present and Future. Review of Political Economy, 25(4), 533-543.
Stiglitz, J. E. (2012). The Journal of Economic Perspectives" and the Marketplace of Ideas: A View from the Founding. The Journal of Economic Perspectives, 26(2), 19-25.
Trivedi, P. K. (1993). An Analysis of Publication Lags in Econometrics. Journal of Applied conometrics, 8(1), 93-100.
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Trivedi, P. K. (1993). An Analysis of Publication Lags in Econometrics. Journal of Applied conometrics, 8(1), 93-100.
domingo, diciembre 8
La irritante práctica de resaltar que no todo está mal en economía
El pasado 30 de noviembre, el "buen" liberal de Krugman afirmaba que no todo está mal en economía. En todo caso estaríamos buscando mal, ya que hay mucho de lo que necesitamos en algunos libros viejos.
La cosa sería así...cambiemos la macro (poco), bien por los que conocen la historia económica, una moneda para la historia del pensamiento económico y eso si, modifiquemos bien la forma en que enseñamos la economía. Como ha señalado hace mucho, solo deberíamos enseñarle a los estudiantes a "ser heterodoxos cuando sea necesario".
La cosa sería así...cambiemos la macro (poco), bien por los que conocen la historia económica, una moneda para la historia del pensamiento económico y eso si, modifiquemos bien la forma en que enseñamos la economía. Como ha señalado hace mucho, solo deberíamos enseñarle a los estudiantes a "ser heterodoxos cuando sea necesario".
Conviene aclarar que en principio, no conozco ningún economista (productor, repetidor o difusor de ideas...) del no-mainstream que se sienta aludido cuando alguien acusa a nuestra disciplina, profesión o ciencia de amplificar males sociales (y creo que muchos de ellos, que se sienten fuera del de la ciencia dominante, igual deberían hacerlo).
En segundo lugar, la idea de ir a buscar a los libros viejos ideas nuevas o correctas (enfoque sostenido originalmente por Schumpeter en el primer caso) puede resultar peligrosa. Da un poder a las ideas separadas del contexto que sigue orientando la universalidad del pensamiento. Esa universalidad no es desdeñable en sí misma, pero, ¿qué aseguraría esta vez que el maistream con sus categorías podrá encontrar el camino correcto siendo tan poco critico de los papelones que han hecho?
En tercer lugar, no sólo hay que cambiar el contenido dominante en la enseñanza de la economía, sostenido en el enfoque de grandes ideas y autores, sino que debemos lograr la transición de los trabajos individuales tan enfocados en el éxito del economista por trabajos colectivos que valoren la reflexión. Krugman hace todo lo contrario a lo que dice, quiere volver a buscar en esos libros...casi que me puedo imaginar un libro marrón, de tapa dura, ilustrado y con telaraña en algún rincón de una biblioteca gigante que guardaría el secreto de la economía (el de la mercancía ya lo habría revelado Marx, claro está).
En cuarto lugar, la forma de evaluación de las teorías que propone Krugman es absolutamente desechable. Khun -tan repetido por la etimología barata del economista- ha hecho unas excelentes reflexiones sobre los cambios científicos desde las ciencias naturales. Nosotros en cambio, a eso de "muéstrenme algo mejor..." tendríamos que agregarle, ¿con que criterios evalúa "mejor"? pregunta que los epistemólogos se siguen debatiendo, pero que el mainstream ya hace tiempo que no lo hace más (no sé, arriesgaría desde Mill, pero dudo). las formas de validar lo "mejor" por parte del maistream son dos: 1) lógica (matemática) y 2) dominio social (premios en honor a A. Nobel, etc.).
En nuestras latitudes está lleno de estos defensores de la conservación. Argumentos muy similares aunque menos persuasivos ya que siquiera hablan de historia. El texto de Krugman ayuda a seguir sosteniendo que el maistream es capaz de reciclarse para lograr eso "mejor"... No creo que esté en sus capacidades siquiera lograrlo, no son tan dueños de su destino como creen.
En segundo lugar, la idea de ir a buscar a los libros viejos ideas nuevas o correctas (enfoque sostenido originalmente por Schumpeter en el primer caso) puede resultar peligrosa. Da un poder a las ideas separadas del contexto que sigue orientando la universalidad del pensamiento. Esa universalidad no es desdeñable en sí misma, pero, ¿qué aseguraría esta vez que el maistream con sus categorías podrá encontrar el camino correcto siendo tan poco critico de los papelones que han hecho?
En tercer lugar, no sólo hay que cambiar el contenido dominante en la enseñanza de la economía, sostenido en el enfoque de grandes ideas y autores, sino que debemos lograr la transición de los trabajos individuales tan enfocados en el éxito del economista por trabajos colectivos que valoren la reflexión. Krugman hace todo lo contrario a lo que dice, quiere volver a buscar en esos libros...casi que me puedo imaginar un libro marrón, de tapa dura, ilustrado y con telaraña en algún rincón de una biblioteca gigante que guardaría el secreto de la economía (el de la mercancía ya lo habría revelado Marx, claro está).
En cuarto lugar, la forma de evaluación de las teorías que propone Krugman es absolutamente desechable. Khun -tan repetido por la etimología barata del economista- ha hecho unas excelentes reflexiones sobre los cambios científicos desde las ciencias naturales. Nosotros en cambio, a eso de "muéstrenme algo mejor..." tendríamos que agregarle, ¿con que criterios evalúa "mejor"? pregunta que los epistemólogos se siguen debatiendo, pero que el mainstream ya hace tiempo que no lo hace más (no sé, arriesgaría desde Mill, pero dudo). las formas de validar lo "mejor" por parte del maistream son dos: 1) lógica (matemática) y 2) dominio social (premios en honor a A. Nobel, etc.).
En nuestras latitudes está lleno de estos defensores de la conservación. Argumentos muy similares aunque menos persuasivos ya que siquiera hablan de historia. El texto de Krugman ayuda a seguir sosteniendo que el maistream es capaz de reciclarse para lograr eso "mejor"... No creo que esté en sus capacidades siquiera lograrlo, no son tan dueños de su destino como creen.
viernes, noviembre 22
Un debate sobre la política económica en Argentina 2003-2013
El pasado 2 de noviembre en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA se expusieron y debatieron dos perspectivas sobre el pasado y futuro de la política económica en nuestro país.
En el marco de la materia Economía del CBC, organizamos un debate entre tres estudiosos de la realidad económica: Fernando Porta, Claudio Katz y Eduardo Basualdo (este último lamentablemente no pudo asistir)
Dejo el vínculo con los 5 videos (Los videos 2 a 4 contienen el núcleo de las exposiciones de Katz y Porta)
https://www.youtube.com/channel/UCVjffv3yK6wc7s43qV4vI1Q
En el marco de la materia Economía del CBC, organizamos un debate entre tres estudiosos de la realidad económica: Fernando Porta, Claudio Katz y Eduardo Basualdo (este último lamentablemente no pudo asistir)
Dejo el vínculo con los 5 videos (Los videos 2 a 4 contienen el núcleo de las exposiciones de Katz y Porta)
https://www.youtube.com/channel/UCVjffv3yK6wc7s43qV4vI1Q
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