miércoles, abril 13

Congreso de ECONOMIA POLITICA PARA LA ARGENTINA (EPPA)







El grupo de Economía Política para la Argentina (EPPA) y el área de Economía Política del Instituto de Industria de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) han decidido organizar conjuntamente el I Congreso de Economía Política para la Argentina.

Entre los objetivos del Congreso se encuentran promover el intercambio, discusión y reflexión conjunta en torno a las problemáticas actuales de la economía política con el propósito de contribuir a la construcción de un espacio sistemático de reflexión crítica sobre la disciplina y los problemas actuales de nuestro país. 

El encuentro se realizará los días 23 y 24 de noviembre de 2016 en el Campus de la UNGS, (Gutiérrez 1150, Los Polvorines).  Se pone a disposición transporte desde Ciudad de Buenos Aires al campus Universitario previa reserva vía mail a:
congresoceppa@gmail.com, tel (54) 011- 4469 – 7500 / 7552, int. 7160. Para más información visite nuestro link www.eppa.com.ar, www.ungs.edu.ar/ecopol.Entrada libre y gratuita. Se entregarán certificados de participación y exposición.

Los trabajos serán organizados en mesas articuladas en torno a los siguientes ejes temáticos:

1) La actividad económica, el sector industrial y el sector agrario
2) El mercado de trabajo, sistema previsional, pobreza y distribución del ingreso
3) El sector público: déficit y recaudación fiscal, endeudamiento interno y externo.
4) El sector externo y la política internacional
5) Políticas anti-inflacionarias, monetarias, cambiarias y financieras.
6) La economía social
7) El panorama económico de América Latina y su repercusión en la Argentina
8) El sector energético

Fechas límites:
Fecha límite para la recepción de resúmenes: 16de junio de 2016
Los resúmenes deberán contar con una extensión máxima de 500 palabras. Formato: Hoja A4, fuente Time New Roman, tamaño 12pts., interlineado 1,5pts. Se aceptarán resúmenes y ponencias en castellano y portugués.
La aceptación de los resúmenes será comunicada el 29 de junio de 2016.
Fecha límite para la recepción de ponencias: 15 de septiembre de 2016
Las ponencias deberán contar con una extensión máxima de 10.000 palabras, incluyendo las notas al pie y las referencias bibliográficas.
Formato: Hoja A4, fuente Time New Roman, tamaño 12pts., interlineado 1,5pts.
Todos los archivos deberán contener: Nombre y apellido del/los/las autores/as, inscripción institucional, título de la ponencia y eje temático elegido.

Inscripción e informes:  congresoceppa@gmail.com
Fecha límite de inscripción para recibir certificado de asistencia 3 de octubre de 2016.

COMITÉ ACADEMICO:
Ricardo Aronskind
Demian Panigo
Carlos Martínez
Mariano Kestelboim
Alan Cibils
Andrés Asiain
Emmanuel Álvarez Agis
José Sbattella
Gerardo De Santis
Horacio Rovelli
Guillermo Wierzba
Arnaldo Bocco
Federico Bernal
Paula Español
Alejandro Rofman

COMITÉ ORGANIZADOR:
Santiago Fraschina
Hernan Letcher
Juan Fal
Pablo Lalanne
Sonia Filipetto
Cecilia Allami
Mariano Arana
Pablo Manzanelli
Sergio Carpenter
Arnaldo Ludueña
Alejandro Barrios
Germán Pinazo
Jorge Marchini
Fernanda Vallejos
 


jueves, abril 7

Inflación de marzo y del 2016


Desde www.eppa.com.ar. Inflación Marzo, según 10 org. que miden inflación general el promedio simple da 3,9% con una dispersión importante entre ellas, desde el 6% de máxima hasta el 2,5%. de mínima. Para abril el promedio de las proyecciones es del 6%. Siempre los aumentos en Alimentos y bebidas por arriba. Los oficiales IPC CABA y San Luis aun no están disponibles, aunque marzo en CABA se espera que este cerca del 6%. la cuestión es que aun se están cerrando las magras paritarias y en algunos espacios se acentúa el conflicto sindical. Docentes universitarios recibieron una propuesta cercana al 20% anual (15%+10% repartido en meses) o lo que es lo mismo, una perdida de su poder de compra del 20% aprox hasta marzo 2017.
Creo que los únicos tres argumentos que tienen quienes confían en que la inflación bajará sostenidamente en lo que quede del mandato de Cambiemos son: 1) La reducción de la cantidad de dinero baje la nominalidad de las mercancías. Este argumento vincula causalmente cantidad de dinero a precios aunque con la misma lógica se podría pensar al contrario. Todavía no se conoce prueba que muestre esa causalidad. Aunque de creencias esta hecha la economía, claro. 2) Inflación núcleo con tendencia a bajar. Esto elimina tarifas y precios estacionales del cálculo. El problema es que el argumento deja de lado la OBVIEDAD que la inflación es un fenómeno de poder relativo e interdependiente. Está en los manuales iniciales de economía mas berretas...impulsos inflacionarios son los que generan, por ejemplo los precios administrados (como energía y transporte por caso)...eso dispara otros espirales. Porque, la inflación es un fenómeno de pujas principalmente entre salarios, ganancias y precios relativos, ergo, si los precios relativos cambian bruscamente y no hay represiones sectoriales entonces la inflación se acelera (la única represión sectorial es la salarial pero no la intersectorial, por eso se esta acelerando. El tema es que la generación actual de economistas no estudio lo que sus antecesores de derecha tenían bien claro con las formaciones de precios retenidas-reprimidas en las formaciones socialistas). 3) Que la recesión haga mierda todo y no le queden ganas a nadie de andar acelerando precios. la corrida hacia la baja por liquidar. Infelizmente es un argumento válido para la década del 30, en economías que se manejan con ordenes de pedido y niveles fenomenales de tercerización no es tan fácil andar vendiendo a perdida, el ajuste es por cantidades (creo yo...veremos), entonces puede menguar pero con caída de producto y así sucesivamente.

martes, marzo 1

Crear valor para el rentista, o la política económica del nuevo conservadurismo en Argentina

Casi tres meses de gestión del gobierno del Pro dan mucha tela para cortar en materia de economía política. Dado que una parte de lo que efectivamente hicieron fue anunciada en la campaña electoral, es menester tomar en cuenta no sólo las políticas efectivamente realizadas sino aquellas que han sido anunciadas con suficiente énfasis como para esperar que se vuelvan realidad en el corto plazo. Lo que sigue trata muy brevemente temas económicos ocurridos en los ámbitos fiscales, financieros, de ingresos, de los sectores productivos y de las relaciones con el resto del mundo. El esquema general arroja un evidente aumento de la inflación que contribuye a acelerar el conflicto social, caída del nivel de actividad, concentración del ingreso y excedente, mayor exposición y vulnerabilidad externa, caída del consumo público y privado por lo tanto del mercado interno, aumento del desempleo, pobreza e indigencia, perdida de posición e integración regional y un incremento del déficit público y de la deuda externa pública.

El anuncio de metas de inflación acompañó la previsión del ajuste del gasto público en relación al PBI en lo que refiere al gasto corriente. Aunque no hay aún una nueva ley de presupuesto que permita estimar concretamente el programa de gastos, al compás de la abrupta devaluación del 17 de diciembre pasado, siguió el desfinanciamiento fiscal mediante la reducción de los ingresos vía retenciones al agro y luego la minería (de yapa la quita de impuestos a los autos de lujo, al tabaco y al champán). La modificación del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias fue otro efecto de incremento el déficit fiscal, aunque el resultado fiscal final está abierto por la inclusión de nuevos contribuyentes.
La política de metas de inflación está en sintonía con un recorte del gasto al quitar financiamiento al sector público mediante un ajuste del crecimiento de la base monetaria. La liberación de tasas de interés, el negocio de las LEBAC y los plazos fijos, la liberación de movimiento de capitales y el aumento de deudas para reservas vía BONARs + Megacanje II, son medidas que apuntan a aspirar pesos sin comprar dólares y hacerse de dólares mediante toma de deudas, de modo de no incrementar los billetes y monedas en manos del público. El diagnóstico oficial acerca de la inflación está circunscripto exclusivamente al financiamiento del déficit fiscal vía incremento de la masa monetaria.
Por otro lado, el arreglo de pago a los Fondos Buitres fue una de las prioridades de la actual administración. El cambio de estudio de abogados que sigue las causas, la cúpula de decisión en materia económica entera viajando a Davos y el reciente pre-acuerdo con litigantes italianos reunidos en Task Force Argentina, fueron señales premonitorias de la costosa media-salida del default. Es que el ámbito fiscal, luego de la desfinanciación y la caída del nivel de actividad, no cierra ni con las quitas de subsidios programadas, por ello es que ayer el Ministro de Hacienda anunció que, de no conseguirse un arreglo con los holdouts, las alternativas están entre una emisión mayor y un ajuste brutal -seguidamente descartó solo la primera alternativa-. De este modo, el Pro extorsiona al Congreso Nacional para que derogue las dos leyes que impiden mejorarle la oferta a los que no entraron a los canjes de deuda pública 2005 y 2010 (leyes cerrojo y de pago soberano).
Recapitulando, el BCRA se endeuda para no salir comprar dólares y el tesoro se endeuda para no financiar gasto corriente con emisión. He aquí los dos problemas fundamentales de la política económica del Pro: la inflación y el crecimiento.
Respecto del diagnóstico inflacionario, la probabilidad de error crece con cada aumento del índice de precios mes a mes. La inflación está mostrando tener un componente cambiario muy significativo coadyuvado por la concentración en la formación de precios, la quita de retenciones al trigo y maíz principalmente, la quita de subsidios a la electricidad y las expectativas futuras (incluyendo los acuerdos salariales en torno al 35/40%). Los anuncios de quitas de subsidios al transporte y al gas, el desmantelamiento de precios cuidados, claramente no contribuyen a morigerar las expectativas inflacionarias.
Si el diagnóstico inflacionario oficial es errado, en Argentina se recrudecerá el estancamiento y la inflación, pero con el agravante de un endeudamiento progresivo. Si la inflación menguara, se corre con el problema adicional de crecer poco y endeudarse mucho, en el mejor de los casos, dilatar una crisis de deuda. La única salida de mediano plazo políticamente viable es crecer rápidamente y mucho. En este ámbito las posibilidades no son alentadoras: la contracción del gasto público anunciada y del consumo (mediante la baja de ingresos populares, salario real y transferencias ANSES) pone la lupa del crecimiento sobre el sector externo y la inversión privada. En cuanto al primero, las posibilidades de crecimiento de las regiones compradoras son menores a las de años anteriores, en este sentido el apoyo público a los sectores agroindustriales, pesqueros, mineros y energéticos parece ser una política de retención de ingresos más que de fomento exportador.  Sobre el segundo, resulta un tanto ingenuo creer que la potencial caída de la tasa de interés local (acuerdo con Fondos Buitres mediante) y la flexibilización de importaciones contribuyan a la expansión de la inversión. Los pronósticos de caída del nivel de actividad que arrojan las agencias internacionales, las perspectivas de pérdida del poder adquisitivo, y el crecimiento de la vulnerabilidad externa (tanto por un mundo más hostil en términos comerciales, así como por la mayor exposición a los movimientos de capitales) difícilmente aceleren las proyecciones de inversión en lo que resta del año. La trampa del Pro es que pone en jaque las finanzas públicas y los ingresos populares, con una promesa de estabilidad futura que día a día muestra que lo que al gobierno le falta de realidad le sobra de deseo.    
Sin embargo, no hay que descartar la posibilidad que deseo y realidad estén en el mismo lugar. Si ese fuera el caso, se explicaría el énfasis sectorial reprimarizador orientado a las actividades rentísticas y extractivas (que permitiría explicar una gran parte de las concesiones al sector financiero) junto los intentos de cambio del eje en las relaciones internacionales desde Mercosur -China/Rusia, CELAC, etc. hacia Estados Unidos y el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), pasando por el desplante al apoyo de 136 países que realizaron hacia Argentina para conducir un marco regulatorio contra los fondos buitres votada en Naciones Unidas el año pasado.
La historia es conocida: desde fines de la década de 1970 los gobiernos neoliberales prometieron reducir la inflación, lograr más estabilidad e incrementar el bienestar aumentando el crecimiento económico. Hoy se sabe que las leves reducciones de la inflación fueron a costa de logros sociales o de burbujas financieras. También se sabe que los países que siguieron las políticas neoliberales aplastaron el crecimiento económico e intentaron compensar esas caídas con deuda pública y privada. En un contexto internacional negativo, la estrategia del Pro parece una estrategia defensiva de los sectores rentísticos asociados al dinero y los recursos naturales, pagadera con una ofensiva sobre el resto de la población. Lo cierto es que este año tendremos lo opuesto a las promesas neoliberales: menor crecimiento con más inflación.

martes, febrero 2

El respeto por el capital de Prat Gay


El jefe de gabinete, Marcos Peña y el Ministro de Hacienda y Finanzas Públicas, Alfonso Prat Gay, protagonizaron hoy una conferencia de prensa donde hicieron parecer que las negociaciones con los fondos buitres están llevando más tiempo del previsto. Ciertamente, los juicios localizados en Nueva York son una molestia para la toma de deuda externa (algo que estuvo en los objetivos anunciados de la política económica desde el primer día que Cambiemos asumió el poder).

El Ministro señaló los esfuerzos en “avanzar en cerrar esa brecha, sobre todo con los litigantes más duros”, sin embargo, solo se anunció un pre-acuerdo con un segmento de los litigantes conducidos –no paradójicamente- por Nicola Stock, que representa a una agrupación de bonistas italianos denominados Task Force Argentina. Dijo que por orden presidencial van a “respetar el capital” y con ello sentenció el pago total del capital de la deuda comprada por estos bonistas y una negociación de intereses que equivale -según fuentes no oficiales- a 450 millones de dólares sumados a los 900 millones de capital, pagaderos al contado.

En el marco de estas negociaciones el BCRA incrementó sus reservas de un plumazo el 29 de enero pasado. Bajo el comunicado 50696, realizó operaciones de PASE con siete bancos por un monto total de u$s 5.000 millones y un plazo aproximado de 1 año contra títulos BONAR 2022, BONAR 2025 y BONAR 2027 con el argumento de entregarle mayor liquidez al sistema. Un mes atrás el BCRA se había sumado estas series de bonos mediante un canje de letras intransferibles del Tesoro por u$s 16.000 millones, el denominado Megacanje II.

Estos procesos de negociación no solo provocan un enorme costo público para su repago, sino que además destruyen el esfuerzo en materia de apoyos internacionales llevado adelante por el gobierno anterior, que tuvo sus resultados concretos en la última Asamblea General de Naciones Unidas donde solo 6 países de 183 se negaron a la creación de un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de la deuda soberana. Macro que claramente se enfocó en la reducción de la punción sobre los presupuestos fiscales, la penalización de las prácticas predatorias y especulativas de los inversores y en una mayor soberanía de los Estados para negociar.

Hoy el gobierno nacional desprecia aquel vínculo recibido por los 136 países que apoyaron a Argentina para conducir un marco regulatorio de estas prácticas. En vistas de incrementar el endeudamiento externo, en su lugar, ha manifestado respetar la totalidad del capital y renegociar intereses, es decir, reconocer los derechos completos de los fondos que iniciaron juicios en los tribunales de Nueva York y seguramente de aquellos que los iniciarán ante semejantes muestras de cordialidad hacia el capital financiero.

lunes, febrero 1

El ciclo de la ilusión y el...la ilusión (punto).

El FMI empeoró sus proyecciones estimadas desde el último dato revelado en octubre de 2015. Espera contracción estimada del -1% del PBI para Argentina durante 2016 luego de que el mismo organismo publicara tres meses antes que la contracción sería del -0,7%.

Alejandro Werner, analista del FMI señaló en el reporte actualizado de Octubre de 2015 que “Si bien en Argentina la proyección de crecimiento para 2015 sigue siendo levemente positiva gracias, en parte, a un importante impulso fiscal, se espera que la economía se contraiga el próximo año. Además, la combinación de política monetaria y fiscal expansiva sigue ejerciendo presión sobre la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de mercado, el nivel de inflación y las reservas internacionales netas.” América Latina y el Caribe: Ajustando bajo presión. hoy señala que “En Argentina, el nuevo gobierno ha iniciado una importante transición para corregir desequilibrios macroeconómicos y distorsiones microeconómicas. Se han tomado medidas significativas para avanzar en esa transición mediante el levantamiento de restricciones al mercado cambiario, la eliminación de varias restricciones al comercio internacional, y el anuncio de las principales directrices del marco macroeconómico y la supresión parcial de los subsidios a la energía. Este nuevo enfoque ha mejorado las perspectivas de crecimiento para el mediano plazo, pero es probable que el ajuste genere una leve recesión en 2016”  América Latina y el Caribe en 2016: Ajustándose a una realidad más dura.
 
El FMI dijo que Argentina estaba bien porque iba mal, pero ahora le va a ir mal para ver si le va mejor...notable cuando creen que las políticas no son acertadas: en octubre de 2014 pronosticaron una contracción del PBI del -1,5% para 2015, en abril corrigieron a una contracción del -0,3%, en octubre 2015 actualizaron a un crecimiento del 0,4% para ese mismo año y terminó arriba cerrando en 1,5%. Es decir, en poco mas de un año tuvieron una reversión de signo de igual magnitud al crecimiento estimado, creyendo que la política era desacertada.